
El Salvador ha sido retirado oficialmente de la lista corta de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), una decisión que cierra más de casi dos décadas de restricciones para acceder a inversiones y mercados globales. El anuncio fue confirmado por el ministro de Trabajo, Rolando Castro, desde Ginebra, en el contexto de la 114ª Conferencia Internacional del Trabajo.
Durante una entrevista realizada por videollamada a un canal nacional, Castro explicó que el país “heredó una situación de años, de décadas que El Salvador se ha mantenido en la lista, ahora no es solamente salir de la lista sino que mantenerse”. El ministro relató las gestiones intensas realizadas en la conferencia y destacó que “no esperábamos este desenlace, era una situación bien compleja”.
El funcionario compartió que la decisión de la OIT fue comunicada tras una reunión con el director general del organismo, quien felicitó a la delegación salvadoreña por el respaldo alcanzado tanto de los trabajadores como de los empleadores, consolidando un consenso internacional inédito para el país. “Oficialmente, hemos sido no solamente informados por parte del director, sino que también felicitados, porque gracias a Dios, con un apoyo muy fuerte de los trabajadores, del voto de los trabajadores, hemos logrado salir”, subrayó Castro.
El ministro resaltó el impacto que esta decisión tiene para la imagen de El Salvador: “Ese lunar que se tenía a nivel de imagen internacional queda disuelto y hemos sido felicitados por las máximas autoridades de la OIT”. Agregó que la remoción del país de la lista corta elimina una barrera relevante que incidía en la percepción de seguridad jurídica y laboral ante potenciales inversionistas.

Perspectivas de crecimiento para El Salvador
La salida de la lista corta de la OIT abre un escenario de mayor apertura para la llegada de inversiones extranjeras. Según Castro, “prácticamente ya queda una cancha totalmente libre para que juguemos con las reglas del juego que todos los países del mundo juegan y con una ventaja adicional”. Destacó que la seguridad es uno de los factores más valorados por los inversionistas y afirmó que “una de las mejores anclas que tenemos para los inversionistas nacionales e internacionales es precisamente la seguridad”.
El ministro señaló que la estabilidad actual permiten que tanto empresas locales como extranjeras puedan operar con confianza. “Ahora es un país de paz, los horarios de las empresas pueden estar en distinto momento, la gente puede estar trabajando con diferentes tipos de horario. Entonces, esto nos hace totalmente atractivos”.
Castro también remarcó que la comunidad internacional, incluidos representantes de la Unión Europea y de Estados Unidos, está observando el desarrollo del país para definir futuras prioridades de inversión. “El conglomerado internacional viene a verificar cómo queda esto y en base a eso definen ya las prioridades de inversión en los países”.

Retos para mantener el debido proceso entre empleadores y trabajadores
El ministro subrayó la necesidad de que los empleadores públicos y privados respeten el debido proceso laboral, como parte de los compromisos para mantener a El Salvador fuera de la lista corta. “Este es un reto para todos los empleadores privados y públicos, que nadie está por encima de la ley y que debe de ejecutarse el debido proceso. El Ministerio de Trabajo estará muy vigilante de todo eso”.
Castro explicó que el cumplimiento estricto de la ley y la vigilancia permanente serán claves para que el país no vuelva a caer en observación internacional. “El país se debe de ordenar haciendo la aplicación correcta de la ley. La semana pasada incluso fue procesada una exfuncionaria pública por haber despedido trabajadores sin el debido proceso”.
Finalmente, el ministro informó que la decisión de la OIT posiciona a El Salvador como un país que cumple los estándares internacionales, lo que incrementa la confianza de la banca multilateral y de los bloques económicos globales. “Con esto estamos construyendo el banderillazo de salida unirnos con los estándares internacionales a ese nivel, a ese nivel de los países más formados en materia de respeto de derechos laborales y de respeto a los derechos a los empleadores en igualdad de condiciones”.













