
Al cierre de abril de 2026, la banca privada concedió créditos por USD 1,564 millones al sector construcción, una cifra que marca un crecimiento interanual de 33.9% y consolida el papel central de esta industria en la economía salvadoreña.
El impulso financiero se refleja en la generación sostenida de más de 187,000 empleos en todo el país, posicionando a la construcción como la actividad productiva más dinámica y de mayor liquidez.
El efecto multiplicador de la industria alcanza a ramas como la importación de materiales, servicios logísticos, arquitectura y comercialización de insumos, fortaleciendo el tejido económico nacional.
El director ejecutivo de la Oficina de Planificación del Área Metropolitana de San Salvador (Opamss), Luis Rodríguez, explicó que la información consolidada por la Superintendencia del Sistema Financiero y el Banco Central de Reserva (BCR) confirma la solidez del sector.
En declaraciones recogidas por Diario El Salvador, Rodríguez afirmó que “el crecimiento del crédito de la construcción es una señal clara de alta actividad constructiva, inversión sostenida y confianza empresarial”.

El volumen de préstamos otorgados involucra a bancos comerciales, sociedades de ahorro y crédito y bancos cooperativos. Rodríguez atribuyó estos resultados a la coordinación de esfuerzos entre los sectores público y privado, así como a la participación de la Opamss en la planificación y ejecución de proyectos que han modificado zonas urbanas, la logística nacional y el turismo.
La expansión del sector ha provocado un incremento del 50% en los servicios relacionados con la construcción, lo que se traduce en mayor demanda de materias primas, cadenas de abastecimiento, servicios legales, arquitectura, comercialización y distribución de materiales, además de la gestión de bodegas. Esta dinámica sostiene el crecimiento del crédito productivo y genera efectos positivos en diversas áreas económicas.
El sector ha registrado un crecimiento superior al 9% sobre el “boom” reportado al cierre de 2025, evidenciando que la estrategia conjunta entre el sector privado —a través de la Cámara Salvadoreña de la Construcción (Casalco)— y entidades estatales ha mantenido el flujo de inversiones y la confianza empresarial. Rodríguez remarcó que la continuidad de la inversión y la transformación urbana son resultado de esa colaboración.

Durante el primer cuatrimestre de 2026, la liquidez del sector se reflejó en importaciones por USD 535 millones en materiales y maquinaria, de los cuales USD 437 millones correspondieron a materiales y USD 127 millones a maquinaria y equipo especializado para la construcción.
La construcción mantiene una posición relevante en la economía salvadoreña, apoyada por condiciones de seguridad jurídica y física, así como por la creación constante de empleo.
Durante el primer cuatrimestre de 2026, la construcción registró un aumento significativo en el otorgamiento de créditos, la generación de empleo y el volumen de importaciones de insumos y maquinaria.
Estos resultados se relacionan con la confianza de los inversionistas y con la implementación de estrategias conjuntas entre el sector público y privado.
Rodríguez señaló que la colaboración entre distintas entidades, incluida la Opamss, ha contribuido al desarrollo de proyectos urbanos y a la evolución del sector, que se consolida como un actor relevante en el panorama económico de El Salvador.













