Chelsea quedó en una fuerte encrucijada tras la salida de Liam Rosenior como director técnico. El inglés de 41 años había asumido hace tres meses y se convirtió en el sexto entrenador —ocho sumando a los interinos— que está en el club en los últimos cuatro años. Informes de medios locales puntualizaron que el club hará un cambio de enfoque en el futuro y se revelaron nuevos detalles de los problemas que derivaron en su marcha: desde el cortocircuito con Enzo Fernández y el enojo de los “hispanohablantes” al pedido para que el próximo mandamás no sea “inexperto” y sea capaz de liderar a un equipo de primer nivel.
El paso de Rosenior por Chelsea duró apenas tres meses, a pesar de haber firmado un contrato por seis años y medio en enero para sustituir a Enzo Maresca. Según un informe elaborado por el portal The Guardian, la relación entre el DT británico y los jugadores fue distante desde el inicio. “Lo veían como demasiado inexperto y creían que no sabía cómo dirigir a jugadores de primer nivel. Intentó ganarse la amistad de los jugadores en privado, pero era visto como un comunicador torpe y mantenía demasiadas reuniones individuales”, destacó el medio citado, que afirmó que esperan un “cambio de enfoque” en el futuro.
El punto de ruptura se produjo tras la sanción interna de dos partidos a Enzo Fernández, segundo capitán del plantel, luego de que este cuestionara públicamente el proyecto del club y mencionara un posible interés en fichar por el Real Madrid. Cabe recordar que los propios futbolista pidieron que se redujera la multa, algo que fue desestimado de forma inmediata.
Según la reconstrucción, expuso la falta de autoridad de Rosenior en la gestión del vestuario y “generó demasiado revuelo”. Todo esto derivó en que “los hispanohablantes de la plantilla se mostraran particularmente tibios respecto a la capacidad de Rosenior como entrenador”. En este contexto, los referentes pretenden que el próximo técnico sea “una persona con mucha personalidad, capaz de ganarse el respeto del vestuario y de mantener a raya los egos más fuertes”.
En el último tiempo, tanto Enzo Fernández como Marc Cucurella, lateral izquierdo español, expresaron su preferencia por Enzo Maresca, quien gozaba de mayor popularidad dentro del vestuario y abandonó el club en Año Nuevo debido a desacuerdos con la directiva tras 18 meses destacados al frente del equipo.
La salida abrupta del italiano y la posterior llegada de Rosenior reflejaron un desequilibrio en la toma de decisiones entre la cúpula directiva y el plantel. Vale destacar que el extécnico del Chelsea es uno de los favoritos a reemplazar a Pep Guardiola en el Manchester City en caso de que se marche el español, club que está interesado en el mediocampista argentino.
“Las repercusiones de la salida de Rosenior han dejado al club deseoso de incorporar a un entrenador con experiencia de primer nivel, y los jugadores están igualmente convencidos de que necesitan ser entrenados por alguien con mayor prestigio en el mundo del fútbol”, destacó The Guardian.
Desde la directiva, el nombramiento de Rosenior apuntaba a permanecer en línea con el modelo que intenta impulsar BlueCo de captar entrenadores jóvenes y colaborativos capaces de trabajar de la mano de los cinco directores deportivos del club. Sin embargo, el trabajo se vio “afectado por la indisciplina esta temporada y Rosenior no ha logrado mejorar la conducta”.
Uno de los aspectos más llamativos de su destitución se centra en que Liam Rosenior tenía contrato hasta junio de 2032 con el Chelsea. Ante la situación acontecida, el conjunto de Londres deberá pagar una millonaria indemnización. De acuerdo con lo publicado con el medio británico The Sun, el club debería desembolsar unos 24 millones de libras esterlinas (unos 32.4 millones de dólares) por anticipar la salida del británico, a excepción de que exista una cláusula especial en el contrato o un acuerdo con el entrenador.
Hasta el verano próximo, Calum McFarlane ejercerá como entrenador interino del Chelsea. La directiva enfrenta el desafío de seducir a un técnico de primera línea, convenciendo a potenciales candidatos de que incorporarse al club constituye una apuesta segura para su proyección profesional. El club confirmó su interés por Andoni Iraola, quien dejará el Bournemouth al finalizar la temporada.
El abanico de alternativas también incluye a Cesc Fàbregas, actualmente en el Como italiano; Xabi Alonso y Xavi Hernández, ambos sin equipo en la actualidad; y Marco Silva, entrenador del Fulham. El Chelsea ha considerado, además, la opción de Filipe Luís, exlateral izquierdo de la institución, que fue despedido recientemente del Flamengo tras obtener varios títulos al frente del club brasileño.













