Maxi López y Daniela Christiansson continúan cada uno por su lado. Mientras el exfutbolista cumple sus compromisos profesionales en Argentina, aguarda la llegada de su esposa, quien permanece en Ginebra esperando que se cumplan los tiempos de la mudanza. El motivo de la demora es que haga efecto el esquema de vacunación de Lando, el bebé nacido en diciembre pasado, y recién entonces puedan instalarse en Buenos Aires con Elle, la mayor de la familia.
Mientras tanto, la pareja se divierte a su manera y hace lo posible para que la distancia se acerque. Y en eso mucho tienen que ver las redes sociales, donde construyeron una química a la vista de un público que celebra cada intervención, que puede ir de la declaración más romántica a divertidas escenas de la vida conyugal, aunque los separe un océano de distancia.
Ahora, la nota la dio Maxi, quien mostró su rutina de entrenamiento inspirada en la futura convivencia con la sueca. Con su entrenador personal e inspirado en la música y la metodología de Rocky, se vio trabajando diferentes ejercicios con su mujer como musa inspiradora. Así se propuso hacer tareas domésticas como lavar los platos, prometió esperar que se pruebe todos los vestidos sin presentar quejas y ensayó sentadillas agachándose con una bandeja para llevarle el desayuno a la cama. La invitación la hizo extensiva a su suegra, con un improvisado ejercicio de brazos para servirle una copa de vino.
“Así te espero en Buenos Aires”, escribió López sobre las imágenes, etiquetando a su compañera de vida. La reacción no tardó en llegar. La sueca subió el video a sus redes con un sobreimpreso que demuestra la química entre ambos. “Hahaha adoro”, escribió junto a tres emojis que dan cuenta de su sentido del humor.
Los días de Daniela sin Maxi
Mientras cuenta los días para instalarse en Buenos Aires, Daniela realizó una escapada para rodearse de naturaleza. La modelo y sus hijos Elle y Lando se alojaron en el exclusivo hotel Six Senses Crans-Montana, situado en el cantón del Valais, a 1.500 metros de altitud sobre el valle del Ródano. El lugar ofrece acceso directo a las pistas de esquí y proximidad al teleférico Cry d’Er, un entorno que privilegia la calma y el contacto con el paisaje alpino.

Durante su estadía, Christiansson compartió imágenes en Instagram que muestran momentos de descanso y disfrute familiar. Una de las fotos la muestra cerca de una piscina infinita, rodeada de pinos, en un ambiente de silencio absoluto. Otra imagen retrata a la modelo junto a su hijo menor, Lando, en el balcón de la habitación, con las montañas de fondo. Vestida con prendas cómodas en tonos crema, transmite comodidad y sencillez en cada escena. Su hija mayor, Elle, aparece junto a una bañera, rodeada de juguetes y accesorios para niños.
El hotel, de arquitectura en madera y ambientes de luz tenue, dispone de un sector wellness, camillas de masajes y espacios para la meditación. Daniela aprovechó estas instalaciones para relajarse, probando clases de relajación y compartiendo platos saludables con sus hijos: verduras asadas, ensaladas y frutas frescas fueron parte del menú, junto a la pastelería típica suiza en los desayunos.

El entorno invita a la introspección y el bienestar. Christiansson destacó en sus redes sociales que estos días le permitieron “pausar el mundo exterior” y conectar con su familia. La tranquilidad del hotel contrasta con la rutina agitada que la aguarda en Buenos Aires, donde pronto se reunirá con Maxi López. La ausencia del exfutbolista se percibe en las publicaciones, aunque él suele dejar mensajes y emojis que refuerzan el vínculo a la distancia. El esquema que se repitió en el entrenamiento a lo Rocky y tantas otras interacciones que resaltan que el vínculo se mantiene firme a pesar de la distancia.














