
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, instó a Israel e Irán a reducir la escalada militar en Medio Oriente, tras los recientes ataques del régimen persa sobre territorio israelí que han elevado el riesgo de una confrontación regional.
En diálogo con Fox News, el mandatario republicano reconoció que “el reciente ataque con misiles desde Irán hacia Israel dificulta las conversaciones en curso”, aunque se mostró optimista sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo diplomático en los próximos días.
Según reportó Fox News, Trump expresó que la ofensiva iraní complicará los esfuerzos diplomáticos, pero confió en que ambas partes pueden retomar el diálogo. “Estamos muy cerca. Yo diría que un acuerdo podría firmarse el lunes, martes o miércoles de la próxima semana. Y ahora ocurre esto”, afirmó el mandatario antes de dirigirse directamente a las autoridades iraníes: “Ya han disparado sus misiles, es suficiente. Vuelvan a la mesa y cierren un trato”.
Por su parte, el jefe de Estado norteamericano también comentó a la cadena israelí Channel 12 que tiene previsto comunicarse con Netanyahu para pedirle que no contraataque.
Este domingo por la tarde el régimen iraní lanzó varios proyectiles hacia territorio israelí como represalia por los bombardeos israelíes contra el grupo terrorista Hezbollah en el sur de Beirut, en Líbano. Las autoridades israelíes informaron que los sistemas de defensa interceptaron todos los proyectiles, aunque se emitieron nuevas alertas ante la detección de más lanzamientos. El Mando del Frente Interior activó las alertas en teléfonos móviles de la población de las zonas afectadas, solicitando ingresar en áreas de protección y permanecer allí hasta recibir nuevas instrucciones.
Por su parte, medios iraníes indicaron que se lanzaron al menos cuatro misiles sobre el norte de Israel, mientras el ejército israelí advirtió sobre la posibilidad de nuevas oleadas. Un portavoz militar israelí destacó que “las Fuerzas Aéreas han interceptado hasta el momento todos los proyectiles lanzados desde Irán”.
En respuesta, el comandante de las Fuerzas Aeroespaciales de la Guardia Revolucionaria iraní, Mayid Musaví, declaró: “La promesa se ha cumplido”, y el asesor militar del líder supremo iraní, general Mohsen Rezaei, afirmó: “El ataque es una advertencia para que cesen las agresiones. Cada nueva acción tendrá una respuesta más contundente y mayores costos”. El comunicado oficial de la Guardia Revolucionaria justificó la ofensiva como represalia por los “crímenes generalizados del régimen sionista en el sur de Líbano”.
La tensión se intensificó tras los bombardeos israelíes sobre Dahiye, barrio del sur de Beirut, donde la agencia oficial libanesa NNA reportó al menos dos muertos y veinte heridos. Israel argumentó que sus ataques respondieron a agresiones previas desde territorio libanés por parte de los terroristas de Hezbollah.
El Ejército iraní advirtió que, de continuar los ataques israelíes en el sur de Líbano y en Dahiye, responderá con acciones “más fuertes y devastadoras” contra Israel y sus aliados en la región.
El clima de tensión se mantiene, mientras las autoridades israelíes refuerzan sus posiciones en el norte y advierten a la población sobre posibles ataques adicionales. El ministro de Seguridad Interior israelí, Itamar Ben Gvir, exigió una respuesta militar más severa afirmando: “Hoy Teherán tiene que arder”.
La situación sigue siendo incierta en un contexto de alta volatilidad en la región, con llamados internacionales a evitar una escalada mayor y retomar las vías diplomáticas.














