
Estados Unidos y Argentina organizaron en Buenos Aires la 4° Edición Anual del Taller Regional FIRST para América Latina y el Caribe, un encuentro destinado a promover el desarrollo responsable de la energía nuclear en la región mediante el despliegue de reactores modulares pequeños (SMR, por sus siglas en inglés). La actividad contó con el apoyo de Asuntos Globales de Canadá (Global Affairs Canada) y reunió a representantes de nueve países latinoamericanos, además de socios de Japón y el Reino Unido.
El evento se enmarca en el programa Infraestructura Fundamental para el Uso Responsable de la Tecnología de Reactores Modulares Pequeños (FIRST, por sus siglas en inglés), una iniciativa impulsada por Washington para acompañar a naciones que exploran su potencial nuclear. El programa busca que ese proceso se realice bajo los estándares más exigentes de seguridad, protección física y no proliferación. La elección de Buenos Aires como sede no fue casual: Argentina acumula más de siete décadas de experiencia en el uso pacífico del átomo.
La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) coorganizó el taller junto con la embajada estadounidense. Su presidente, Martín Porro, subrayó que la trayectoria del organismo en gestión de proyectos, servicios de ingeniería y formación de recursos humanos especializados lo convierte en “un activo estratégico para respaldar los programas nucleares emergentes en América Latina”, según sus propias palabras durante el encuentro.

Los debates abarcaron aplicaciones no eléctricas de los SMR, criterios para la selección de tecnologías y perspectivas regionales sobre la energía nuclear con fines civiles. Participaron delegaciones de Chile, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Jamaica, México, Paraguay, Perú y República Dominicana, países que se encuentran en distintas etapas de evaluación de sus opciones energéticas. La agenda incluyó también discusiones sobre las mejores prácticas internacionales para el despliegue responsable de este tipo de reactores.
El embajador de Estados Unidos Peter Lamelas afirmó que “la asociación con Argentina genera empleo, inversión y nuevas oportunidades para ambos países” y sostuvo que “las Américas pueden ofrecer las soluciones nucleares que nuestro hemisferio necesita”. El secretario de Estado adjunto Dr. Christopher Yeaw agregó que las tecnologías nucleares de Estados Unidos y sus socios “siguen siendo las más seguras y avanzadas del mundo” y que por esa razón se consideran “el aliado de preferencia para los países que buscan ampliar sus programas nucleares civiles”.
Desde el lado argentino, el secretario de Asuntos Nucleares del Ministerio de Economía, Federico Ramos Napoli, destacó que el país cuenta con “más de setenta años de experiencia en el uso pacífico de la energía nuclear” y que el taller refleja “el compromiso de trabajar junto a Estados Unidos y nuestros aliados para promover tecnologías nucleares seguras, protegidas y responsables que impulsen el desarrollo y la seguridad energética en todo el continente americano”.

La celebración del taller coincide con la presentación, días atrás, de los “Lineamientos de la Política Nuclear Argentina 2026”, un documento de 80 páginas elaborado por la Secretaría de Asuntos Nucleares. El texto organiza la estrategia del sector en torno a cuatro objetivos: exportaciones de alto valor agregado, seguridad energética, preservación de la capacidad tecnológica nacional y liderazgo regional. Según informó Infobae, el propio Ramos Napoli encabeza esa secretaría desde diciembre pasado, ahora bajo la órbita del Ministerio de Economía que conduce Luis Caputo.
Uno de los ejes del documento apunta a consolidar la participación argentina en segmentos del ciclo del combustible nuclear donde la oferta global está concentrada en pocos proveedores y la demanda proyectada supera la capacidad instalada disponible. El texto también convoca, por primera vez según el propio documento, al sector privado a invertir en cada eslabón de la cadena, bajo un esquema en el que la CNEA aportaría investigación, desarrollo y profesionales, mientras las empresas asumirían el riesgo de los proyectos.













