
La 14° audiencia del nuevo juicio por la muerte de Maradona comenzó con una escena llamativa: por primera vez, las imputadas Agustina Cosachov (psiquiatra) y Nancy Forlini (coordinadora de la prepaga) estaban presentes en la sala. “Algo va a pasar”, supuso un abogado querellante en diálogo con Infobae mientras se acomodaba en su escritorio. “Es raro que no vengan nunca y justo hoy aparezcan”, opinó. Dicho y hecho: minutos después de su apreciación una de ellas pidió declarar.
Fue Cosachov, quien se sentó ante los jueces del TOC N°7 de San Isidro y manifestó su intención de ampliar su indagatoria, con la condición de solo responder las preguntas de su defensor Vadim Mischanchuk. Su declaración duró unos 40 minutos.
A lo largo de su relato, la psiquiatra contó cómo conoció a Diego e hizo una firme defensa a su intervención en la gestión de la internación domiciliaria a la que fue llevado el Diez tras su operación de cabeza en la Clínica Olivos.
“A Maradona lo empecé a tratar en junio. Llegué porque Luque pidió una psiquiatra y me recomendaron a mí”, contextualizó al comienzo de su declaración. Luego se metió de lleno en la semana del 3 de noviembre de 2020, cuando el ex DT se operó del hematoma subdural y quedó internado en la Clínica Olivos hasta su alta sanatorial.
En este sentido, dijo cuál fue su propuesta para la externación: “Para mí la mejor opción para su posterior rehabilitación era la que propuso Swiss Medical y consistía en continuar su recuperación en un centro de rehabilitación. Sobretodo por su cuadro de depresión y abstinencia. Esa era la opción ideal y, en un plano teórico, estábamos todos de acuerdo; pero Maradona era un paciente difícil y en pleno uso de sus capacidades que quería irse. El otro extremo era que fuera a su casa solo y expuesto a tomar”, declaró.
Y siguió: “Entonces se nos ocurrió esta opción intermedia que era la internación domiciliaria. Desde el punto de vista de salud mental, el objetivo en un inicio era consumo cero de sustancias tóxicas, alcohol en este caso, y que tomara la medicación psiquiátrica de manera ordenada”.
Cosachov aseguró que ella comenzó a gestionar lo necesario para esa internación solo horas después de la cirugía al Diez. “El 4 de noviembre comencé a tener conversaciones con gente de la prepaga para hablar de lo que íbamos a necesitar y con la familia para buscar el consenso. La idea era ir previniendo una situación porque yo conocía al paciente y sabía que se iba a querer ir cuando se sintiera mejor. Y también que las prepagas tienen sus tiempos. Yo no quería que el paciente llegara a la casa y no tuviese nada”.

Así, recordó exactamente todo lo que pidió para la casa donde Diego iba a alojarse, aunque aún no estaba definido el domicilio: “Yo solicité médico clínico, neurólogo, disponibilidad para estudios, ambulancia para traslados, enfermeros hombres y especialidad en consumo problemático de sustancias. El auditor de la prepaga me dijo que ya estaba todo en marcha”.
En su indagatoria, Cosachov demostró que todo lo que ella hizo fue consensuado por la familia en ese entonces. Para eso, mostró chats donde ella les preguntaba si estaban de acuerdo con la internación domiciliaria y hasta les compartía los mensajes que pensaba mandarle a los representantes de la prepaga para tener su aval antes de enviarlos. Todos le daban el ok. “A mí me parece perfecto lo de la internación domiciliaria seria”, leyó Cosachov que le dijo uno de los hijos de Maradona en esa conversación.
“Yo buscaba el consenso con la familia y en mi rol de médica informarles lo que venía hablando con la prepaga”, se defendió la psiquiatra ante los jueces.
El primer día de la internación domiciliaria Cosachov se quejó por faltantes
El relato de la acusada Cosachov llegó cronológicamente al día del alta de la Clínica Olivos: “El 11 de noviembre, Maradona le decía a todos que se quería ir. Y él sabía, porque todos le habían dicho que ese día él se iba a la casa”.
