
Hay un disco en la discografía de Foo Fighters que Dave Grohl preferiría no recordar. No porque haya pasado desapercibido —vendió cerca de cuatro millones de copias—, sino precisamente por todo lo que la banda tuvo que atravesar para darle vida: meses de grabaciones fallidas, un millón de dólares desperdiciados en el estudio, una profunda […]
Ver más noticias en Indie Hoy.













