La historia del empresario que construyó una bajada de la Autopista Rosario-Córdoba sigue sumando capítulos. Tras el reclamo del dueño de Hotel Sol de Funes, desde Vialidad Nacional advirtieron que la intervención es clandestina, representa un grave riesgo para la seguridad vial y apuntan a que es el único beneficiario de esta salida.
Todo comenzó la semana pasada después de que Néstor Rozín, dueño de la empresa hotelera de la ciudad de Funes, reclamó que invirtió en maquinaria y materiales para realizar arreglos en la colectora de la mencionada autopista para tapar baches. Sin embargo, aseguró que fue intimado por el organismo nacional para deshacer la obra.
Pero primero hay que separar esta historia en dos. Por un lado, están los mencionados arreglos a los que hace referencia el empresario hotelero, mientras que, por otro, existe una bajada clandestina que se hizo a la altura del kilómetro 307 de la autovía que conecta dos de las principales ciudades del país.
Sobre la tapa de los baches, Rozín señaló: “Estábamos padeciendo el problema de la calle, del camino de tierra. El año pasado, por un par de eventos que teníamos de cantidad de gente y además por la importancia y relevamiento de la gente que venía, ya no aguantaba más“.

En esa línea, explicó que venía realizando el reclamo a Vialidad Nacional y a la empresa contratista del peaje en la autopista, incluso habló con la municipalidad para obtener algún tipo de ayuda. Por último, recurrió a «gente que estaba trabajando en un supermercado, acá cerca, con las máquinas, más unos amigos que tenían piedras de Córdoba“.
“Lo que hicimos es incorporar las piedras para tapar los pozos, lo reparamos y nos quisieron clausurar. Después nos dieron el consentimiento para continuar con la obra», explicó en diálogo con RTS Medios.
Sin embargo, desde la empresa estatal confirmaron a Infobae que la intimación para deshacer los arreglos está enfocada en la bajada que da justo a la puerta de su hotel. Según explicaron, tiene que ver con los riesgos para la seguridad vial que este tipo de conexiones clandestinas pueden generar y que es necesario tomar las bajadas señaladas y retomar los puntos a través de la colectora correspondiente.
En tanto, explicaron que el dueño del complejo fue advertido varias veces sobre la construcción de la bajada y este mismo reiteró que no era de su propiedad. Sin embargo, en la zona, es el hotel el único que se ve beneficiado por la bajada.

Un detalle no menor es que apenas a mil metros existe una bajada que cruza con la Ruta Provincial 34, por lo que el camino de retomar por colectora dura apenas unos dos minutos.
De acuerdo a un comunicado que sacó el organismo, estas conexiones “constituyen una grave infracción a las normas de seguridad vial, ya que fueron ejecutadas sin ningún tipo de autorización, evaluación técnica ni medidas de seguridad”.
“Una subida o bajada irregular que no cuenta con señalización preventiva, carriles de aceleración o desaceleración adecuados, iluminación ni diseño vial aprobado obliga a los conductores a realizar maniobras repentinas e imprevistas. Esta situación genera diferencias bruscas de velocidad entre los vehículos que circulan por la traza principal y aquellos que ingresan o egresan del corredor, incrementando significativamente el riesgo de colisiones y siniestros viales”, agregó.

Respecto a la colectora, desde la empresa estatal piden que se informe sobre los arreglos que se llevaron a cabo para tenerlos en cuenta para futuras obras.
Por otra parte, también se abre la polémica por un poste de luz de media tensión que estaba colocado en el lugar. Según pudo saber este medio, desde el organismo estatal reclamaron que el empresario colocó un portón eléctrico allí. Si bien advirtió que va a intentar moverlo de lugar, lo cierto es que la empresa prestadora del servicio es la que lo tiene que hacer.













