El tenis argentino vivió un viernes ideal en el Madrid Open, con tres triunfos que alimentan la ilusión en uno de los Masters 1000 sobre polvo de ladrillo. Sobre el cierre de la jornada, el protagonista fue Thiago Tirante, quien logró una de las mejores victorias de su carrera al superar al estadounidense Tommy Paul por 7-5 y 6-4, por la segunda ronda.
El platense atraviesa el mejor momento de su carrera y volvió a demostrarlo en la Caja Mágica con una victoria sólida sobre el 18° del mundo y, desde hace varias temporadas, uno de los principales animadores del circuito ATP. Su próximo rival será el británico Cameron Norrie, 19° favorito del certamen.
Tirante, ubicado en el puesto 75 del escalafón masculino, dominó con su servicio y su derecha ante un rival que nunca logró ponerlo en aprietos.
El argentino de 25 años sigue aprovechando la gira de polvo de ladrillo para escalar posiciones en el ranking: semanas atrás, Tirante había alcanzado las semifinales en el ATP 250 de Houston. Allí logró el primer golpe ante un Top 10 en su carrera: superó a Ben Shelton, número 6 del mundo.
Más temprano, Tomás Etcheverry había debutado con un triunfo ante el austríaco Sebastian Ofner (83º) por 6-4 y 6-4, en una hora y 19 minutos de juego.
En busca de un lugar entre los 16 mejores, el tenista platense enfrentará a Dino Prizmic (87°). Este viernes, el joven croata dio el batacazo ante Shelton, que venía de levantar el trofeo en el ATP 500 de Múnich.
Etcheverry exhibió un rendimiento sólido y sin fisuras en la Cancha 4 de la Caja Mágica. Con un tenis directo, agresivo y apoyado en la consistencia desde el fondo de la cancha, logró imponer condiciones desde el inicio y sostuvo su dominio a lo largo de todo el encuentro.
Uno de los pilares de su victoria fue el servicio. El jugador de 26 años ganó el 89% de los puntos con el primer saque (apenas concedió cuatro puntos por esa vía), además de conectar cinco aces.
El día había comenzado con sonrisas para el tenis argentino. Solana Sierra protagonizó uno de los mejores triunfos de su carrera al derrotar a la polaca Magdalena Frech por 6-2 y 6-4, por la segunda ronda del WTA 1000.
Sierra, quien arrancó el certamen en el puesto 88°, volvió a dar un golpe de autoridad frente a una Top 50. Con un rendimiento sólido, agresivo y sin fisuras durante gran parte del encuentro, la marplatense dominó las acciones desde el inicio y manejó los tiempos del partido con madurez.

Con determinación desde la línea de base, profundidad en sus tiros y una notable eficacia en los puntos clave, Sol se llevó el primer parcial en apenas 33 minutos. Frech, número 38 del mundo y quien llegaba como favorita en la previa, nunca logró incomodar a una Sierra que se mostró firme tanto con su servicio como en la devolución.
Su próxima rival será la turca Zeynep Sonmez, número 67 del mundo y quien atraviesa un gran momento: en Stuttgart, la semana pasada, derrotó a la italiana Jasmine Paolini (9° del ranking WTA) por 6-2 y 6-2.














