
Un grave suceso conmocionó a Puerto Madryn, ciudad de la provincia de Chubut, cuando un hombre de 65 años, identificado como M.D., perdió la vida tras ser atacado por su propio perro, de raza bull terrier, cuando peleaba contra otras mascotas de la familia.
El episodio se produjo sobre la calle Espora, durante la tarde del viernes, alrededor de las 19:00. Todo comenzó cuando al menos tres perros de la misma familia iniciaron una violenta pelea entre ellos, lo que provocó una situación de tensión dentro de la vivienda.
En el primer intento por controlar el conflicto, los hijos del grupo familiar consiguieron separar a los animales, según indicó el medio local Diario Jornada. Sin embargo, la calma duró poco.
Minutos después, el abuelo de los jóvenes decidió intervenir. Fue en ese momento cuando uno de los perros lo atacó, y le asestó una mordedura en el muslo izquierdo. A pesar de la gravedad de la agresión, la víctima logró ingresar al interior del domicilio por sus propios medios.

Por la profusa hemorragia su situación se tornó irreversible. Pocos minutos después, sufrió una descompensación severa y murió antes de que pudiera recibir asistencia médica de emergencia.
El sábado por la mañana, surgieron los primeros datos de la autopsia, los cuales aportaron detalles clave sobre la causa del fallecimiento. De acuerdo con la información de ADN Sur, el informe pericial reveló que la mordedura le seccionó la arteria femoral, provocando una hemorragia masiva. La pérdida de sangre resultó letal, y la muerte se produjo en cuestión de minutos tras la lesión.
La fiscal de turno, Ivana Berazategui, asumió la coordinación de las actuaciones judiciales para esclarecer las circunstancias del hecho. Personal policial y de criminalística se presentó en el lugar del incidente para recolectar testimonios y realizar las pericias correspondientes.
Un pitbull atacó a una nena y debieron asfixiarlo para que la suelte
Un perro atacó a una niña de seis años en la zona norte de Rosario, en una vivienda ubicada en el pasaje San Cayetano al 1400. El episodio obligó a que familiares y vecinos actuaran de inmediato; lograron liberar a la menor, identificada como Kimberly, tras asfixiar al animal para que soltara su mordida. Todo sucedió cuando la niña jugaba en la casa de una amiga, un entorno que frecuentaba.
De acuerdo con lo publicado por el medio rosarino La Capital, Kimberly se encontraba en el domicilio de una vecina de su misma edad cuando el perro, un pitbull perteneciente a la familia anfitriona, la atacó de forma repentina y comenzó a morderla.
El hecho se produjo en una pequeña casita de madera en la planta alta de la vivienda. La abuela de la víctima relató: “El perro se crió de chiquito en ese lugar y mi nieta siempre fue a jugar ahí con la amiguita. No sé por qué el perro la desconoció, ya que la nena siempre va allí”.

La situación se tornó cada vez más riesgosa porque el animal no soltaba a la niña, pese a los intentos de los adultos presentes. La abuela recordó que “la señora que estaba ahí quiso ayudar, pero el animal no soltaba a mi nieta”. Entonces, el hijo de la dueña y otros dos vecinos debieron intervenir. Utilizaron una soga para asfixiar al perro y así intentaron liberar a Kimberly.
Recién después de varios minutos lograron liberarla, aunque el animal la mordió nuevamente en otra parte del cuerpo durante el rescate.
Tras ser liberada, Kimberly fue llevada en un vehículo particular al Hospital de Niños Zona Norte, donde recibió atención médica urgente. Sufrió lesiones en la cabeza, el rostro, las piernas, los glúteos y un brazo. Le aplicaron tres puntos de sutura en la cabeza y otros tres en las nalgas; según Rosario 3, en total recibió seis puntos de sutura en distintas heridas.
La Brigada Ecológica y de Rescate Animal de la Unidad Regional II acudió al domicilio y tomó custodia del perro, que fue atendido por una herida y quedó bajo el resguardo de familiares de los propietarios. La dueña del pitbull fue demorada por la policía para los trámites correspondientes y la causa fue caratulada preliminarmente como lesiones por mordedura de perro.













