
El 23 de mayo de 2026, el tenista peruano Ignacio Buse se coronó campeón del ATP 500 de Hamburgo a los 22 años. Primera final ATP y primer título. Empezó desde la qualy por un error administrativo, ganó siete partidos consecutivos para alzarse con el trofeo, perdiendo en el camino apenas dos sets y derrotando a rivales de la talla de Cobolli (14° del mundo), Mensik (27°), Humbert (32°) y Tommy Paul (21°).
No es un cuento de hadas, o tal vez sí. Pero es también lo que sucedió de verdad la semana pasada en la siempre dura arcilla alemana. Ahora bien, quiero hablar de algo que no vi en ningún programa deportivo estos días: referencias a lo meteórico del ascenso de Nacho en términos de ranking y ganancias y de los desafíos que este tipo de carrera genera en los patrimonios de los deportistas profesionales.
Miren la progresión de este chico:
- Fin de 2022: puesto 721 del mundo.
- Fin de 2023: puesto 444.
- Fin de 2024: a solo dos puestos del top 100.
- Hoy: puesto 31.
En tres años pasó de ser el jugador 721 del planeta a estar entre los 35 mejores. Y la mayor parte de ese salto ocurrió en los últimos meses.
Con ese puesto 31, Buse superó el mejor ranking histórico de Lucho Horna —el ídolo del tenis peruano, que llegó al 33° en 2004— y se convirtió en el tercer mejor tenista peruano de todos los tiempos en singles, detrás solo de Pablo Arraya (29°) y Jaime Yzaga (18°).
La residencia fiscal es una decisión que hay que tomar antes de que los ingresos lleguen, no después
¿Cuánto ganó Buse en toda su carrera profesional hasta esta semana? Aproximadamente USD 705.000. ¿Cuánto ganó esta semana sola en Hamburgo? USD 484.000. En siete partidos casi duplicó todo lo que había ganado en su vida como tenista profesional.
Eso es exactamente lo que hace al tenis un deporte brutal desde el punto de vista patrimonial. La curva de ingresos no es lineal ni predecible. Puede cambiar en un torneo. En una semana. Y cuando cambia, cambia de manera drástica. Y eso es también lo que hace que la planificación patrimonial no sea un lujo para deportistas, sino una urgencia, una necesidad.
La pregunta relevante, que nadie hace, es si Buse y su entorno estaban preparados para esto. No solo deportivamente o físicamente, sino patrimonialmente. Porque el problema no es llegar. El problema es quedarse y aprovechar al máximo lo que se ha podido conseguir como consecuencia directa del enorme talento, focus y esfuerzo de profesionales como Buse.
Mike Tyson ganó más de 400 millones de dólares en su carrera. Se fundió. Johnny Depp, más de 600 millones. Lo mismo. Al Pacino descubrió que no tenía lo que creía tener. Wesley Snipes, Shakira, Cristiano Ronaldo: todos tuvieron problemas fiscales.
Hay decisiones que, una vez tomadas —o peor, una vez no tomadas— son muy difíciles de revertir
El patrón es siempre el mismo. No es la falta de talento lo que destruyó sus patrimonios, les hizo pasar momentos complicados o les generó algún daño reputacional. Es la falta de planificación. En el tenis, la concentración de ingresos en pocos años — y a veces en pocos meses — hace que este problema sea aún más agudo que en otros deportes. Un jugador puede pasar de ganar USD 200.000 anuales a ganar USD 2.000.000 en doce meses.
Si nadie le explicó antes la diferencia entre ingresos y riqueza, si nadie le habló de residencia fiscal, de estructuración patrimonial, de la diferencia entre tener plata en una cuenta y tener un patrimonio que trabaja para vos, ese dinero va a durar lo que dura.
Hace tiempo venimos haciendo recomendaciones puntuales sobre estos temas para casos como el de Buse. La residencia fiscal es una decisión que hay que tomar antes de que los ingresos lleguen, no después. La estructuración patrimonial tampoco es algo que se improvisa cuando ya hay un problema. Y hay decisiones que, una vez tomadas —o peor, una vez no tomadas— son muy difíciles de revertir. Espero sinceramente que alguien en su entorno haya prestado atención a tiempo.
Todavía hay mucho por hacer. Pero las decisiones clave, que definirán si, dentro de diez años, Buse es rico o simplemente lo habrá sido por un tiempo, deberían estar tomándose ahora. No cuando gane Roland Garros. No cuando llegue al top 10. Ahora.













