
La Corporación de Exportadores de El Salvador (COEXPORT) alertó sobre un incremento de hasta $400 en el costo del flete, una situación derivada del alza en los precios del combustible a raíz de conflictos geopolíticos recientes.
Así lo informó Silvia Cuéllar, presidenta de COEXPORT, durante una entrevista concedida a Moisés Urbina en el programa Frente a Frente de Telecorporación Salvadoreña, donde detalló el impacto directo que esta variación tiene para el sector exportador e importador del país.
Cuéllar explicó que el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán ha generado efectos inmediatos en la economía salvadoreña, principalmente por la presión sobre el mercado internacional del petróleo.
“La verdad es que siempre todas esas situaciones, como el conflicto bélico entre Estados Unidos-Israel e Irán, nos afectan”, señaló Cuéllar, subrayando que más del 40% del comercio mundial de petróleo transita por esas zonas, por lo que cualquier alteración en la dinámica regional repercute directamente en El Salvador.
La presidenta de COEXPORT precisó que el incremento en el valor del flete ya se está sintiendo, especialmente en las importaciones. “Se ha aumentado 400 —me comentaron que se había aumentado más o menos en $400 a $500 por contenedor ya el valor del flete”, afirmó.
Detalló que este ajuste afecta, en primer lugar, a las importaciones, pero advirtió que el efecto en las exportaciones también será inevitable. “De exportación todavía no tenemos tanto efecto, pero definitivamente ya lo vamos a tener”, puntualizó.
Asimismo, indicó que los aumentos también se registran en las exportaciones que se realizan a través de otros medios de transporte, no solo vía marítima.
“La exportación vía aérea ha aumentado un 13% más o menos; eso es lo que está estimado, 20 centavos de dólar por kilo. Eso va a ir en incremento y también afecta al terrestre”, aseguró.

Cuéllar también hizo hincapié en la estructura industrial del país y su alta dependencia de insumos y materias primas importadas.
Indicó que cerca del 90% de las exportaciones salvadoreñas corresponden a productos industriales. “Nuestras exportaciones, casi el 90% es industria, ¿verdad? Si no más, 93, creo”, sostuvo durante la entrevista, enfatizando que la cadena productiva local no es autosuficiente y requiere importar insumos de diversos mercados internacionales.
En ese sentido, la presidenta de COEXPORT advirtió sobre el doble efecto que enfrentan los exportadores: deben asumir los costos adicionales en el flete y, al mismo tiempo, lidiar con retrasos logísticos.
“Tenemos el doble efecto porque tenemos que pagar, como dije ahora, los aumentos que se reflejan por el flete, además de que los tiempos de respuesta no son los mismos porque además se retrasan”, expresó.
Durante la conversación, Cuéllar subrayó que El Salvador no es proveedor mayoritario de sus propias materias primas. “Nosotros tampoco somos proveedores tanto de nuestras materias primas, nosotros importamos, importamos de todos lados”, explicó. Agregó que la balanza comercial del país es negativa, ya que la importación de productos de consumo final supera a las exportaciones. “Importamos más de lo que exportamos”, reconoció.
El equilibrio comercial, insistió, depende de la estabilidad internacional, la cual se ve alterada por episodios como el actual conflicto en Medio Oriente. “Es ese balance, es ese equilibrio que tenemos que buscar. Pero, ¿Qué es lo que sucede? Que de repente viene un conflicto allá, otro conflicto allá, y eso nos desbalancea”, manifestó.

Ante este panorama, Cuéllar recomendó a los exportadores salvadoreños prepararse para escenarios adversos y evitar paralizar su actividad ante las crisis internacionales.
“Tenemos que estar preparados para eso. No es que vamos a decir ‘ah, bueno, ya vino el conflicto, entonces ya no vamos a exportar’. No, tenemos que ver cómo vamos a exportar, cómo vamos a llegar a esos mercados, cómo vamos a mantener esos mercados”, concluyó.
La advertencia de COEXPORT evidencia la vulnerabilidad de la economía salvadoreña ante los vaivenes del mercado global de combustibles y la necesidad de estrategias para mitigar los efectos de las crisis internacionales en la cadena logística y la competitividad del sector exportador nacional.













