La casa de Gran Hermano Generación Dorada (Telefe) atraviesa días de máxima tensión y reacomodamiento tras la entrada de los nuevos participantes y la salida de figuras fuertes como Eduardo Carrera y Lola Tomaszeuski. La 13° gala de nominación, celebrada el miércoles 27 de mayo, marcó un punto de inflexión en el juego: por primera vez, los nuevos jugadores que ingresaron en el repechaje pasaron por el confesionario y dejaron su voto, sumando un condimento extra a la convivencia y generando una placa de nominados récord, con diez participantes al borde de la eliminación.
La lista final de la semana quedó integrada por Andrea del Boca, Brian Sarmiento, Manuel Ibero, Yisela “Yipio” Pintos (todos ellos ya en placa por sanción), y por Cinzia Francischiello, Tati Luna, Catalina “Titi” Tcherkaski, Gladys La Bomba Tucumana, Tamara Paganini y Leandro Nigro, elegidos por los votos de la casa. La particularidad de esta nominación es que, durante las primeras 24 horas, la votación será positiva: el público podrá elegir a los jugadores que quiere que continúen en competencia, y luego la placa pasará a la modalidad negativa hasta la gala de eliminación del lunes 1 de junio. Esto implica que los menos votados bajarán de la placa y el destino final quedará en manos de los televidentes.

El clima dentro de la casa se volvió eléctrico. La primera votación de los recién llegados puso a prueba las nuevas alianzas y dejó en evidencia que los grupos históricos siguen teniendo peso a la hora de definir estrategias. Los jugadores que llevan más tiempo dentro de la casa armaron su propio “fandom” y, en las primeras horas, los nuevos se encontraron en una posición vulnerable. Sin embargo, como ya se vio en ediciones anteriores, las reglas del juego pueden cambiar de un momento a otro, y la instancia de voto positivo puede revertir cualquier tendencia.
La gala también estuvo marcada por la polémica. En redes sociales, los seguidores del programa denunciaron la existencia de un posible complot contra Titi, del que habrían participado Charlotte Caniggia, Brian Sarmiento, Emanuel Di Gioia y Yanina Zilli, entre otros. Según trascendió, se habría acordado votar en bloque para sacar a “la dueña”, apodo que le adjudicaron a Titi. Sin embargo, a diferencia de otras oportunidades, Gran Hermano no sancionó ni debatió la situación, lo que generó enojo y sospechas entre los fanáticos.

Santiago del Moro explicó que en esta temporada el complot solo se sancionaría si era muy evidente, ya que el alto número de participantes dificulta el control absoluto de todas las conversaciones. No obstante, en el pasado sí se penalizó a concursantes cuando las estrategias quedaron expuestas de manera explícita, lo que dejó la puerta abierta a futuros castigos si las pruebas resultan irrefutables.
La noche también tuvo espacio para la tensión individual. En pleno vivo, la voz del reality sorprendió al señalar a uno de los nuevos participantes, Leandro Nigro, por su escasa participación en el juego: “Considero que ya tuviste tiempo suficiente para adaptarte a mi casa. Sin embargo, quiero ser totalmente franco con vos: no te veo jugar”. Gran Hermano fue directo y le ofreció abandonar la casa en ese mismo instante: “Si te sentís incómodo, no apto para este juego o advertiste que esto es demasiado grande, te ofrezco la opción de irte por la puerta giratoria”. Nigro, incómodo, rechazó la propuesta y prometió involucrarse más: “Obvio que no me voy a ir. Te entiendo y lo voy a tomar y lo voy a tener en cuenta. Sí, obvio, voy a jugar”.
El resultado fue una placa multitudinaria, con diez participantes en riesgo y un escenario de máxima incertidumbre de cara a la próxima gala. Afuera, las encuestas y los comentarios en redes muestran una competencia pareja y sin un claro favorito para abandonar la casa, alimentando la expectativa sobre una definición que promete ser explosiva.














