
El ecosistema emprendedor en Argentina atraviesa un proceso de maduración que desafía las convenciones del riesgo y la oportunidad. Según los expertos, lo que en otro tiempo se percibía como una alternativa de emergencia frente a la inestabilidad laboral, hoy se consolida como una estructura profesionalizada donde la tecnología, las redes de colaboración y los modelos de negocio validados dictan el ritmo del éxito.
Con el paso del tiempo, la figura del emprendedor ha dejado de ser la de un aventurero solitario para convertirse en un estratega que debe equilibrar la resiliencia humana con las herramientas de la inteligencia artificial y el acceso inteligente al financiamiento.
Este cambio, afirman los referentes del sector, está más ligado a la mentalidad de quienes deciden que a la coyuntura económica. Julia Bearzi, directora ejecutiva de Endeavor Argentina, sostiene que el factor determinante para que una iniciativa trascienda el nivel de mero sustento es la mirada sistémica.
El factor determinante para que una iniciativa trascienda el nivel de mero sustento es la mirada sistémica (Bearzi)
“El cambio más importante es la mirada: empezar a pensar el proyecto como una empresa que resuelve un problema real y que puede hacerlo a escala”, define la especialista. Según Bearzi, “el hecho de que hoy sea más sencillo construir gracias a la caída de las barreras técnicas exige un viraje: se debe pasar de enfocarse en el ‘hacer’ a poner el objetivo en construir algo que funcione”.
En la práctica, el enfoque actual exige definir de forma precisa y temprana quién será el cliente y cuál es la razón para elegir esa propuesta por sobre otras. “Hoy la diferencia está en construir algo que tenga lógica propia: un modelo que funcione con sistema, no solo con esfuerzo”, explica Bearzi.

Esta evolución se ve potenciada por un mercado que, tras el año 2025, expuso las debilidades de numerosos proyectos y se muestra más selectivo. “2025 fue un año que expuso la diferencia entre quienes construyen sobre fundamentos y quienes construyen sobre expectativas. El mercado se volvió más selectivo, los inversores más exigentes, y los clientes, también. Eso no es una mala noticia para quien quiere emprender en serio. Es una buena noticia”, asegura.
El refugio de los modelos probados y el salto a la pantalla
En el universo de la economía real, el sistema de franquicias se ha posicionado como una de las opciones más robustas para quienes buscan emprender con un nivel de riesgo controlado. Daniel Arce, socio fundador de Franquicias Que Crecen, describe a este modelo como una respuesta colectiva ante la incertidumbre.
El sistema de franquicias se ha posicionado como una de las opciones más robustas para quienes buscan emprender con un nivel de riesgo controlado
“El boom de las franquicias se debe a un nuevo modelo. Ya nos pasó en el 2001, donde la gente era despedida de su trabajo y con indemnización compraban las franquicias. Hoy las franquicias es un refugio para las familias, donde pueden tener trabajo una, dos, tres o cuatro personas del núcleo de familia”, explica Arce.
Para Arce, este formato funciona como una protección para quienes buscan mantener su estatus social a pesar del contexto. “Es casi una trinchera de crisis, donde las familias se defienden y sostienen ser clase media gracias a los negocios probados. En una franquicia no estás solo, es una red. Es decir, tenés economía de escala, tenés buen marketing, tenés experiencia. Esta vez sí que nadie se salva solo”, sentencia.

El atractivo es tal que las proyecciones para este año sugieren que la tendencia de crecimiento del sector podría escalar hasta el 20%.
No obstante, el éxito no es automático y requiere saber leer las señales de alerta antes de invertir. Arce es tajante sobre las “banderas rojas” en un contrato: “Lo que hay que observar es el funcionamiento de los locales, ir a ser una especie de cliente misterioso y observar cómo vende y preguntarle al franquiciado si lo apoyan en marketing y capacitación. Si no lo apoyan en marketing, en capacitación o desarrollo de producto, eso es una bandera roja”.
La radiografía del emprendedor digital
El entorno digital también muestra una transformación radical en la dedicación y el perfil de sus protagonistas. Según datos del informe NubeCommerce de Tiendanube, 57% de los emprendedores digitales en Argentina ya se dedica de manera exclusiva a su tienda online. Esto marca un quiebre con la idea de que el e-commerce es solo un complemento de ingresos; hoy es el eje central de sustento para la mayoría.
El 57% de los emprendedores digitales en Argentina ya se dedica de manera exclusiva a su tienda online
El perfil demográfico de este sector revela un marcado liderazgo femenino, con mujeres gestionando 60,9% de las tiendas nube del país. Además, la mayoría de los emprendedores se encuentra en el rango de 30 a 44 años, lo que sugiere una reconversión de trayectorias laborales hacia el entorno online. Un dato sobresaliente es el alto grado de formación: el 72,6% posee estudios terciarios o universitarios.

