
El recluso Francisco Riquelme (35), actualmente alojado en la unidad penitenciaria federal de Marcos Paz, fue condenado este viernes en Rosario como el jefe de una violenta organización dedicada al narcomenudeo, considerada una célula que operaba para el capo narco Esteban Lindor Alvarado.
Según la acusación de tres fiscales, entre 2021 y 2023 la estructura cometió al menos 16 asesinatos –seis formaron parte del debate oral y público–, balaceras y extorsiones en tres barrios de la zona noroeste de la ciudad: Industrial, Ludueña y Empalme Graneros. Todos los hechos de violencia se inscribieron en una disputa territorial con Los Monos.
El veredicto se dio a conocer por el tribunal de primera instancia integrado por los jueces Gustavo Pérez de Urrechu, Natalia Benvenuto y Jorge Rodríguez. La lectura fue hecha en el Centro de Justicia Penal, que desde marzo –cuando empezó el debate oral y público– tuvo un operativo de seguridad especial por este trámite judicial.
Riquelme está preso desde abril de 2020, imputado por haber acribillado a tiros a Mariana Ortigala, testigo del juicio contra Esteban Alvarado –que a su vez era informante de la Fiscalía– que sobrevivió a una docena de disparos en la puerta de su casa de la ciudad de Roldán. Tras las rejas, empezó a conformar una banda que pelee territorios a Los Monos en representación del “Esteban”, su enemigo histórico.
Para los fiscales Patricio Saldutti, Franco Tassini y Adrián Spelta, “Fran” Riquelme creció en poder, en venta de droga y en armamento. Si bien no formó parte de este juicio, en 2023 lo acusaron por haber mandado a balear escuelas, comisarías y una cárcel con el objeto de mostrar descontento por el endurecimiento de las condiciones de detención.
La asociación ilícita investigada por Spelta, Saldutti y Tassini tiene 26 integrantes, de los cuales 14 ya habían sido condenados. Además, tres adolescentes cursan su proceso ante la Justicia de Menores.
Cuatro personas que no forman parte de la organización fueron llevadas al juicio que concluyó este viernes porque cometieron delitos para la estructura, pero sin responder orgánicamente a la misma.
Durante los últimos dos meses se expusieron evidencias sobre once carpetas judiciales. A su vez, se dio cuenta de otros 27 hechos delictivos perpetrados por la asociación ilícita a los fines de darle mayor contexto a la existencia de la banda, aunque los mismos no fueron juzgados.
La prisión perpetua también recayó sobre Francisco Ezequiel “Fey” Cabaña, Lemuel Abraham “Lemo” Scireta, Daniel Martín “Gatito” Miranda García, Lisandro Joel “Parce” o “Sicario” Orellana, Marcelo Andrés “Pachu” Chávez, Alexis David “Paisa” Álvarez, Lucas Tomás Racca, Franco Matías “Milanesa” Almaraz, Eric Gabriel Enrique, Kevin Leandro Sosa y César Matías Acosta Muñoz.
Por su parte, le dieron seis años de cárcel a Mauro Leonel Medina y Franco Darío Aguiar, y cinco a Héctor Daniel Agüero.
Los once violentos hechos cometidos por “Los Riquelme”

Dentro de la violenta saga ventilada en el Centro de Justicia Penal, los fiscales indicaron que Daniel Miranda y Gustavo Chávez asesinaron a tiros desde una moto a Brian Ortigoza el 12 de febrero de 2022 en horas de la madrugada en Pasaje Vergara al 2200.
Un día después de ese homicidio, Lisandro Orellana ingresó en un predio donde hay canchas de fútbol 5 de José Ingenieros al 6400 y abrió fuego en medio de un partido, por lo que lesionó a tres jóvenes que tuvieron que ser trasladados a hospitales.
Otro crimen atribuido a la presunta organización es el de Cristian “Larva” Fernández, sindicado cabecilla de la célula de Los Monos en la zona noroeste, a quien ejecutaron a balazos el 14 de abril de 2022 mientras reparaba su auto en Gorriti al 6200. Por ese ataque fueron acusados Daniel Miranda, Fernando Cabañas, Lisandro Orellana y Lucas Racca.
El 19 de junio de 2022, de acuerdo con la línea cronológica mostrada por el Ministerio Público de la Acusación, el recluso de Coronda Héctor Agüero ordenó a gatilleros que balearan un domicilio situado en Formosa al 800 bis con el objeto de intimidar al dueño, al que le había dado dos opciones: abandonaba la propiedad o le pagaba un millón de pesos.
El 20 de junio de 2022, la estructura citó a Alejandro Ramírez para comprarle droga, aunque todo fue un engaño. Cuando la víctima llegó en su Fox a De La Salle al 5800 fue emboscado por Orellana y Sciretta, todo por encargo de Riquelme desde prisión. Fue César Acosta Muñoz, según los fiscales, quien se encargó de la custodia de la pistola de calibre 9 milímetros usada.
El 15 de septiembre de 2022, el recluso de Piñero Marcelo “Pachu” Chávez exigió a su novia Ludmila Loreley Orellana –sobre quien ejercía violencia de género– que fuera hasta la esquina de Génova y Chaco. Allí, en realidad, la esperaban dos sicarios que le dieron ocho tiros con una pistola calibre 9 milímetros, causa por la que falleció. El arma fue escondida también por Acosta Muñoz.
El 12 de febrero de 2023, Francisco Riquelme y Fernando Cabaña –detenido en Coronda por entonces– ordenaron balear una casa situada en Donizetti al 100. Los atacantes además debían dejar una nota para exigir que abandonaran el lugar. Por los tiros, una mujer que estaba en el inmueble sufrió una herida de arma de fuego en un tobillo.
El 23 de abril de 2023, la banda volvió a cometer un homicidio. Por encargo de Francisco Riquelme, Alexis Álvarez, Franco “Milanesa” Almaraz, Eric Enrique y Kevin Sosa pusieron en marcha un plan para engañar a Juan Cruz Ferrari con el supuesto cuento de que iban a comprarle la moto que había puesto a la venta. Lo convocaron en Reconquista y República Dominicana bajo la promesa de que el pago iba a ser una parte en dinero en efectivo y otra en droga. No hubo nada de eso: Kevin Sosa, al llegar al lugar, lo acribilló de múltiples disparos mientras otros partícipes filmaban todo. La víctima murió recién el 16 de mayo de ese año en el Heca.
El 2 de mayo de 2023 perpetraron otro crimen más. En un descampado situado en Donizetti, paralelo a las vías del ferrocarril, Alexis Álvarez mató a tiros a Ángel Coronel. La víctima había sido citada allí para entregarle un ladrillo de cocaína para que lo ponga a la venta.
Los últimos dos hechos tienen mecánica calcada y exponen el terror que habían sembrado “Los Riquelmes” en el distrito noroeste. El 5 de mayo de 2023, el recluso de Piñero Fernando Cabaña llamó a una mujer para obligarla a vender droga ante la baja –provocada por ellos mismos– de Ángel Coronel, a quien había ejecutado en el descampado de calle Donizetti.
El 6 de mayo de 2023 el mismo Cabaña hizo que su presunto soldadito Mauro Medina –que en ese momento estaba en libertad– llevara un celular con una llamada en altavoz en curso hasta el domicilio de un hombre ubicado en Renan al 300. Medina le pasó el teléfono a la víctima, que recibió exigencias de Cabaña para que sí o sí empezara a comercializar droga para la organización, caso contrario, iban a balear los domicilios de sus familiares, de quienes aportó detalles.













