
Luego del 3,4% que marcó la inflación en marzo, el Gobierno se comprometió con el objetivo de lograr una desaceleración en abril y con ello cortar con la tendencia alcista que ya acumula nueve meses. En esa línea, el Gobierno decidió bajar el tope permitido de aumentos en la boleta de Aguas y Saneamientos Argentinos (AySA) de 4% a 3 por ciento. Al mismo tiempo, se espera por la decisión del ministro de Economía, Luis Caputo, respecto al aumento del recargo en las boletas de gas para financiar el fondo fiduciario de Zonas Frías.
Este lunes, se publicó en el Boletín Oficial la Resolución ERAS N° 14/26, que estableció un tope del 3% mensual para los incrementos en las facturas de agua y cloacas entre mayo y agosto de 2026. El Ente Regulador de Agua y Saneamiento (ERAS) fijó esta medida en un contexto de presión inflacionaria y de atrasos acumulados en las tarifas, que impactan tanto en el equilibrio financiero de la empresa como en el bolsillo de los usuarios.
Según el comunicado oficial de AySA, la decisión apunta a “continuar con el proceso de adecuación tarifaria de manera gradual y controlada, con actualizaciones de hasta el 3% mensual para el período comprendido entre mayo y agosto, con el objetivo de sostener el equilibrio económico-financiero de la empresa y garantizar la continuidad, calidad del servicio y las inversiones en infraestructura”. El esquema vigente permite acompañar la evolución de los costos y asegura previsibilidad para la planificación y ejecución de obras fundamentales.

Desde abril de 2024, AySA tiene vigente una fórmula polinómica para la actualización mensual de tarifas, aprobada por la Resolución 09/2024 de la Secretaría de Obras Públicas. Dicha fórmula toma en cuenta los salarios, los precios mayoristas y el Índice de Precios al Consumidor (IPC). Pero durante 2025, el Ministerio de Economía dispuso que los aumentos no superaran el 1% mensual, lo que generó un atraso tarifario de 21% a diciembre de ese año. Por lo que a posteriori una nueva resolución permitió aumentos de hasta 4% mensual entre enero y abril del 2026. Pero como la inflación continuó en alza, el atraso no se recuperó.
Pese a ello, por medio de la Resolución ERAS N° 14/26 y a los fines de ayudar a la desaceleración de la inflación a partir de abril, se fijó que el incremento mensual efectivo desde mayo hasta agosto de 2026 no podrá superar el 3% en cada mes, siempre que la fórmula de actualización no arroje un valor menor. La medida responde al pedido de la concesionaria, que informó un déficit proyectado de $205.000 millones y la necesidad de continuar con el proceso de convergencia tarifaria.
El proceso de actualización incluye, según destacaron desde la empresa, la continuidad del programa de Tarifa Social, que busca neutralizar el impacto del ajuste para los sectores vulnerables. El descuento del 15% para los denominados “zonales bajos” se mantiene vigente y alcanza al 48% de los usuarios residenciales. AySA remarcó que estos mecanismos de protección social seguirán vigentes mientras avance el proceso de readecuación tarifaria.

Según el cuadro oficial de AySA, las boletas de agua y cloaca reflejarán distintos valores promedio mensuales sin impuestos según la zona. En mayo de 2026, el monto estimado para la zona alta será de $35.325, mientras que en la zona media ascenderá a $32.081 y en la zona baja a $25.777. El promedio general para todas las áreas se ubicará en $29.967, lo que representa un incremento respecto a los meses previos. En abril, el monto estimado para la zona alta era de $34.977, media $31.146 y baja 25.026 pesos.
¿Aumento en la boleta de gas?
En el sector energético, la atención se concentra en la inminente actualización del recargo en las facturas de gas. Fuentes al tanto de las decisiones comentaron a Infobae que la definición respecto al aumento del 50% del recargo de la tarifa de gas se va a conocer a fin de mes. Es que hace una semana, el presidente Javier Milei otorgó nuevas facultades al ministro Luis Caputo para modificar hasta en un 50% el recargo en la boleta de gas que financia el Fondo Fiduciario de Zonas Frías. Mediante el Decreto 266/2026, el recargo podrá llegar hasta un máximo de 11,25%, frente al tope anterior de 7,5%.
El Fondo Fiduciario de Zonas Frías cubre el costo de las bonificaciones para usuarios residenciales en áreas con temperaturas bajas. En 2021, la ampliación del régimen incrementó la cantidad de beneficiarios de 950 mil a 4 millones de hogares. El nuevo marco legal apunta a que el costo de los subsidios no recaiga exclusivamente sobre el Estado, en un contexto de suba internacional de los precios del gas y el petróleo.
El ajuste del recargo impacta sobre el precio del gas y surge de la necesidad de cubrir el déficit del fondo ante el incremento en los costos de abastecimiento. Según fuentes oficiales, el régimen de zona fría es regresivo y deficitario, y la medida busca evitar mayor gasto público. El decreto responde a la volatilidad del mercado internacional de gas, agravada por el conflicto en Oriente Medio y la demanda invernal de importaciones de GNL.
El paralelismo entre la política de topes en los servicios de agua y el manejo de los aumentos en el gas marca la estrategia oficial para atenuar el traslado de costos a los usuarios. Mientras la definición sobre el gas permanece pendiente, la experiencia de la segmentación de aumentos en AySA funciona como antecedente sobre cómo las autoridades buscan administrar el impacto de la inflación en los servicios públicos esenciales.













