
Comenzó el juicio contra Marcelo Alejandro Saleh por el crimen de Ayelén Arredondo a cinco años del hecho que ocurrió en La Plata. Durante la primera audiencia ante el Tribunal Oral en lo Criminal V, declararon el acusado y los padres de la joven. La fiscal de juicio Viviana Arturi pidió prisión perpetua para el principal acusado.
El veredicto se conocerá en los próximos días y definirá si la Justicia considera probado que el caso encuadra como “homicidio criminis causa”, una figura del Código Penal aplicada cuando una persona mata para consumar otro delito, ocultarlo o garantizar su impunidad, o si corresponde una calificación menor. Ayelén Arredondo tenía 23 años, estudiaba Abogacía en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la UNLP y era ayudante de la Cátedra III de Derecho Romano.
El caso se remonta al 21 de abril de 2021, cuando los padres de Ayelén, salieron de su casa cerca de las 5 para viajar a la Unidad Penitenciaria Nº 42 de Florencio Varela, donde estaba detenido otro hijo de la pareja. El traslado lo hizo el remisero de confianza de la familia, que debía esperarlos durante la visita y luego llevarlos de regreso.
Como no podían ingresar sus pertenencias al penal por razones de seguridad, dejaron dentro del Volkswagen Polo una riñonera con celulares, documentación, dinero y las llaves de la casa. Mientras la pareja seguía en la visita, el conductor tomó esos objetos y fue hasta la vivienda familiar de la calle 75 entre 21 y 22, en el barrio Altos de San Lorenzo, con el objetivo de robar, según reconoció ante los jueces.
El padre de Ayelén sostuvo que conocía a Saleh desde hacía años porque era quien hacia regularmente los viajes familiares a Florencio Varela y afirmó que el imputado conocía la vivienda y sabía que su hija vivía allí. En una de las audiencias, el padre expresó: “Quiero que vaya una perpetua esta lacra”. La madre de la joven también pidió justicia y acompañó el reclamo de una condena ejemplar.
La acusación sostuvo que el remisero entró a la vivienda familiar con fines de robo y que, al encontrar a Ayelén dentro de la casa, decidió matarla para no ser descubierto. Saleh está detenido desde el mismo día del hecho. Tras el ataque, el acusado huyó y un vecino lo persiguió después de verlo ensangrentado, según El Día. Ese testigo logró interceptarlo en 24 y 75 hasta que llegó la Policía.

La defensa del acusado por homicidio
Durante el debate oral, el propio imputado reconoció haber ingresado a la casa para robar y admitió que golpeó a la víctima con una barreta de hierro. En su declaración afirmó que el ataque ocurrió durante un forcejeo inesperado y dijo que comenzó a “barretear para todos lados”.
La fiscal Arturi rechazó esa reconstrucción, considerando las lesiones sufridas por la joven y la violencia del ataque no son compatibles con esa versión. Además, la autopsia determinó que Ayelén Arredondo murió por traumatismos craneales graves causados con un elemento contundente. Ese dato es uno de los ejes con los que el Ministerio Público sostuvo el pedido de la pena máxima.
La defensa oficial, encabezada por Juan Manuel Fernández, pidió una calificación distinta y rechazó el “homicidio criminis causa”. Solicitaron que el caso sea considerado como “homicidio en ocasión de robo”, una figura que prevé una pena temporal y menor que la perpetua.
Fernández argumentó, según El Día, que no quedó acreditado que Saleh hubiera matado con el objetivo específico de asegurar el robo o evitar ser identificado, sino que la muerte ocurrió en medio de un episodio violento derivado del ilícito. En esa línea, cobró relevancia una frase del acusado ante el tribunal: “Pensé que estaba desmayada”.













