Eran apenas las 8 de la mañana del pasado sábado y Enrique (48), un vecino de la localidad de González Catán, partido bonaerense de La Matanza, estacionaba su camioneta en la puerta de su casa. La idea era descansar algunas horas luego de una extensa noche de trabajo para una aplicación de viajes, pero al momento de descender de su vehículo fue sorprendido por tres delincuentes armados que lo balearon para robarle el auto y sus pertenencias.
A pesar del peligro que conllevaba su accionar, la víctima intentó refugiarse dentro de su vehículo, lo cual enardeció más a los asaltantes: en medio de sus intentos por abrir la puerta del conductor, le dieron un balazo en la pierna y, finalmente, huyeron sin cometer el robo. “Gracias a Dios la pude sacar barata”, aseguró Enrique este martes, en diálogo con Infobae.
El violento episodio de inseguridad ocurrió sobre la calle Osvaldo Magnasco al 1100, entre M. Esquiro y E. Bedoya, en la zona conocida como barrio Las Nieves.
Según se puede observar en las imágenes que encabezan esta nota, la víctima trató de resistirse al robo e incluso llegó a forcejear con los tres delincuentes que lo abordaron cuando llegaba a su domicilio. Sin embargo, la secuencia comenzó unos segundos antes, y fue más violenta de lo que muestra el video captado por una cámara de seguridad de la cuadra.

“A mi me dispararon cuando yo todavía estaba adentro del auto. Cuando me logran romper el vidrio, al que le habrán dado unos 20 culatazos, uno empieza a decirle al otro ‘tirale, tirale’. Ahí fue que uno me gatilla al pecho, pero la bala no le salió. Ahí me desesperé y los pateaba desde adentro hacia afuera, y en eso hacen el segundo disparo que sí salió”, relató Enrique sobre cómo fueron los hechos.
Tras herir a Enrique, los asaltantes lograron abrir la puerta del conductor y comenzaron a forcejear con la víctima. “Le llegué a pegar a dos, agarré a uno y empecé a escuchar gritos desde adentro de mi casa. Estaba mi vieja y no podía salir porque estaba con llave”, explicó en contacto con este medio.
En medio del griterío de familiares y vecinos de Enrique, los tres delincuentes depusieron su actitud y escaparon.

En ese momento, el damnificado, que estaba tendido en el piso y gritaba de dolor por la herida de bala que había sufrido, fue asistido por un grupo de vecinos que salió de sus casas al escuchar sus pedidos de ayuda. Fue trasladado al Hospital Simplemente Evita, donde fue atendido por los médicos de guardia.
Tras recibir la denuncia del hecho al 911, efectivos de la comisaría Villa Dorrego de la Policía Bonaerense asistieron al centro de salud ubicado en González Catán y entrevistaron a la víctima. “Después la Policía me dijo que los tiros no salieron porque de tantos golpes que le dieron al vidrio con la culata, aparentemente se les trabó el gatillo”, destacó Enrique.

En esa línea, personal de Policía Científica que peritó el lugar del hecho encontró pedazos de resortes y de un cargador tirados sobre el asfalto.
La investigación por lesiones es encabezada por el fiscal Matías Marando, de la UFI N° 12 departamental, que dispuso diversas diligencias para dar con los sospechosos que, hasta este martes, continuaban prófugos de la Justicia.













