
La Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco) y la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC) declararon este martes emergencia hídrica por tiempo indefinido en Tegucigalpa y Comayagüela, ante la severa reducción en las fuentes de abastecimiento de agua provocada por la prolongada sequía y las altas temperaturas que afectan al país.
La medida fue oficializada mediante el boletín informativo 014-2026, en el que las autoridades advirtieron que la crisis climática ha reducido de forma considerable los niveles de almacenamiento en las represas y sistemas que abastecen a miles de familias capitalinas.
Según Copeco, la situación ya comenzó a generar racionamientos más intensos y afectaciones directas en hogares, centros educativos, hospitales, comercios y otros sectores esenciales que dependen del suministro diario de agua potable.
Las autoridades reconocieron que la capital enfrenta una de las crisis hídricas más severas de los últimos años, agravada por la escasez de lluvias y el incremento sostenido de las temperaturas en gran parte del territorio nacional.
La declaratoria de emergencia permitirá fortalecer las acciones de respuesta inmediata y agilizar la coordinación entre instituciones para enfrentar la problemática que afecta a cientos de colonias del Distrito Central.
Entre las medidas anunciadas por Copeco y la AMDC se encuentra el fortalecimiento del monitoreo y análisis de riesgos, así como la ampliación de la coordinación interinstitucional para atender las zonas más vulnerables.
Además, se impulsarán campañas de sensibilización ciudadana orientadas al ahorro de agua, protección de fuentes hídricas y preparación comunitaria frente a los efectos de la sequía.
“El agua es un recurso vital que debe administrarse con responsabilidad y solidaridad”, señalaron las autoridades al insistir en que la crisis requiere tanto acciones gubernamentales como compromiso de la población.

Como parte de las recomendaciones emitidas a la ciudadanía, Copeco pidió utilizar únicamente el agua necesaria para actividades esenciales, reparar fugas en viviendas y negocios, evitar el lavado innecesario de vehículos y aceras, además de reutilizar agua cuando sea posible.
También exhortó a almacenar agua en recipientes limpios y seguros, proteger las fuentes naturales y mantenerse informados únicamente a través de canales oficiales para evitar desinformación.
La declaratoria ocurre en medio de un escenario climático preocupante para Honduras. En los últimos días, Copeco elevó a 75 los municipios bajo Alerta Verde por sequía, mientras expertos advierten que la transición del fenómeno climático de La Niña hacia El Niño podría provocar un déficit de lluvias superior al 40 por ciento durante julio y agosto.
El alcalde del Distrito Central, Juan Diego Zelaya, ya había advertido días atrás que las condiciones actuales recuerdan la crisis hídrica registrada en 2015, aunque aseguró que este año el panorama es aún más complicado debido a la escasa precipitación registrada durante mayo.

Las autoridades municipales también anunciaron la contratación de decenas de pipas de agua y el fortalecimiento de cuadrillas para reparación de fugas, con el objetivo de mitigar el impacto de los racionamientos en barrios y colonias más afectados.
Mientras tanto, miles de capitalinos continúan enfrentando extensos períodos sin acceso al agua potable, situación que ha incrementado la preocupación ciudadana ante la llegada de los meses más críticos del verano.
Copeco reiteró que la emergencia hídrica permanecerá vigente de manera indefinida hasta que las condiciones climáticas y los niveles de las fuentes de abastecimiento permitan estabilizar nuevamente el suministro en la capital hondureña.













