Daniil Medvedev sumó una victoria turbulenta ante Fabián Marozsán en la segunda ronda del Masters 1000 de Madrid. El partido, definido en tres sets y marcado por un controversial gesto de conducta antideportiva, lo depositó en los 16avos. de final tras dos horas y 13 minutos de juego.
Al margen del desarrollo deportivo, la nota distintiva de la jornada ocurrió cuando Medvedev reaccionó frente al público con gestos provocadores y simuló escupir hacia las tribunas al quedar el marcador 4-4 en el segundo set, acción que le valió un warning (advertencia) por parte del umpire.
El ex número uno del mundo repitió el gesto instantes después, ahora dirigido al árbitro, en una conducta que, de acuerdo con el reglamento ATP, pudo haber determinado su descalificación por reincidencia.

El encuentro tenía hasta entonces un trámite favorable para Medvedev, quien había ganado el primer set por 6-2 y dominaba el segundo con un quiebre a favor. El incidente alteró el desarrollo del partido, inclinando el apoyo del público hacia Fabián Marozsán y desestabilizando al ruso, quien debió disputar un tercer set para definir la victoria. El episodio sumó una nota más a sus antecedentes de controversias extradeportivas dentro del circuito ATP.
Tras perder el envión y ceder la iniciativa al rival, el ruso que nunca ha logrado ganar el título en Madrid y que generalmente manifiesta su incomodidad en las canchas de tierra batida terminó entregando el segundo parcial en el desempate por 7-3. Finalmente, logró imponerse en el tercer set por 6-4 y avanzó a la siguiente fase.
En Madrid, tras la advertencia arbitral por conducta antideportiva, la reincidencia con un segundo gesto desafiante hacia el umpire no condujo a una medida disciplinaria grave, permitiendo que el ruso continuara y finalmente se quedara con el pase a la siguiente ronda.

Con este triunfo, el séptimo cabeza de serie enfrentará al noruego Nicolai Budkov Kjaer, que superó en sets corridos al canadiense Denis Shapovalov (6-2 y 6-1). Su objetivo inmediato es alcanzar las semifinales en Madrid y así completar esa instancia en los nueve torneos Masters 1000 de la temporada, una meta nunca antes lograda por él en la capital española, donde su mejor resultado han sido los cuartos de final en las dos ediciones previas.
El partido dejó además un dato deportivo relevante: Medvedev suma ahora su cuarta victoria sobre Marozsán, siendo la primera en tierra batida tras el duelo ganado previamente en el Abierto de Australia. También se perfila como posible cuarto jugador en la temporada en alcanzar las 20 victorias, lista en la que ya figuran Jannik Sinner (25), Carlos Alcaraz (22) y Alexander Zverev (22).
La última actuación del ruso sobre polvo de ladrillo, apenas dos semanas antes, había sido una contundente derrota por doble 6-0 ante el italiano Matteo Berrettini en Montecarlo, dejando en evidencia las dificultades históricas del ruso en esta superficie.
La acción que motivó el warning y la atención del público no es un hecho aislado en la trayectoria de Daniil Medvedev. El ruso acumula antecedentes de episodios polémicos, situación que tensa el ambiente en los torneos y genera debates sobre la aplicación de las sanciones reglamentarias en el Tour
En febrero de este año, quedó eliminado en la primera ronda del ATP 500 de Rotterdam tras perder ante el francés Ugo Humbert por 7-6 (4), 3-6 y 6-3. Allí, golpeó repetidamente su raqueta contra la pista indoor tras errar un revés cruzado, acción a la que sumó una patada contra un cartel publicitario y a una discusión con el juez de silla del encuentro.














