
El Gobierno de Honduras reafirmó su estrategia de atracción de inversiones extranjeras como una de las principales apuestas para impulsar la generación de empleo y fortalecer la economía nacional, con proyecciones que podrían alcanzar hasta 2 mil millones de dólares en nuevos proyectos durante los próximos años.
El ministro asesor de Promoción de Inversiones, Epaminondas Marinakys, aseguró que la administración mantiene abierta la puerta a inversionistas nacionales y extranjeros interesados en desarrollar proyectos que contribuyan al crecimiento económico y al bienestar de la población.
Según explicó el funcionario, la prioridad del Gobierno es atraer “inversiones buenas y sanas” que permitan crear empleo digno para miles de hondureños, especialmente en sectores estratégicos como energía, manufactura y parques industriales.
“Honduras busca consolidarse como un destino atractivo para el capital extranjero”, expresó Marinakys, quien destacó que en los últimos meses el país ha logrado mejorar su imagen ante potenciales inversionistas internacionales.
El funcionario indicó que una de las decisiones que ha fortalecido la confianza empresarial es la reincorporación de Honduras al Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI), mecanismo internacional que brinda garantías para la resolución de conflictos entre Estados e inversionistas.

“Es una buena señal”, afirmó al referirse al impacto positivo que la medida genera en el clima de negocios y en la percepción internacional sobre la seguridad jurídica del país.
Marinakys señaló que actualmente existe interés concreto de al menos cinco empresas extranjeras en instalar operaciones en Honduras, principalmente en el sector manufacturero y en proyectos vinculados a la industria energética.
Sin embargo, advirtió que uno de los principales desafíos para concretar nuevas inversiones continúa siendo la capacidad de generación y distribución de energía eléctrica, un problema que históricamente ha afectado la competitividad del país.
“El principal reto sigue siendo el tema energético”, reconoció el funcionario, al explicar que muchas empresas evalúan la estabilidad del suministro eléctrico antes de tomar decisiones de inversión.
Para enfrentar esta situación, el Gobierno impulsa diversas alternativas orientadas a fortalecer el sistema energético nacional, entre ellas la autogeneración de energía por parte de empresas privadas y la ampliación de la red de transmisión eléctrica.

“Eso nos va a dar una gran oportunidad para resolver el problema energético del país”, sostuvo Marinakys.
Dentro de la estrategia económica, el asesor presidencial destacó además el crecimiento de los parques industriales y el interés de empresas manufactureras vinculadas al sector automotriz, particularmente en la producción de arneses.
Según explicó, Honduras ha ganado reconocimiento internacional por la calidad de la mano de obra y la eficiencia en la fabricación de componentes industriales destinados a mercados internacionales.
“Honduras ha ganado muchos premios por su altísima calidad”, señaló el funcionario al referirse al desempeño del país en ese sector productivo.
En cuanto a las proyecciones económicas para 2026, Marinakys indicó que buena parte de las inversiones previstas estará concentrada en proyectos energéticos actualmente en proceso de licitación.

Explicó que una iniciativa de generación eléctrica de aproximadamente 1,500 megavatios podría representar inversiones cercanas a los 1,500 millones de dólares, tomando como referencia un costo promedio de un millón de dólares por megavatio instalado.
“Si cada megavatio cuesta un millón de dólares, estamos hablando de mil 500 millones”, detalló.
El funcionario añadió que, sumando otros proyectos e iniciativas privadas en desarrollo, Honduras podría alcanzar inversiones cercanas a los 2 mil millones de dólares en el corto plazo.
Mientras tanto, el Gobierno insiste en que su política económica está abierta a todos los inversionistas, sin distinción de origen, siempre y cuando cumplan con las leyes nacionales y aporten al desarrollo económico del país.
“Aquí nosotros no discriminamos a nadie, siempre y cuando cumplan con las normas y las leyes del país”, concluyó Marinakys.












