El próximo estreno de la comedia romántica “Hasta que la verdad los separe”, el jueves 30 de abril en el cine Cinemark de Palermo, representa un punto de inflexión en la carrera de Luly Drozdek. La actriz, que comparte cartel con Pablo Yotich, Roly Serrano, María Rosa Fugazot, Raúl Rizzo, Viviana Saccone y Pablo Rago, tendrá el primer papel protagónico de su carrera.
En exclusiva con Teleshow, Drozdek relata la expectativa de su primer papel protagónico en el cine, los desafíos de encabezar un elenco experimentado y el significado personal y profesional de este estreno cuya dirección recae en Samir Bitar y la producción en Nara Ferragut, una propuesta destinada inicialmente a salas y que luego llegará a la plataforma digital Flow. Para la actriz, este lanzamiento representa la culminación de años de preparación y esfuerzo, y abre nuevas posibilidades en un contexto audiovisual que se transforma rápidamente.

—¿De qué trata tu primer protagónico, “Hasta que la verdad los separe”?
—La verdad es que estoy feliz porque es una comedia romántica. Es de esas para mirar antes de dormir, pochocleras, con un mensaje lindo. Mi personaje, Maia, es una chica muy de barrio, igual que yo que nací en Villa Devoto, y conectar con eso me ayudó muchísimo. La historia trata de dos mejores amigos que tienen una radio barrial a la que le va muy mal, y de golpe, mi personaje recibe la noticia de que su tía, que tiene un multimedio grande, quiere entregar la empresa en vida y convoca a la familia a su mansión para decidir quién será el heredero. Todo eso se complica porque Maia idea una mentira… pero no quiero adelantar demasiado.
—¿Qué te atrajo del papel y cómo preparaste a Maia?
—Tomé mucho de mi frescura personal, que muchos me dicen que tengo eso en la vida diaria y al hablar. Siento que para la comedia es clave la espontaneidad. El desafío era lograr que Maia fuera querible; a veces hago de mala y la gente me mira raro, pero acá soy la heroína, la buena, la que todos apoyan. Y me encanta ser la heroína, la protagonista dulce, la que esperás que logre su objetivo.

—La película aborda temas como la amistad, el amor, las apariencias y la herencia. ¿Sentiste que alguno te tocó especialmente?
—Sí, porque son temas universales. La amistad y el amor le dan sentido a la vida. La historia lo plantea de manera muy genuina y llega justo a lo que todos vivimos. Maia sueña en grande y ese optimismo tan de barrio lo entiendo perfecto porque también me crié en un ambiente así.
—¿Cómo fue la experiencia de trabajar con un elenco tan reconocido?
—Por suerte, salvo con Raúl Rizzo, con todos ya había trabajado antes, aunque por separado. Roly Serrano es la segunda vez que hace de mi papá; la primera fue con una obra de Woody Allen. Con María Rosa Fugazot, Viviana Saccone y Pablo Rago ya compartimos teatro y televisión. Se aprende muchísimo con ellos; tienen experiencia de sobra y te transmiten lo profesional y lo humano, generosamente. El cine y el teatro siguen siendo lugares donde los actores podemos mostrar nuestra formación y entrega real. Los más experimentados tienen un oficio en la actuación que espero que no se pierda en la vorágine actual. Me siento afortunada aprendiendo a su lado.

—¿Alguna anécdota que recuerdes del rodaje?
—Paso algo gracioso que habla de lo que es el cine independiente. A diferencia del cine comercial, es más a pulmón, se graba en menos días por un tema de presupuesto, hay que adecuarse a las agendas de los actores. Por guión, había una mansión. La producción alquiló una casa por cinco días, en los que había que grabar todas las escenas de exterior e interior. El tema fue que de los cinco días, en tres llovió. Bah, diluvió, se inundó la casa, fue un caos. Hubo que reacomodar escenas, porque no se podía suspender y volver a los quince días. Así que tuvimos que correr para grabar en esas fechas. Pero es la magia del cine independiente. Si superas eso, le haces frente a cualquier cosa.

