Ocho petroleros mendocinos llegaron a Salta con armas de fuego, miguelitos y bates de béisbol con el objetivo de interrumpir por la fuerza el acto inaugural de la Agrupación Azul y Blanca del gremio de Trabajadores de la Industrialización Privada del Petróleo y Gas de Salta y Jujuy, realizado en General Güemes. La Policía de Salta los interceptó antes de que arribaran al lugar.
El operativo se desplegó sobre la ruta nacional 9/34, a la altura del acceso al Parque Industrial de General Güemes. Efectivos de Infantería, Brigada de Investigaciones y personal del Distrito de Prevención número siete, a cargo del comisario general Burgos, junto a la Dirección General de Seguridad Vial, cubrieron distintos puntos de acceso a la ciudad.
El marco del operativo no fue casual. El Ministerio de Seguridad ya había sido alertado por un enfrentamiento previo ocurrido en Metán, también en la provincia de Salta, lo que llevó a la implementación de un control preventivo.
De esta manera, dos camionetas 4×4 con patentes de Mendoza quedaron detenidas en el acceso al Parque Industrial. A bordo viajaban ocho personas que, según confirmaron fuentes del caso a Infobae, estaban en la ciudad de Salta capital desde el día anterior, razón por la que no fueron detectadas en los primeros controles de acceso provincial.

Durante la requisa realizada el viernes cerca de las 19:30, los agentes hallaron tres armas de fuego —entre ellas pistolas calibre 40 y calibre 9 milímetros, consideradas armas de guerra— y rifles de aire comprimido de distintos calibres. También se secuestraron más de 200 cartuchos, miguelitos, bates de béisbol y cuchillos.
Los ocho ocupantes contaban con documentación de legítimo usuario de ANMaC y RENAR para las armas, pero esa habilitación, según explicó un oficial de la fuerza en declaraciones a Canal Once, no justificaba trasladarse por rutas salteñas con semejante volumen de armamento y municiones en el contexto de esa reunión gremial.
Lo que más alertó a las autoridades fue la identidad de los detenidos. No eran simples militantes, sino que todos integran la Comisión Directiva del Sindicato de Petróleo y Gas de Cuyo, conducido por Gabriel Barroso. Desde la Federación Argentina Sindical del Petróleo, Gas y Biocombustibles (FASiPeGyBio), organizadora del acto, responsabilizaron directamente a Barroso y a Sebastián Barrios, Secretario General del Sindicato de Petróleo y Gas de Salta y Jujuy, por haber ordenado el operativo.

Esa misma noche, un segundo procedimiento tuvo lugar en el sector de Madre Vieja, sobre la ruta provincial 11 que une Güemes con Aguas Calientes, en Jujuy. Allí fue detenido un colectivo con 42 pasajeros. Cinco de ellos reconocieron la tenencia de cuchillos y miguelitos.
Según confirmaron fuentes del caso, se trataría de una contravención y no de un delito, al igual que en el primer procedimiento, donde los portadores contaban con habilitación legal para las armas. En total, once personas quedaron a disposición de la Justicia. La Fiscalía Penal de General Güemes intervino en la causa y formalizó las imputaciones correspondientes.
La FASiPeGyBio emitió un comunicado oficial, firmado por su Secretario General, Tomás Mario Lavia. En el documento, la federación denunció formalmente a Barrios y a Barroso por “intentar romper dicho acto con toda violencia y ser los responsables de mandar a su gente armados para cumplir con su objetivo”.
También señaló que se trata de “un hecho que enluta a la familia de nuestra Federación, que en toda su historia jamás vivió una situación similar, agravada por tratarse de miembros de la Comisión Directiva de un sindicato adherido a la misma”.

Lavia habló con Infobae y fue más directo: “Lo que ocurrió en Salta es gravísimo. Acá no estamos hablando de una discusión gremial o de diferencias internas: estamos hablando de personas trasladándose a un acto sindical con armas y municiones. La rápida intervención de la Policía evitó una tragedia”.
El dirigente también advirtió: “No podemos naturalizar que en la vida sindical aparezcan prácticas de intimidación o violencia. Los trabajadores necesitan dirigentes que defiendan derechos, no escenas que pongan en riesgo vidas. La democracia sindical se defiende con participación, no con amenazas».
El acto que se buscaba interrumpir era el lanzamiento formal de la Agrupación Azul y Blanca, con participación restringida a trabajadores del gas, refinerías y yacimientos afines a esa agrupación. Al evento llegaron alrededor de 250 personas provenientes de Buenos Aires, Santiago del Estero y Chaco, según relató el oficial de policía en Canal Once. Desde el norte de la provincia se aproximaba además un colectivo con más de 30 personas identificadas como opositoras al acto.
La FASiPeGyBio anunció en el comunicado que convocará a todos sus cuerpos orgánicos para determinar las medidas a tomar. “Bajo ningún punto de vista esto pasará al olvido sin las penalidades que correspondan”, advirtió la conducción nacional de la federación.













