
El sector de la industria del plástico en El Salvador atraviesa actualmente uno de los escenarios más complejos de los últimos años debido a las consecuencias directas del conflicto bélico en Medio Oriente.
Los recientes incrementos en los precios internacionales del petróleo y del gas natural han provocado un encarecimiento sin precedentes en las materias primas esenciales para este sector.
Las resinas plásticas, derivadas del petróleo, han experimentado un alza que supera el 100% respecto a los valores previos al conflicto, lo que afecta de manera directa los costos de producción y la capacidad de abastecimiento de las empresas salvadoreñas, que dependen de insumos importados, indicó la gremial a través de un comunicado difundido en sus redes sociales.
Efectos en la cadena productiva y comercial
La Asociación Salvadoreña de la Industria del Plástico (ASIPLASTIC) expresó que la crisis energética internacional ha generado riesgos tanto de escasez como de encarecimiento de las resinas plásticas.
Algunas plantas proveedoras han paralizado temporalmente sus operaciones y otras han sufrido daños en sus infraestructuras, lo que ha agravado las disrupciones en la cadena de suministro global.
Esta coyuntura ha provocado complicaciones logísticas adicionales: hay restricciones en la disponibilidad de insumos, reprogramaciones en los despachos y afectaciones en los servicios de navieras.
Los costos de fletes, seguros y tiempos de traslado también han aumentado, sumando presión sobre los precios de las materias primas.

El problema se extiende más allá del sector plástico, afectando diversas cadenas productivas y el comercio regional. La industria del plástico provee a los sectores de alimentos y bebidas, farmacéutico, agroindustria, construcción y servicios. Así, la crisis actual tiene un efecto multiplicador en la economía salvadoreña y centroamericana.
Perspectivas y medidas de la industria
Las empresas asociadas a ASIPLASTIC han ejecutado estrategias de respuesta frente a la crisis. La asociación indica que están trabajando para absorber parte del aumento de costos, optimizar procesos y asegurar la continuidad operativa.
No obstante, subrayan que factores externos como los conflictos geopolíticos y la interrupción de operaciones de proveedores internacionales siguen fuera de su control.

El comunicado subraya que, de persistir la volatilidad de los mercados energéticos y las dificultades logísticas, podrían producirse nuevos ajustes en los precios finales de los productos plásticos y mayor dificultad para garantizar la disponibilidad de insumos.
Estos efectos repercutirían en la competitividad empresarial y la estabilidad del abastecimiento tanto en El Salvador como en la región.
Actualmente, la industria del plástico salvadoreña permanece en un periodo de vigilancia y adaptación, con el objetivo de equilibrar el abastecimiento responsable de productos esenciales y el compromiso de transparencia hacia la población.
La continuidad de estas medidas dependerá de la evolución del conflicto en Medio Oriente y de la dinámica de los mercados internacionales de energía y logística.

Esta industria es clave para la economía salvadoreña, solo en 2025 el país registró importaciones de plásticos y sus manufacturas por un total de USD 1,026.9 millones, lo que representó un alza de 11.27 millones frente a los USD 922.9 millones alcanzados en 2024.
ASIPLASTIC reiteró el compromiso de sus empresas con el desarrollo industrial del país y con la comunicación clara sobre los desafíos que enfrenta el sector.













