La Policía de la provincia de Buenos Aires detuvo a un hombre de 57 años acusado de haber perpetrado al menos dos ataques antisemitas contra instituciones vinculadas a la comunidad judía en la ciudad de La Plata.
La investigación, encabezada por la Dirección de Contraterrorismo de la Superintendencia de Investigaciones de Delitos Complejos y Crimen Organizado, permitió identificar al sospechoso a través del análisis de cámaras de seguridad y derivó en un allanamiento de urgencia donde se secuestraron armas de fuego, municiones y una bomba molotov casera.
El detenido fue identificado oficialmente como M. Ángel Alberto, argentino, vendedor ambulante y domiciliado en La Plata. La causa quedó en manos de la Unidad Funcional de Instrucción N°17 del Departamento Judicial La Plata, a cargo de la fiscal María Eugenia Di Lorenzo, en el marco de dos expedientes caratulados como “Daño”.
La investigación se inició tras una serie de episodios ocurridos entre fines de abril y comienzos de mayo que encendieron alarma dentro de la colectividad judía platense y motivaron la intervención de áreas especializadas en contraterrorismo.
El primero de los ataques ocurrió durante la madrugada del 30 de abril en la sede del Centro Literario Israelita y Biblioteca Max Nordau, ubicada en calle 11 entre 58 y 59, en pleno centro de La Plata. Según denunció un directivo de la institución el 4 de mayo, desconocidos arrojaron un artefacto tipo molotov que impactó contra una ventana del primer piso del edificio.
El elemento no llegó a incendiarse completamente, pero provocó daños materiales visibles en la fachada y la rotura de vidrios. Aunque no hubo heridos, el episodio generó una fuerte preocupación entre los integrantes de la entidad por las características del ataque y el contexto de creciente tensión internacional vinculado a hechos antisemitas.
Días más tarde, el 3 de mayo, se registró un segundo episodio de similares características. Esta vez, el blanco fue la sinagoga Beit Jabad, ubicada en calle 16 entre 46 y 47. De acuerdo con la investigación, un hombre arrojó una bomba molotov incendiada que impactó contra una pared del lugar. El fuego se extinguió poco después y no causó lesionados, aunque el hecho volvió a generar temor dentro de la comunidad judía local.
A partir de ambos ataques, personal especializado de la Dirección de Contraterrorismo comenzó un trabajo de reconstrucción de movimientos y relevamiento de cámaras públicas y privadas instaladas en distintos puntos de la ciudad. Los investigadores también recolectaron testimonios y analizaron recorridos peatonales hasta establecer que el sospechoso habría salido caminando desde su vivienda hacia los lugares atacados.
Con esos elementos, la fiscalía solicitó un allanamiento de urgencia sobre el domicilio del acusado, operativo que fue concretado por efectivos de la Policía Bonaerense en las últimas horas.
Fuentes policiales indicaron a Infobae que, al ingresar a la vivienda, encontraron al imputado durmiendo y observaron sobre una cama tres armas de fuego de distinto calibre. Entre ellas, una carabina calibre .22 marca Mahely modelo M45, un pistolón de dos caños calibre 16 sin numeración visible y un revólver calibre .38 marca Smith & Wesson.
Además, se secuestraron distintas municiones: cartuchos calibre 16, proyectiles de 9 milímetros, municiones .380 y veinte proyectiles calibre .22 largo.
Durante el procedimiento también hallaron una bomba molotov casera compuesta por un frasco de vidrio con líquido inflamable y un mechero artesanal listo para ser utilizado. El artefacto explosivo será posteriormente destruido por especialistas de la Dirección de Explosivos de la Policía bonaerense.
La causa quedó caratulada preliminarmente como “daño”, aunque no se descarta que con el avance de la investigación puedan incorporarse agravantes vinculados a discriminación o delitos de odio.
Tras conocerse el ataque al Centro Literario Israelita y Biblioteca Max Nordau, la Comisión Directiva de la institución había difundido un duro comunicado donde expresó su preocupación por el episodio y lo vinculó al aumento de expresiones antisemitas a nivel mundial y nacional.
“En la noche de ayer nuestra institución sufrió un ataque: personas aún no identificadas arrojaron un objeto contundente con combustible contra el frente de la biblioteca, provocando rotura de vidrios y daños materiales”, señalaron en el texto difundido pocos días después del hecho.

La entidad remarcó además que, si bien no hubo víctimas, el episodio fue interpretado como una señal alarmante. “La gravedad del hecho y el contexto nos preocupan profundamente”, afirmaron.
En ese mismo comunicado, las autoridades de la biblioteca informaron que comenzaron a reforzar las medidas de seguridad y los protocolos de prevención para proteger a socios, trabajadores y asistentes a las actividades culturales que allí se realizan. También confirmaron que mantenían contacto permanente con la DAIA y otras organizaciones de la comunidad judía.
“No podemos desligar este episodio del crecimiento del antisemitismo a nivel internacional y nacional, así como de los climas de intolerancia que habilitan expresiones de odio”, advirtieron desde la institución.
El Centro Literario Israelita y Biblioteca Max Nordau es una de las entidades culturales históricas de La Plata. Desde hace décadas funciona como espacio de encuentro comunitario, difusión cultural y promoción del pensamiento crítico, además de desarrollar actividades vinculadas a la memoria, los derechos humanos y la cultura judía.

La investigación continúa abierta y los peritos ahora intentan determinar si el acusado actuó solo o si existieron otras personas involucradas en la planificación o ejecución de los ataques. También se analiza el contenido de elementos secuestrados durante el allanamiento y posibles antecedentes vinculados a hechos de violencia o discriminación.
Mientras tanto, tanto la comunidad judía local como las autoridades provinciales siguen con atención el avance de una causa que volvió a poner en debate la preocupación por los discursos de odio y los ataques contra instituciones religiosas y culturales en Argentina.













