
Un buen arranque de año llevó a Vista Energy a recalibrar sus expectativas para 2026. Con un desempeño operativo por encima de lo previsto y una mirada más favorable sobre el precio del crudo, la compañía decidió elevar su proyección de producción anual y, en paralelo, avanzar con su desembarco en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Según detalló la empresa en su llamada a analistas como parte de su presentación de resultados, la producción estimada para este año pasará de 140.000 a 143.000 barriles equivalentes por día (boe/d). El ajuste implica sumar más de un millón de barriles equivalentes adicionales en el año, con foco principalmente en exportaciones, un segmento que viene ganando peso dentro del negocio.
El incremento se explica, en buena medida, por el avance de la actividad en campo. En lo que va del año, la compañía ya conectó 23 nuevos pozos y continúa mostrando mejoras en productividad, dos factores que permitieron sostener el ritmo de crecimiento en sus principales activos no convencionales.
Nuevo proyecto en el RIGI
En ese contexto, el frente de inversión también empieza a mostrar un cambio de ritmo. Durante la presentación, Miguel Galuccio confirmó que la compañía trabaja en la presentación para ingresar al RIGI con proyectos vinculados a sus bloques de desarrollo futuro.

La petrolera apunta, en una primera etapa, a incluir áreas como Águila Mora y Bandurria Norte dentro del esquema de incentivos. Además, no descarta que otros activos puedan sumarse más adelante, en función del avance de acuerdos en curso dentro de Vaca Muerta.
“Una vez que se cierre la operación con Equinor, tendremos un mejor entendimiento de Bajo del Toro, que creo que también podría aplicar, aunque esa solicitud la debería hacer su operador, YPF. En cuanto a los tiempos, planeamos presentar la documentación hacia el final del segundo trimestre. Luego, el Ministerio de Energía debe analizar la información antes de su aprobación. El impacto del RIGI es muy positivo. La mejora en las tasas de retorno de estos bloques debido a los incentivos fiscales es un fuerte estímulo para acelerar el capex en estos bloques no desarrollados, que de otro modo no serían priorizados en nuestro plan de desarrollo hasta aproximadamente 2030”, dijo Galuccio.
El interés por el régimen no es casual. En la empresa consideran que los beneficios fiscales y regulatorios pueden mejorar de manera significativa la rentabilidad de los proyectos, especialmente en áreas que todavía no están plenamente desarrolladas. Ese cambio en la ecuación económica permitiría acelerar inversiones que, bajo otras condiciones, quedarían relegadas por varios años dentro del plan de expansión.
Los resultados del primer trimestre
El trasfondo de estas definiciones es un primer trimestre con resultados en fuerte crecimiento. Entre enero y marzo de 2026, la producción total de Vista alcanzó los 134.741 boe/d, lo que representa un salto del 67% frente al mismo período del año anterior.
La ganancia neta del período se ubicó en USD 107,7 millones, por encima de los USD 82,8 millones registrados en el mismo trimestre del año pasado
El crecimiento estuvo impulsado por la incorporación del 50% del bloque La Amarga Chica —una operación cerrada en abril de 2025— y por el desarrollo de nuevos pozos en las áreas que la compañía opera directamente.
En términos de petróleo, la producción promedió los 116.655 barriles diarios, con una suba interanual del 68%. Este desempeño consolidó a la compañía como uno de los jugadores de mayor dinamismo dentro del segmento no convencional.
Los resultados económicos también acompañaron esa expansión. Los ingresos totales del trimestre alcanzaron los USD 694,3 millones, un 58% por encima del nivel registrado un año atrás. Al mismo tiempo, la empresa logró mejorar sus indicadores de eficiencia operativa.
El costo de extracción se ubicó en USD 4,3 por barril equivalente, lo que implica una reducción del 8% interanual. En paralelo, los gastos comerciales se recortaron con mayor fuerza y se ubicaron en USD 3,8 por boe, un 41% menos que en el mismo período de 2025.
Con ese combo, el EBITDA ajustado trepó a USD 450,8 millones, con un crecimiento del 64%. El margen alcanzó el 65%, tres puntos porcentuales por encima del año previo, impulsado principalmente por las mejoras en costos que compensaron un contexto de precios internacionales menos favorables que los de comienzos de 2025.
Las exportaciones de petróleo y gas, en tanto, generaron ingresos netos por USD 431 millones durante el trimestre, equivalentes al 64% del total facturado por la compañía.
En paralelo, la compañía mantuvo un nivel elevado de inversión. Durante el primer trimestre destinó USD 391,2 millones principalmente al desarrollo de sus activos en Vaca Muerta. Ese monto se tradujo en la perforación de 19 pozos, se completaron 25 y se conectaron otros 23, además de obras de infraestructura y proyectos de soporte operativo.
Finalmente, la ganancia neta del período se ubicó en USD 107,7 millones, por encima de los USD 82,8 millones registrados en el mismo trimestre del año pasado.














