
La Justicia penal de La Matanza investiga una denuncia de extrema gravedad. Un grupo de padres del Jardín N°1017, ubicado en González Catán, se presentó para denunciar los presuntos abusos sexuales sufridos por dos niñas que asisten al lugar. Las víctimas tienen 3 y 4 años respectivamente.
La causa está en manos de la fiscal Lorena Pecorelli, que planea las declaraciones en cámara Gesell para comenzar a dilucidar el hecho, aseguraron fuentes del caso a Infobae. Por lo pronto, no hay un sospechoso identificado en el expediente. Trascendidos en redes sociales apuntan a un trabajador ocasional del lugar, que no sería un docente.
La Justicia busca avanzar con pruebas firmes, aportar tranquilidad y evitar un efecto estampida, común en los casos de presuntos abusos en jardín de infantes, donde la tensión se reproduce entre los padres. Un caso testigo es el ocurrido en diciembre de 2018, con un rumor en el chat de WhatsApp de los padres del Jardín N°10 de Villa Lugano que llevó a fuertes protestas y a la imputación de un docente del lugar.
Dos años después, el docente fue sobreseído por el juez Martín Peluso. Las cámaras Gesell dieron resultados negativos. Varios padres que hicieron acusaciones mediáticas no se presentaron en la causa a pesar de repetidos llamados: el secretario del caso, Diego Villanueva, insistió en 36 ocasiones. Un presunto “juego” para violar chicos resultó ser un ensayo de acto de fin de año. La madre de un chico aseguró que denunció al profesor “a solicitud de las otras madres denunciantes”.














