
El crimen de Benjamín Scerra, el joven de 19 años que fue asesinado de más de 20 puñaladas en la localidad de Granadero Baigorria, provincia de Santa Fe, está prácticamente resuelto, aunque todavía falta una pieza clave para cerrar el círculo: la captura del principal sospechoso.
Según indicaron a Infobae fuentes judiciales con acceso a la causa, “la investigación sigue en curso” y en las útimas horas “se realizaron allanamientos para dar con el prófugo, un joven conocido con el alias de ”El Corto», quien está sindicado como el prsuento autor material del asesinato. “Siguen las medidas investigativas en ese sentido”, agregaron.
La autopsia practicada al cuerpo reveló detalles escalofriantes del crimen. El caso está a cargo del fiscal de San Lorenzo, Aquiles Balbis, quien en declaraciones a los medios, sostuvo que los forenses corroboraron más de 20 puñaladas. Las heridas fatales se concentran en el cuello.
“La escena donde fue relevado el cuerpo no es la escena primaria, el cuerpo ha sido colocado en el lugar”, confirmó. En esa línea, los investigadores detectaron lesiones compatibles con arrastre post mortem, un dato que refuerza la hipótesis de que el cadáver fue trasladado hasta el sitio del hallazgo.
Hasta el momento, la investigación ubica la muerte de Benjamín en las primeras horas de la mañana del sábado y se cree que el cadáver fue sometido a algún método de preservación—posiblemente en un lugar refrigerado— antes de ser descartado.
Las fuentes consultadas por este medio ratificaron este lunes la hipótesis central que expresó el fiscal Balbis la semana pasada: a Scerra lo mataron en medio de una pelea por conflictos anteriores. Los detalles aún se desconocen.
“(Lo mataron) en un contexto de una reunión privada, personal, con consumo de bebidas, que ameritó justamente conflictos interpersonales en donde se habrían agredido”, reconstruyó el fiscal, respecto a la motivación del crimen. Uno de los involucrados en esa reunión, ahora prófugo, es señalado como el presunto autor del homicidio.
Por el hecho, hasta el momento hay un detenido que será imputado formalmente en los próximos días como partícipe. “Recién en la audiencia tiene la posibilidad de declarar si es que quiere hacerlo, frente al juez y las partes”, indicaron las fuentes a Infobae.
“La línea más concreta de motivación es que la víctima estaba reunida con estas personas y por razones que se investigan comenzaron a pelearse. En ese contexto, habría sido agredida con un arma blanca”, añadieron.

El hallazgo
Benjamín fue encontrado muerto el jueves pasado por la tarde en una vivienda de la localidad de Capitán Bermúdez. El hallazgo ocurrió después de que varias llamadas ingresaran al 911 para advertir que el joven desaparecido podría encontrarse en un domicilio de calle Richieri, en la zona de Bajada Espinillo. Hasta allí llegaron familiares del adolescente y móviles policiales, que comenzaron a trabajar en la zona.
El cuerpo fue hallado semidesnudo, cubierto con una chapa y presentaba múltiples puñaladas, especialmente en el cuello.
La víctima había desaparecido tras salir de su casa con un amigo durante la madrugada del 8 de mayo, según denunció su padre, Félix Scerra, en la comisaría local. El joven había salido sin dinero y llevaba únicamente un atado de cigarrillos y su celular. Según detalló a las autoridades, Benjamín tenía antecedentes de depresión y problemas de consumo.
Más temprano, antes del hallazgo del cuerpo, la jornada se vio marcada por violentos disturbios en el barrio El Espinillo, donde vecinos y allegados pedían justicia por Benjamín. El clima de tensión escaló durante la tarde y desembocó en graves incidentes. Se registraron agresiones, lanzamiento de piedras e incluso el incendio de un automóvil en la vía pública.
Benjamín era conocido en su círculo como un chico tranquilo, solidario y muy familiero. Quienes compartieron tiempo con él lo describieron como alguien “siempre dispuesto a ayudar”, de perfil bajo y con sueños simples pero claros. Uno de ellos estaba a punto de concretarse: viajar a Italia para reencontrarse con su madre, Cintia, que vive allí desde hace tiempo.
Benjamín trabajaba junto a su padre Félix en un pequeño emprendimiento familiar de venta de pollos. Cocinaban, repartían y buscaban hacer crecer el negocio para juntar dinero y proyectar una nueva etapa de vida.













