“No tengo tiempo (para pensar en la muerte) -aseguraba Julio María Sanguinetti a poco de cumplir los 90 y entre risas-. Tengo mucho trabajo, trabajo todo el día”.
En un breve video publicado por el diario La Voz del Interior, el abogado, periodista y político uruguayo, que ejerció la presidencia de la República Oriental del Uruguay de 1985 a 1990 y de 1995 a 2000, habla de cómo ha cambiado la mirada respecto de las edades, confiesa que nunca pensó que llegaría a los 90 años —nació el 6 de enero de 1936— y no se priva de dar algunos consejos, sobre todo a sus connacionales: “Mi país, que es un país tan de jubilados”, dice.
Un periodista le preguntó a Julio María Sanguinetti qué pensaba de la muerte, y él replicó que no tenía tiempo para pensar en eso: “Tengo mucho trabajo, trabajo todo el día y yo diría que soy, por el momento, un buen resultado de la ciencia y de una razonable conducta”.

Reconocía así que los avances de la medicina inciden mucho en la longevidad pero también reivindicaba haber hecho su parte, a través de la moderación, la actividad y el movimiento.
“Me gusta el vino, pero no me excedo —decía—. Soy de origen italiano, me gustan los ravioles”.
También observaba que “es evidente que han cambiado las edades, ¿no?, para todos, y yo diría que para bien”.
Es cierto que así como hoy difícilmente se considere vieja a una persona de 60 años, también se han extendido la adolescencia y la juventud.
“Si cuando yo tenía cuarenta años me hubieras hablado de vivir noventa, me hubiera reído, porque un señor de setenta años ya era un viejo, viejo irremediable, y los ochenta eran una fantasía”, agregó, confirmando la relatividad y subjetividad de la percepción del tiempo, más allá de la revolución de la longevidad que vivimos.

También exponía los factores que le permiten estar activo a los 90: “Me siento bien porque, porque trabajo mucho y trabajo mucho porque me siento bien. Eso sí, ese consejo se lo doy a todos. No paren de tener actividad y no paren de tener actividad física, porque a los ochenta no se empieza”.
En su opinión, para sostener una actividad física que resulte benéfica a los 80 e incluso 90, “se empieza toda la vida, pero sin duda a los cincuenta, porque si no, a los sesenta y cinco te va a venir el viejazo”.
El movimiento es un aspecto esencial, sostuvo. Pero también el cerebro debe estar activo.
“La cabeza, la cabeza funcionando”, dijo.
Y en cuanto al retiro, señaló: “En mi país, que es un país tan de jubilados, dicen ‘No, ahora estoy esperando jubilarme’. ¿Para qué? ¿Qué vas a hacer de jubilado? —replica él—. ‘No, para disfrutar de…’ ¿Y qué quiere decir disfrutar la jubilación? Te van a mandar a cuidar los nietos y te van a mandar al supermercado, y a la vuelta te vas a pelear porque trajiste el yogur equivocado. No, no. Inventate otra vida”.
Tal fue su rotundo consejo final.

El mensaje es breve pero medular, respaldado además por el ejemplo de quien lo emite. En pocas frases, con fino humor y con la claridad conceptual que siempre lo caracterizó, Sanguinetti resume las claves de un envejecimiento juvenil, si cabe el oxímoron: no dejar de trabajar —de pensar, de crear, de proyectar—, evitar los excesos —cuidar el cuerpo y la salud— y mantener cabeza y cuerpo activos.
Antes de llegar a la presidencia, Sanguinetti, perteneciente al Partido Colorado, fue diputado y ministro, entre otros cargos. En 1984 ganó las elecciones y se convirtió en el primer presidente constitucional de Uruguay luego de 13 años de dictadura.
Después de cada uno de sus períodos presidenciales, volvió al periodismo, que había sido su profesión por muchos años.
Nunca abandonó las actividades políticas y académicas. Desde el año 2000 es miembro de honor del Instituto Histórico y Geográfico del Uruguay, y en 2001 participó en la fundación del Club de Madrid en España.
También tiene tiempo para el deporte nacional, pasión que Uruguay comparte con la Argentina: fue vicepresidente y actualmente es presidente Honorario del Club Atlético Peñarol.
Y, confirmando que la edad es relativa, integra el consejo consultivo de la Fundación Internacional de Jóvenes Líderes.