Franco Radavero, Gerente General de Tiendanube en Argentina, aporta una cifra que ilustra el dinamismo del sector: “En 2025, mientras que la inflación anual acumulada fue del 31,5%, las marcas registraron un crecimiento neto del 40,2% en su facturación. Este diferencial de casi nueve puntos por encima del IPC demuestra que el e-commerce no crece solo por el aumento de precios, sino por dinamismo”. En este ecosistema, la inteligencia artificial ya se posiciona como el cerebro operativo, utilizada por el 56,4% de los encuestados para la creación de contenidos.
El cuello de botella de la consolidación
A pesar de que Argentina presenta una de las tasas más altas de actividad emprendedora en la región, el gran desafío sigue siendo la supervivencia. Según datos del Global Entrepreneurship Monitor (GEM), apenas 6% de los emprendimientos logra sostenerse en el tiempo. La principal barrera es el acceso al financiamiento estratégico, ya que el 80% de los proyectos todavía depende de recursos propios o del círculo íntimo (familiares y amigos).
Conocer previamente los requisitos que demandan bancos y actores que operan en el mercado de capitales les permite a los emprendedores aumentar sus probabilidades de acceso al financiamiento (García Conejero)
Laura García Conejero, CEO y fundadora de LUC, enfatiza que la clave para romper este techo de cristal es la profesionalización ante el sistema financiero: “Conocer previamente los requisitos que demandan bancos y actores que operan en el mercado de capitales les permite a los emprendedores estar listos de antemano, lo que aumenta sus probabilidades de acceso al financiamiento. Lo mismo ocurre con las ventajas de contar con el aval de una Sociedad de Garantía Recíproca (SGR)”.
La tecnología, a través de plataformas que simplifican la burocracia, está permitiendo hoy que el acceso al crédito tenga un enfoque más federal y ágil.
El factor humano en el sector inmobiliario
Dentro del mapa emprendedor, el mercado inmobiliario se mantiene como uno de los segmentos más desafiantes. Ariel Champanier, CEO de RE/MAX Premium, sostiene que en este rubro lo humano sigue siendo el valor agregado insustituible. “El rubro inmobiliario sigue posicionándose como uno de los mercados más atractivos y desafiantes para los emprendedores. Sin embargo, entrar en este mundo requiere más que solo ganas de vender”, advierte.

Para Champanier, la clave del éxito en este sector reside en la especialización y la mirada a largo plazo. “Es cierto que quien mucho abarca, poco aprieta. Ya sea en residencias de lujo, locales comerciales o terrenos, especializarse permite convertirse en un referente de consulta para los clientes. Cuanto más especializado estés en un tema, probablemente más requerido te vuelvas”, asegura.
Subraya que la honestidad es la mejor estrategia en un negocio donde se manejan los ahorros de toda una vida: “Cuando el cliente siente que su necesidad es la prioridad, la venta llega por añadidura”.
De la validación a la eficiencia: qué cambió
Al comparar el escenario actual con las premisas que los expertos compartían con Infobae en 2024, se observa un desplazamiento desde la simple validación hacia la eficiencia operativa. Hace dos años, la preocupación central era navegar la burocracia y desarrollar un Producto Mínimo Viable (MVP). Hoy, el foco está en la maduración y la construcción de equipos complementarios.
Julia Bearzi advierte sobre: “Un error común es elegir por afinidad en lugar de por complementariedad. Un equipo fundador sólido no es el que se lleva bien. Es el que se complementa bien y puede tener conversaciones incómodas a tiempo”.

Bearzi resalta: “La validación ya no es solo una cuestión de entusiasmo, sino de métricas claras. “Lo peligroso no es tardar. Es confundir entusiasmo con validación”.
Costos y maduración
La gestión del dinero sigue siendo el punto donde muchos proyectos fracasan. Daniel Arce identifica problemas financieros que resultan decisivos para cualquier emprendimiento, especialmente en sus inicios: “Hay costos ocultos que generalmente los emprendedores no evalúan. Creen que el dinero del negocio es el dinero de ellos. A veces utilizan el dinero en la caja para comprar cosas para la casa o pagar pequeñas deudas. Eso es un error”.
Arce recomienda: “Primero se pagan los gastos del negocio: el alquiler, los sueldos y la mercadería. Lo que sobra en un arqueo a fin de mes es tu dinero”.
La maduración de un modelo sólido suele ser más lenta de lo que la urgencia del emprendedor desearía. En la mayoría de los casos, pasarán entre dos y cuatro años hasta poder consolidar datos reales y robustos. Bearzi concluye con un consejo para quienes inician en 2026: “Elegí un problema que no sea una moda. Medí desde el día uno. Armá un equipo que te desafíe. Y pedí ayuda antes de necesitarla”.












