
El método de entrenamiento del doctor Aldo Martínez, artífice de la preparación física de Ilia Topuria en la UFC, se estructura sobre una premisa: la fuerza beneficia en todos los sentidos y edades. Martínez, con formación en Ciencias de la Actividad Física, psicopedagogía y doble doctorado en Deporte y Salud, subraya que el trabajo de fuerza no solo mejora el rendimiento deportivo, sino que también previene enfermedades como diabetes, problemas cardiovasculares y distintos tipos de cáncer.
Uno de los mitos que combate, según el preparador, es el temor a que el entrenamiento de fuerza convierta “demasiado musculosas” a las mujeres. “Por su menor nivel de testosterona, no van a desarrollar un gran volumen, sino más firmeza, menos grasa visceral y mejores niveles de salud metabólica”, subraya Martínez en la entrevista con la revista de actualidad ¡Hola!
Además, destaca la importancia de la fuerza en niños y personas mayores, ya que a partir de los cuarenta o cincuenta años comienza la pérdida de masa muscular, lo que se asocia a más problemas metabólicos y de salud.
Martínez remarca que la progresión y la constancia resultan determinantes: “El objetivo no es entrenar de forma puntual o intensa durante un tiempo, sino mantener la constancia a lo largo de la vida”, indica. Recomienda entrenar dos o tres días por semana y evitar el patrón de iniciar con alta intensidad y luego abandonar, ya que cuando se deja de entrenar, se pierde masa muscular, se altera el metabolismo y aumenta el riesgo de enfermedad, particularmente a edades avanzadas.
Adaptaciones del método: más allá de la estética

De acuerdo con el entrenador, el cambio real no responde solo a la estética, sino que se produce desde el primer entrenamiento, gracias a adaptaciones hormonales y neurológicas: “Ya desde el primer entrenamiento se generan adaptaciones, tanto a nivel hormonal como neurológico, con liberación de testosterona, hormona del crecimiento y neurotransmisores como la dopamina, que influyen en la sensación de bienestar. Pero el verdadero cambio llega con la constancia”.
Para quienes buscan mejorar su salud y no competir, la base del método es la funcionalidad: “El objetivo es mejorar la calidad de la masa muscular para poder afrontar el día a día sin fatiga, subir escaleras, cargar bolsas, hacer deporte o moverse con normalidad y bienestar”. Señala que, en el alto rendimiento, como en el caso de Topuria, se busca llevar esa capacidad al máximo nivel, con intensidades más altas y mayor exigencia, pero la salud sigue siendo el eje principal.
Martínez detalla que la diferencia entre preparar a un campeón y a una persona común está en la intensidad y la exigencia, aunque la base es la misma: “Salud, fuerza y calidad de vida”. Sostiene que la progresión y la individualización de los ejercicios son fundamentales: “Si el ejercicio está bien ejecutado y bien individualizado, puede incorporarse perfectamente a un objetivo de salud y mejora física, aunque no se trate de un deportista de élite”.
Obstáculos para el progreso y señales de avance

El especialista identifica la prisa como uno de los principales errores en quienes buscan resultados inmediatos: “Muchas personas empiezan demasiado rápido, quieren resultados inmediatos, aumentan las cargas antes de tiempo y eso acaba derivando en lesiones o en el abandono del entrenamiento”. Aboga por la paciencia y la constancia, “aplicando lógica e inteligencia en los entrenamientos”.
Según el doctor Aldo, la mejora real “no está en ‘estar como otro’”, sino en avanzar poco a poco, con pequeñas metas semanales o mensuales, a partir del propio nivel. Además, destaca que el progreso se percibe cuando se logran más repeticiones con menor esfuerzo o cuando los movimientos resultan más controlados.
En ese sentido, Martínez insiste en que la fuerza debe entrenarse a lo largo de toda la vida, adaptando siempre los ejercicios y las cargas. Suma la importancia del descanso, la alimentación y el entorno, y recomienda ejercicios funcionales como sentadillas, flexiones y remo, que considera apropiados para cualquier etapa vital.
Implementación personal y resultados a largo plazo
De acuerdo con Martínez, el método que aplicó en la preparación física de Topuria puede adaptarse a cualquier persona, siempre que se ajuste a su nivel y contexto. Sostiene que la disciplina y la constancia, sumadas a la correcta ejecución de los ejercicios y una progresión controlada, son los pilares del éxito a largo plazo.
El doctor Aldo Martínez concluye que descuidar la propia salud física implica una falta de atención hacia el bienestar global e insiste en que el entrenamiento de fuerza representa una inversión para el futuro, con beneficios que trascienden lo estético e impactan en la calidad de vida, la autonomía y la salud tanto cognitiva como cardiovascular: “Cuando una persona mejora su estado físico, no solo se beneficia ella: también aporta tranquilidad a su entorno. Cuidarse es una forma de cuidar a los demás”.