“Ese día nos convocaron a una reunión con el doctor Luque, la familia de Diego, el director de la clínica y Mariana Flichman (médica legista), con una serie de documentos que teníamos que firmar para que el pacientes se vaya. Mi cabeza en ese momento estaba en el paciente y que, cuando él llegara al domicilio, estuviera el dispositivo y no se quisiera ir”, recordó.
Luego agregó: “No se leyó el acta de externación en voz alta confiando, hablo por mí, en lo que habíamos hablado numerosas veces con la prepaga. Además, señores jueces, cómo voy a pensar que no le iban a dar lo mejor a un paciente como él. Yo pensé que lo que habíamos acordado se iba a cumplir”. Y subrayó: “Se hablaba todo el tiempo de una internación domiciliaria seria”.
Según Cosachov, sin embargo, el primer día de Diego en la casa de Tigre ella empezó “a notar que no se estaba cumpliendo con lo acordado previamente”.
“Noté cierto desentendimiento y desencuentro entre lo que veníamos hablando con los directivos de la prepaga y lo que empezó a pasar el 12 de noviembre en la práctica. Ese día le dije a Luque ‘parece que solo nos quieren autorizar acompañantes y médicos’. Había ciertas cuestiones terminológicas que no era lo que habíamos hablado”, contó a los jueces.
Luego, mostró un chat donde le dijo al psicólogo imputado Carlos Díaz: “Nos dijeron que iba a ser una internación domiciliaria seria, ahora nos dicen que son cuidados domiciliarios. Esto no me cierra”. Y destacó: “Esto lo mandé el día 12 de noviembre”.
En el marco de su relato, la psiquiatra confirmó que se contactó con la prepaga para reclamar por esto y tuvieron otra reunión con ellos. “Yo siempre me mantuve firme en la internación domiciliaria: es lo que siempre pedí”, aseguró.
Sin embargo, desde la prepaga le respondieron que ellos como médicos tratantes tenían que encargarse del dispositivo y que la prepaga solo estaba para brindar asistencia en caso de requerirla.
Qué decía el acta de externación de Diego
El documento de la prepaga que Cosachov no habría leído atentamente decía:
“Se ha convocado al equipo medico tratante del Sr. DM designado por el paciente y familiares, ajeno a Swiss Medical, a su entorno cercano y a la familia para consensuar la continuidad terapéutica al egreso. La propuesta de Swiss Medical es continuar el tratamiento psiquiátrico, clínico, de rehabilitación y toxicológico bajo la modalidad de internación en un centro de rehabilitación con un equipo de psiquiatría de apoyo, por lo que Swiss Medical gestionó la Institución de rehabilitación y los profesionales con el objetivo de acordar la mejor estrategia terapéutica. Esta propuesta no es aceptada por la familia”, se lee en el acta a la que accedió Infobae.
Y sigue: “El equipo medico tratante del Sr. DM (Dr. Leopoldo Luque y Dra Agustina Cosachow) prescribió y la familia aceptó el seguimiento y atención medica – domiciliaria del paciente y solícita a Swiss Medical acompañamiento con cuidados domiciliarios consistentes en: asistencia diaria de enfermería y acompañante terapéutico”.
“Para el cuidado en domicilio se debe contar con el acompañamiento familiar al momento de la prestación de los servicios o un tercero en quién la familia delegue esta responsabilidad. El seguimiento médico queda a cargo del equipo medico tratante y de los profesionales elegidos por el paciente y su familia, ajenos a Swiss Medical. De acuerdo a la evolución posterior de DM, se acompañará desde Swiss Medical con las requerimientos asistenciales que el cuadro clínico requiera. En caso de requerir insumos relacionados a los cuidados domiciliarios el equipo tratante deberá requerirlos a auditoria medica de Swiss Medical a los fines de su implementación de corresponder”, concluye.














