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Reabrieron un emblemático sendero en el Parque Los Alerces tras el brutal incendio forestal que afectó al lugar

El incendio forestal afectó más de 16.000 hectáreas de alto valor ecológico y turístico en Los Alerces

La reapertura del Sendero Lahuán Solitario marcó un primer paso concreto en la recuperación del Parque Nacional Los Alerces, luego del incendio forestal que durante el verano consumió más de 77 mil hectáreas en varios sectores de alto valor de conservación, áreas de uso público y zonas de poblaciones rurales en toda la Patagonia.

El sendero, uno de los más emblemáticos del parque, volvió a estar habilitado para recibir visitantes tras las tareas de remediación y mitigación post incendio.

El recorrido habilitado se extiende en ambas direcciones desde la Pasarela del río Arrayanes hasta el mirador del Glaciar Torrecillas, con paso por el Lahuán Solitario y Puerto Chucao, bordeando el río Menéndez.

La reapertura del Sendero Lahuán Solitario en el Parque Nacional Los Alerces marca el inicio de la recuperación posincendio

El resto de las sendas del sector permanece con restricciones por tareas de mantenimiento, en el marco de una próxima reapertura que también contempla la renovación de la cartelería informativa, indicó en u n comunicado oficial el parque, compartido a través de sus redes sociales.

La habilitación del sendero se produce en paralelo a un proceso más amplio de reorganización institucional. Durante tres jornadas de trabajo en territorio, los equipos de conducción de las Direcciones de Operaciones, Conservación, Uso Público, Recursos Humanos, Infraestructura y Comunicaciones de la Administración de Parques Nacionales (APN) se reunieron con los delegados del Directorio en el marco del proceso de intervención implementado en la Intendencia del Parque Nacional Los Alerces.

De esos encuentros técnicos surgió un plan de acciones para el corto, mediano y largo plazo, orientado a la reorganización de la estructura de gestión en todos los departamentos del área protegida. El objetivo es trazar una hoja de ruta para esta etapa de reconstrucción, con foco en la resignificación del parque como principal atractivo turístico de la región y en la articulación con los actores locales históricamente vinculados a la gestión institucional.

“Los principales referentes de la gestión institucional a nivel central continúan participando activamente en la reorganización operativa y la toma de decisiones en el Parque Nacional Los Alerces”, afirmó Sergio Álvarez, presidente de la APN, en un comunicado compartido por el Gobierno nacional.

El funcionario remarcó que el enfoque adoptado desde el momento del incendio fue integral: atender la emergencia concreta sin perder de vista la etapa de reconstrucción. “Este Parque Nacional, sus habitantes y los prestadores turísticos merecen recuperar la normalidad en un escenario de mejora progresiva”, agregó.

Autoridades de la APN y representantes locales participaron en reuniones para definir la hoja de ruta de la reestructuración institucional

La magnitud del siniestro explica la envergadura del operativo de reconstrucción. Las 16.000 hectáreas afectadas incluyen sectores de alto valor ecológico, lo que convierte a la recuperación del parque en un proceso que va más allá de la restauración del paisaje: implica restablecer condiciones para el turismo, para las comunidades rurales y para la conservación de la biodiversidad que caracteriza al área.

Cómo fue el incendio que afectó al Parque Los Alerces

El incendio se desató a fines de enero y se prolongó durante 26 días, con un saldo de 6.924 hectáreas de bosque nativo, arbustos, matorrales y pastizales destruidos solo en el lugar de conservación, lo que dejó a numerosos productores ganaderos sin reservas de alimento para sus animales. Por la magnitud del siniestro, distintas provincias aportaron recursos materiales y personal especializado para sumarse al combate del fuego. En los picos de mayor intensidad, la línea de combate reunió hasta 400 brigadistas y voluntarios.

Gracias al trabajo articulado entre la Nación y la Provincia, el 21 de febrero se declaró que la totalidad de los focos ígneos estaba controlada, lo que indica que el fuego dejó de avanzar sobre el bosque. No obstante, algunas zonas aún registraban llamas activas y, sobre todo, brasas encendidas con la tierra a alta temperatura.

Ese calor residual era suficiente para prender nuevo material combustible ante la presencia del viento. Por esa razón, los brigadistas dedicaron esta etapa a mojar cada pequeño foco humeante y los perímetros del incendio, en la tarea conocida como “guardia de cenizas”. El 23 de marzo se anunció la extinción completa y oficial del siniestro.

La noticia se conoció pocas horas después de que la Policía Federal Argentina (PFA) recuperara evidencia de valor para la investigación que busca esclarecer el origen de las llamas, dado que las autoridades ya dan por sentada la intencionalidad del incendio.