La Fórmula 1 se encamina a realizar modificaciones en el nuevo reglamento. Ante la inminente reunión del 20 de abril donde se votarán las reformas, el malestar interno en la categoría —principalmente de los pilotos— creció de tal manera que la FIA aceptará los cambios, aunque adoptaría un plan de cambios progresivos para implementarlos con el correr de las carreras. No obstante, dicho calendario podría extenderse por varias fechas y la normativa podría seguir prácticamente igual hasta el Gran Premio de Barcelona.
En los últimos días, el presidente y CEO de la Fórmula 1, Stefano Domenicali, le respondió a Max Verstappen por sus constantes críticas a la nueva era de la Máxima, aunque dejó entrever que están abiertos a implementar modificaciones. Por su parte, Nikolas Tombazis, director de monoplazas de la FIA, reveló que una de las propuestas se centra en tener “una fase uno y una fase dos” para los cambios. En una entrevista con el portal The Guardian, explicó: “Podríamos decidir. Tal vez darle a la fase dos un poco más de tiempo para que los fabricantes realicen algunos ajustes”.
Esta perspectiva difiere de la estrategia original, que planteaba una única actualización decisiva en Miami, abriendo la puerta a una revisión calendarizada y gradual. Las dudas sobre el calendario se intensifican ante los limitados entrenamientos que ofrecen las próximas carreras. En los Estados Unidos y en Canadá habrá carrera Sprint, por lo que los equipos tendrán un único entrenamiento libre. Luego llegará el Gran Premio de Mónaco, tradicionalmente poco apto para la implementación de grandes cambios técnicos, por lo que se añade una complejidad extra al proceso.
Ante este panorama, según analizó el portal especializado The Race, la próxima carrera del calendario que ofrece un panorama “ideal” para implementar modificaciones es Barcelona, que ocupa la novena jornada de la temporada. El fin de semana en Cataluña en junio tendrá un formato convencional de tres prácticas, destacándose como el primer escenario óptimo para validar cambios significativos.
Vale recordar que la decisión de los cambios responde a los retos identificados en las primeras carreras del año, con preocupaciones sobre los riesgos de seguridad por las importantes diferencias de velocidades de aproximación, como la que derivó en el accidente de Ollie Bearman en Japón al esquivar a Franco Colapinto, y por el descontento con el actual formato de clasificación dominado por la gestión excesiva de la energía.
“Creo que lo tendremos especialmente difícil en Miami, ya que será una carrera contrarreloj, porque realmente hay muy poco tiempo para probar nada. Barcelona podría ser la primera vez que probemos algunos de los más desafiantes”, argumentó el jefe del equipo Racing Bulls, Alan Permane, según replicó The Race. Su propuesta es mantener “la mente abierta” ante la posibilidad de un ajuste continuo en el reglamento, en lugar de limitarse a dos grandes actualizaciones.
A pesar de esto, Permane, con más de 30 años de experiencia en la F1, afirmó que elegir la alternativa adecuada requiere precaución para evitar consecuencias imprevistas. “Una forma de reducir la velocidad de aproximación es, por supuesto, eliminar cosas como el turbo, el impulso de adelantamiento y reducir cosas como la energía extra que está disponible para los pilotos cuando están a menos de un segundo del coche de delante”, advirtió.
En esta misma línea, agregó: “Eso sin duda reducirá la velocidad de cierre, pero también es probable que reduzca los adelantamientos. Así que debemos tener cuidado de encontrar el equilibrio adecuado”.
Respecto a la fase de clasificación, Permane compartió la insatisfacción generalizada con el presente que obliga a una excesiva regeneración de energía, pero subrayó que “la forma de eliminarlo es proporcionarnos mucha menos energía, lo que hará que los coches vayan más despacio”.
“No creo que queramos que los coches sean significativamente más lentos. Desde luego, no queremos que las curvas que ahora son de alta velocidad, que son realmente desafiantes y están al límite, se vuelvan demasiado fáciles”, completó.
El cónclave del 20 de abril en el que participarán los participantes más importantes de la Fórmula 1 podría marcar un punto de inflexión en la temporada 2026 de la categoría. Ante la expectativa de cuáles serán los cambios y cómo se implementarán, la próxima carrera será en los primeros días de mayo en el marco del Gran Premio de Miami.












