Un estudiante de la Escuela N° 1 “Nicolás Avellaneda” de Concepción del Uruguay ingresó al establecimiento con un arma de aire comprimido dentro de su mochila y activó un protocolo de seguridad.
El episodio fue advertido por el resto de los alumnos, quienes notificaron a los docentes. Según pudo constatar el portal La Pirámide, la directora del establecimiento realizó la correspondiente denuncia, lo que derivó en la intervención de la Fiscalía.
Todo ocurrió en el turno de la tarde del jueves, durante un acto patrio. Al tomar conocimiento de lo que estaba pasando, las fuerzas policiales se presentaron en la institución, pero al momento de la intervención, tanto el alumno como su madre ya se habían retirado.
Si bien el aire comprimido no se equipara legalmente a un arma de fuego convencional, su presencia en un entorno escolar activa los protocolos de seguridad previstos por las autoridades educativas y judiciales, dado que se utiliza para propulsar proyectiles, aunque sea por gas comprimido, que pueden causar daño.
La causa quedó en manos de la Fiscalía, que determinará los pasos a seguir a partir de las actuaciones iniciadas tras la denuncia de la autoridad educativa.

Otro caso similar en San Juan
Hace poco más de dos semanas, un niño de 11 años ingresó a la Escuela Campaña del Desierto, ubicada en el Barrio Smata de San Juan, con una pistola de aire comprimido oculta en su ropa. El episodio se produjo alrededor de las 8:00 durante el horario de entrada y fue detectado gracias al aviso del padre de otro alumno, quien alertó a una docente sobre la presencia del objeto. La Comisaría 27 confirmó el hecho mediante un parte oficial.
Al ser abordado por el personal del establecimiento dentro del aula, el menor entregó el arma sin resistencia. Se trató de una pistola de material plástico color negro, presuntamente operada con CO2, según informó el portal Tiempo de San Juan. El objeto fue trasladado de inmediato a la dirección del colegio, donde quedó bajo resguardo. La directora del establecimiento presentó la denuncia formal ante las autoridades, paso que habilitó la intervención judicial y policial.

Dado que el involucrado es menor de edad, la causa quedó a cargo del Primer Juzgado Penal de la Niñez y Adolescencia, con la supervisión del secretario Carlos Ponce. La investigación apunta a determinar la procedencia del arma y a establecer si existieron omisiones o responsabilidades por parte de adultos del entorno del niño, de acuerdo con lo informado por Tiempo de San Juan.
Desde el juzgado interviniente se anunció la puesta en marcha de un sistema de protección integral, que prevé acciones articuladas entre la Justicia y la institución escolar para identificar posibles situaciones de conflicto en el ámbito familiar o educativo del menor. Las medidas contemplan la posibilidad de un abordaje de gabinete con profesionales como psicólogos o trabajadores sociales, según precisaron fuentes judiciales.
La escuela, por su parte, reforzó los controles de ingreso y revisó sus protocolos internos de seguridad. El establecimiento, situado en la intersección de las calles Virgen de Lourdes y Perito Moreno, no registraba antecedentes de episodios similares en la zona, según señalaron fuentes locales.
El caso se enmarca en un contexto de alerta nacional por la presencia de armas en entornos escolares. Ese mismo miércoles 14 de mayo, la Policía Bonaerense realizó operativos en dos domicilios de José C. Paz y secuestró un revólver y teléfonos celulares vinculados a menores investigados por intimidación pública. Esos procedimientos forman parte de las investigaciones iniciadas tras la oleada de amenazas de tiroteos en escuelas que se extendió por varias provincias del país, luego de que un adolescente de 15 años matara de un disparo a un compañero de 13 en una escuela de San Cristóbal, provincia de Santa Fe.