—¿Qué te gustaría que viva el público al ver la película?
—Que se diviertan, se rían y la pasen bien. Es una obra fresca, simple, ideal para ver con amigos o en familia, con actuaciones geniales y un mensaje cálido sobre la amistad y el amor.
—¿Tuviste algún aprendizaje inesperado durante este proceso?
—Sí, mucha humildad. Ver cómo generaciones anteriores valoran la dedicación y el tiempo que uno le pone al oficio, cómo comparten ese cariño y enseñan con generosidad.

—¿Cómo ves la llegada de artistas a realities? ¿Te ves participando en alguno?
—Nunca estuvo en mis planes un reality, aunque tengo amigos que los produjeron. Ahora hay un nuevo código de comunicación: si no te adaptás, te podés quedar afuera. Antes estaba más rotulado; si sos actriz, no ibas a un reality. Hoy todo se mezcla. Me parece bueno actualizarse porque el mundo cambia y eso también influye en cómo actuamos.
Los desafíos y nuevos proyectos de Luly Drozdek
—Además de actriz, debutaste como guionista con “La Navidad de la familia García”. ¿Cómo surgió el proyecto y qué significó para vos escribir y actuar?
—Fue mi primera vez como guionista y también actuando en la misma película. Hace tiempo estudio dramaturgia, pero me costaba animarme a mostrar lo que escribía. Por suerte, colegas confiaron en el guion y me impulsaron a presentarlo. Cuando lo leyó el equipo, les gustó y se armó un elenco hermoso con gente como María Rosa Fugazot, Víctor Laplace, Martín Seefeld y Gerardo Romano. Hay influencers, actores, en fin, un mix muy bueno. Es una comedia dramática costumbrista, todo sucede en una casa y trata una problemática familiar original. Se va a estrenar cerca de Navidad y me emociona ser parte desde adentro.

—¿Cómo viviste el hecho de ser protagonista y guionista al mismo tiempo?
—Fue un placer absoluto. Sentí que crecí un montón porque, además de actuar, decidí cosas de elenco, de fotografía, detalles del rodaje. Integrar cada parte del proceso hizo que el proyecto fuera todavía más mío. Ser autora implica exponerse, pero si a la gente le gusta, te da fuerza para seguir.
—¿Qué tipo de historias te interesan como dramaturga?
—Me gustan las comedias, pero no las típicas; prefiero mezclar géneros y sumar algo distinto. La originalidad me atrae porque rompe con lo esperado y sorprende al público. Ya estoy pensando en escribir más, porque en ese rol me siento muy cómoda.

—¿Cómo fue trabajar con tu hija Delfina en el rodaje?
—Ella me pidió participar y lo hizo muy bien. Le escribí un personaje a medida y me dio muchísimo orgullo verla actuar. Cuando se estrene a fin de año van a ver que no es solo la hija de la actriz… tiene luz propia.
—¿Te animás a explorar nuevos formatos?
—Sí, la semana pasada se estrenó “Instante”, donde coprotagonizo una historia sobre el cáncer. Ha sido un desafío grande, un personaje fuerte enfrentando la enfermedad de su exmarido y cuidando a su hija. Marcar ese registro diferente fue un aprendizaje importante; el tema es delicado y representarlo requiere sensibilidad.

—¿Cómo sigue tu agenda de proyectos?
—Voy a empezar con teatro independiente o en el circuito off, un mundo en el que nunca estuve y me entusiasma mucho experimentar. Siempre hice más teatro comercial, así que probar el independiente, con un equipo prestigioso y otros ritmos, me resulta fascinante. Estamos en ensayos y pronto habrá novedades.
—¿Con qué te quedás de este año lleno de cambios?
—Aprendí que cuanto más estudiás y más herramientas sumás, más caminos aparecen. Haber explorado distintos roles en el cine, la dramaturgia y el teatro me hace sentir plena y con mucha curiosidad. Mientras haya ganas de aprender, siguen surgiendo proyectos.














