El escritor Nicolás Márquez, reconocido públicamente por haber escrito el libro “Milei, la revolución que nadie vio venir”, una biografía del actual Presidente de la Argentina, pronunció durísimas críticas al jefe de Gabinete Manuel Adorni, quien se encuentra bajo la lupa de la justicia en una causa que investiga un presunto enriquecimiento ilícito.
En una entrevista exclusiva con el equipo de Infobae al Amanecer, el autor sostuvo que el funcionario “políticamente es un sujeto muerto, terminado” y pidió un cambio de figuras para preservar la credibilidad del oficialismo.
Durante su charla con Nacho Girón, Luciana Rubinska y Belén Escobar, Márquez desarrolló un tuit que publicó recientemente y generó polémica porque pidió la renuncia de Adorni siendo él un hombre cercano al oficialismo.
“(El tuit) tiene que ver con una pulsión desesperada por la sangría diaria de votos que está perdiendo un gobierno al cual adhiero, al cual siento, al cual defiendo con el alma”, dijo.
Y subrayó que, a su entender, “un mes y medio atrás, Milei ganaba una reelección caminando y ahora todos los días aparecen encuestas que ponen de manifiesto un deterioro en la opinión pública visible, notorio, que cualquiera lo puede notar a título personal”.
Márquez: “La permanencia de Adorni debilita al gobierno”
El escritor fue contundente al afirmar: “No me explico cómo puede ser que sigan sosteniendo a un personaje cuya credibilidad es nula de nulidad absoluta. Donde ya su reputación está en el subsuelo”. Aclaró que su análisis es estrictamente político, sin entrar en la cuestión judicial. “Adorni políticamente es un sujeto muerto, terminado. Supongamos que es un hombre honorabilísimo, pero políticamente no sirve más, está terminado, está acabado”, insistió.
El jefe de Gabinete es investigado por enriquecimiento lícito. La causa se activó a partir del viaje de su esposa a Nueva York con la comitiva oficial que participó de la Argentina Week. Las explicaciones del funcionario generaron controversia y a partir de allí comenzaron a conocerse datos sobre su estilo de vida que encendieron alertas en la justicia.
Ayer, por ejemplo, las autoridades confirmaron que el ministro coordinador viajó a Aruba en primera clase a fines de 2024, un mes después de haber comprado una propiedad en un country de Exaltación de la Cruz. Los pasajes de toda la familia, en clase premium, fueron pagados con dólares en efectivo.
La aparición de estos datos desgastan la figura de Adorni y complican al Gobierno. Por eso hay figuras del oficialismo como Márquez que entienden que es momento de que el funcionario dé un paso al costado.
Consultado Márquez sobre el respaldo de Casa Rosada hacia el jefe de Gabinete en las últimas semanas, Márquez sostuvo: “Se ha transformado en un ministro fotográfico, porque más que eso no, no, lo apoyan fotográficamente. Es un respaldo simbólico, estético. Es ya un personaje que no tiene peso en sí mismo”.
Para Márquez, el gobierno “no quiere que sea la prensa la que te voltee a un funcionario de tan alta envergadura como lo es su jefe de gabinete” -en relación a las investigaciones periodísticas sobre el caso-, aunque advirtió que “la sangría va debilitando al Gobierno, que por ejemplo, en estos días tuvo muchos logros públicos”.
Resaltó incluso un logro reciente: “Lo de los dieciocho mil millones de dólares que nos ahorramos con YPF fue un logro de Milei, un logro enorme. Gracias al compromiso geopolítico que Milei tiene con Estados Unidos. Era para hacer un festival, capitalizarlo políticamente”. Sin embargo, lamentó que “la noticia pasó rápidamente de largo porque aparecían nuevos detalles y nuevos escándalos de Manuel Adorni”.

El impacto en la base social y el pedido de cambio
Márquez, que se define como “mileista”, remarcó la preocupación de la militancia de base: “El mileismo no es solamente los que están en el gobierno y los que son funcionarios, que no es mi caso. En general se nutre del pibe que está pedaleando, repartiendo hamburguesas hoy con lluvia, en mi caso, en mi ciudad. Ese pibe ve que aparece un exvendedor de autos, que ahora tiene, de repente se encuentra con la mina y del poder, en el contexto de una vida que no podría pagar con su sueldo ni él ni su mujer que es coach. Y dice: ‘Che, entonces yo me estoy rompiendo el alma, bancando el proyecto, transitando todo este camino que Milei dijo que iba a ser muy duro, pero para que…’”.
El escritor advirtió que la base social necesita “épica, convicción y credibilidad. Bueno, eso Adorni lo está contaminando. Es una suerte de rebelión y de exhortación a decir: ‘Viejo, modifiquen, saquen de encima a la manzana que está pudriendo el cajón’”.
Al ser consultado sobre si trasladó este reclamo directamente a Milei, Márquez explicó que, pese a mantener una relación personal de largo plazo con el presidente, evita opinar sobre funcionarios: “Me parece un acto impertinente yo, que no siendo funcionario, le diga y le dé consejos políticos o le dé opiniones sobre este, aquel, este sirve, este no sirve, este es un traidor. No me meto para nada en eso”.

Márquez: “Adorni está arrastrando a Milei y a La Libertad Avanza”
Márquez no dudó cuando se le preguntó si Adorni está afectando a todo el proyecto oficialista: “Por supuesto, absolutamente sí”. Explicó que para que Milei pueda aspirar a una reelección en 2027, “se necesita tener el consenso en la opinión pública, la credibilidad, etcétera. Bueno, Adorni la está contaminando, la está corrompiendo, la está deshilachando. Por consiguiente, es indispensable que haya un cambio de jugador. Ya es muy claro, ¿sí? Por supuesto, tiene que dar un paso al costado, pero lo tendría que ver. Esto me lo preguntó a mí azarosamente en un debate sobre el 24 de marzo un periodista de TN. Y yo dije: ‘Tiene que renunciar, tiene que tener un gesto patriótico, un gesto de grandeza, renunciar’. Bueno, pasó un mes, no renunció. Los resultados están a la vista. Yo dije: ‘Le hace mal al gobierno su permanencia’. La sangría que está padeciendo en la opinión pública el gobierno en cuanto a índices de adhesión son alarmantes, pero alarmantes”.
Comparando con otros escándalos, enfatizó: “El caso Adorni perfora todas las clases socioculturales. Desde el punto de vista político, no hay ninguna duda de que es más grave que Libra. El caso Libra no afectó en nada al Gobierno. En cambio, el caso Adorni está pulverizando el buen número obtenido en los comicios últimos”.














