
Linda, alegre, cariñosa, demostrativa y familiera. Así describieron familiares y amigos en las últimas horas a Ana Lía Corte, la mujer que estuvo desaparecida durante dos semanas en la ciudad de Bariloche y cuyos restos fueron hallados este martes en un barranco del barrio Arrayanes.
Ana Lía, de 52 años, trabajaba instructora de purna yoga, una variante que combina la práctica de posturas, técnicas de respiración, meditación, relajación y mantras.
“Comparto prácticas de yoga con niñ@s, adultos, sabios (adultos mayores) embarazadas y mamás con bebés”. Así se presentaba la mujer en su perfil de la red social Instagram, donde contaba con casi 1.800 seguidores y compartía algunos de los ejercicios que practicaba en sus clases.

Amante del trekking, Ana Lía se casó el 17 de noviembre de 2001 con Milton Marques, un guía de montaña brasileño a quien había conocido en Bariloche. Padres de un niño de 12 años, en poco más de cinco meses iban a celebrar los 25 años de su matrimonio.
“Con el corazón lleno de gratitud, quiero agradecerle a cada uno de ustedes por el cuidado, el cariño y la dedicación incansable en la búsqueda de Ana Lía. El apoyo de todos fue mi cable a tierra”, comienza el mensaje que el viudo compartió tras confirmarse que el cuerpo hallado este martes pertenecía a su esposa.

Luego, Milton escribió unas palabras en memoria de su mujer: “Y a mi querida esposa, mi eterno agradecimiento por la oportunidad de habernos encontrado y compartido 26 años de una vida hermosa y llena de amor”.
Casi en simultáneo, Cecilia, una de las primas de Ana Lía, la despidió en su cuenta de Facebook con un sentido mensaje. “Así te voy a recordar siempre Anita linda, alegre, cariñosa, demostrativa y familiera… siempre abriendo tu casa para la familia que llegaba de visita a Bariloche”, publicó anoche junto a una foto en la que la mujer fallecida aparece en el centro de la misma, sonriente, rodeada por su familia y vestida con una musculosa rosa.
Y con evidente angustia, completó: “Vola alto prima, donde estas ya no hay padecimientos… la abuela Ana, mi viejo y los tuyos te reciben en sus brazos. Acá nos quedamos rotos con ganas de seguir contándonos destinos en Brasil para conocer… me quedo con tus últimos audios donde me decís que me querés mucho… yo te quiero mucho a vos prima ahora hasta la eternidad”.

Con esas conmovedoras palabras, Cecilia hizo alusión a los problemas de salud que sufría su prima. La mujer se encontraba bajo tratamiento psiquiátrico por depresión e insomnio y ya había desaparecido en otra ocasión. En 2021, protagonizó un episodio similar al dirigirse hacia la costa del lago, aunque regresó al poco tiempo. En esta oportunidad, no hubo novedades durante un período más extenso. “La falta de noticias hace todo muy difícil”, expresó Bondel.
La investigación
El cuerpo de Ana Lía fue hallado este martes por la noche en la zona de La Barda, al sur de la ciudad de Bariloche. Estaba descuartizado y fue trasladado a la morgue del hospital local, donde sus familiares, a pesar del estado del cadáver, lograron identificarlo.
De acuerdo a la información a la que accedió este medio, el Cuerpo Médico Forense estaba abocado este miércoles a la realización de una autopsia ordenada por las fiscales Betiana Cendón y Sofía Ocampo, a cargo de la investigación.

Las investigadoras también aguardan el resultado de una una pericia papiloscópica sobre los restos hallados en un barranco del barrio Arrayanes, ubicado cerca de la intersección de las calles Arrayanes y Onelli.
El objetivo de dicha pericia, según explicaron fuentes del caso a este medio, es obtener impresiones dactilares que permitan avanzar en la identificación de la persona fallecida. La tarea consiste en relevar y analizar las huellas digitales preservadas para su posterior comparación con registros existentes en bases de datos oficiales, a fin de lograr una identificación formal.
En tanto, la zona donde se trabajó durante la noche permanece cercada y preservada en función de la investigación.
El caso
Ana Lía Corte había dejado su domicilio el viernes 8 de mayo. Su familia hizo la denuncia por su desaparición ese mismo día a las 14. De acuerdo con fuentes del caso, una cámara del colectivo de la línea 51 la captó a las 11:18 cuando se dirigía al centro de la ciudad. Esa imagen constituía, hasta el momento del hallazgo, el único indicio concreto sobre su recorrido.
En el marco de la investigación para dar con su paradero, las fiscales Cendón y Ocampo lograron establecer que la mujer había abordado el colectivo en la avenida Pioneros y luego descendió en la última parada, en las inmediaciones de los galpones de la empresa Tres de Mayo. Vestía una campera, llevaba una mochila y su medicación, pero salió de su casa sin teléfono ni documentación.
“La fiscal autorizó la búsqueda con perros el día que desapareció Ana Lía, pero recién a las 18. Ya habían pasado seis horas. Las primeras horas son cruciales y el sistema es muy lento”, lamentó Gabriel Bondel, amigo de la familia, en diálogo con Diario Río Negro. Las cámaras del Sistema de Monitoreo municipal también se revisaron tarde, según indicó.
“El hermano de Ana Lía nos dijo que en charlas con ella le confió que se sentía mal y quería irse. Ella buscaría esconderse. No querría que la encuentren”, agregó el amigo de la familia. La mujer se encontraba bajo tratamiento psiquiátrico y ya había desaparecido . En 2021, protagonizó un episodio similar al dirigirse hacia la costa del lago, aunque regresó al poco tiempo. En esta oportunidad, no hubo novedades durante un período más extenso. “La falta de noticias hace todo muy difícil”, expresó Bondel.
Milton Marques, esposo de Corte y ciudadano brasileño, se sumó a los rastrillajes desde el inicio de la búsqueda. Al principio, había dejado a su hijo de 12 años bajo el resguardo de unos amigos, pero con el correr de los días, optó por alejarse del operativo con el objetivo de acompañar y cuidar al niño.













