
El empresario hotelero italiano Giuseppe Cipriani, radicado en Punta del Este, ha estado en los últimos días en el centro de la atención luego de que el proceso de adopción de uno de sus hijos comenzara a ser investigado. El caso se reabrió la semana pasada, cuando se difundió el caso que se convirtió en un escándalo que destapó una adopción opaca en Uruguay.
Nicole Minetti, de 41 años, fue condenada en Italia a tres años y once meses de prisión acusada de favorecer la prostitución y el desvíos de fondos públicos como consejera en Lombardía. Sin embargo, esta mujer –una figura central del ecosistema de poder de Silvio Berlusconi– fue indultada por el presidente Sergio Mattarella, que alegó razones humanitarias.
Las “razones humanitarias” que terminaron derivando en su indulto fue que Minetti debía cuidar de un hijo adoptivo menor de edad con “graves patologías” que requería tratamientos costosos en el extranjero.
El caso motivó una investigación sobre cómo le fue otorgada la adopción a Minetti y Cipriani y el empresario italiano decidió hablar esta semana, con el diario de su país Corriere Della Sera.
El empresario contó que este caso ha “destrozado” a su pareja, a quien definió como una “madre fantástica”, y negó las noticias que se han difundido en Italia sobre él. Dijo que es “todo” falso: “Empezando por la adopción, que ellos llaman ilegal. Tardamos casi cuatro años en seguir el procedimiento: jueces, trabajadores sociales, psicólogos… Uruguay no es un país bananero; es un lugar serio donde las cosas se hacen con seriedad. Y el dinero es inútil; de hecho, es un país socialistas; ciertas cosas no se pueden comprar”.
Cipriani señaló que volvería a adoptar un niño. Y, de hecho, informó que es una posibilidad. “Nicole y yo estamos pensando en adoptar otro niño, también aquí en Uruguay. Todavía no hemos finalizado los trámites. Esperemos que las cosas se calmen”, dijo.

El magnate italiano –que remodela el histórico hotel San Rafael en Punta del Este– señaló que la difusión de su caso significa una “bajeza” y dijo que es “insostenible” lo que se ha publicado.
“Es una locura: se ignora la privacidad de un niño, la privacidad familiar… Creo que tendremos que sacar conclusiones y tomar medidas una vez que las cosas se calmen. Buscaremos una indemnización. Informar de las noticias está bien, pero aquí estamos gritando al viento sobre cosas que no existen”, aseguró.
Al ser consultado sobre lo exhaustivas que eran las investigaciones periodísticas, Cipriani dijo que “bastaba con mirar” los documentos presentados en Uruguay para saber que la adopción se trataba “simplemente de un acto de amor”. “De un acto de amor surgió algo que no tiene absolutamente ningún sentido”, señaló.

El caso trata de un menor nacido a fines de 2017, en un entorno de extrema pobreza. Su madre es María de los Ángeles González Colinet, una mujer que ahora está desaparecida y es buscada por la Policía como persona ausente. En 2018, la justicia uruguaya lo confió al Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU) con el mandato de intentar el revínculo con su familia biológica. Fue en ese momento cuando Minetti y Cipriani aparecieron en la vida del menor.
Cipriani defendió que su pareja no tenía que ir a prisión. “Ella debía supervisar personalmente a su hijo: si le hubieran concedido la libertad condicional, no habría podido viajar al extranjero ni estar con él. Creo que fue algo fantástico: un acto de amor del presidente Mattarella, quien comprendió la situación a la perfección y, por ello, concedió el indulto”.
Cipriani contó que su hijo tiene que viajar cada seis meses a Boston para revisiones, algo que se mantendrá hasta que cumpla 18 años.













