
El Programa de Acompañamiento Social, impulsado por el Ministerio de Capital Humano, fue prorrogado y modificado, extendiendo su vigencia y ajustando sus lineamientos operativos para fortalecer la asistencia a los hogares en situación de mayor vulnerabilidad.
La reciente prórroga, establecida formalmente por la resolución 90/2026 publicada hoy en el Boletín Oficial, dispone que el programa tendrá una vigencia de 48 meses desde la entrada en vigencia de la normativa. La misma responde a la necesidad de consolidar los nuevos números obtenidos en la reducción de la pobreza y la indigencia durante los últimos años. Desde su creación, el Programa tuvo como eje central la mejora de las condiciones de vida de personas y familias expuestas a altos niveles de exclusión social.
La iniciativa fue establecida por el decreto N° 198/24, con el objetivo de promover la inclusión y fortalecer tanto los núcleos familiares como la comunidad en la que residen los beneficiarios. El diseño y la implementación del programa son llevados a cabo por la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia del Ministerio de Capital Humano, en articulación con otras áreas del Estado nacional.
El texto oficial reciente ajusta los Lineamientos Generales y Operativos aprobados previamente, buscando optimizar la implementación del programa, perfeccionando los mecanismos de acompañamiento social y mejorando la eficiencia en la asignación de recursos públicos.
La nueva normativa establece que la Unidad Ejecutora Especial Temporaria, encargada de la coordinación y supervisión del programa, mantendrá su funcionamiento durante el plazo previsto, a menos que cumpla antes el objetivo para el cual fue creada. La resolución señala que las circunstancias que motivaron la creación de la Unidad Ejecutora permanecen vigentes y justifican su continuidad.
El último día del mes de marzo, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó que la pobreza en el país alcanzó el 28,2% durante el segundo semestre de 2025 y la indigencia se ubicó en 6,3% en los principales centros urbanos. Proyectando estos datos al total de la población, se estima que 13,5 millones de personas se encuentran en situación de pobreza y 3 millones en condición de indigencia al finalizar el segundo año del mandato de Javier Milei.

El nivel de pobreza informado representa el más bajo desde el primer semestre de 2018, cuando se había registrado en 27,3%. El índice de indigencia también es el menor desde ese año, periodo en que alcanzó el 6,7% de la población. Con relación al dato del segundo semestre de 2024, la pobreza descendió 9,9 puntos porcentuales, ya que en ese momento se ubicaba en 38,1%, mientras que la indigencia bajó desde el 8,2%. Comparando con el primer semestre de 2025, la caída fue de 3,4 puntos porcentuales en pobreza y 0,6 puntos en indigencia.
En términos absolutos, entre el primer y segundo semestre de 2025, 1,54 millones de personas dejaron de estar bajo la línea de la Canasta Básica Total (CBT), y 269 mil personas salieron de la Canasta Básica Alimentaria (CBA). Si se toma como referencia el máximo registrado en el primer semestre de 2024, la cantidad de personas en situación de pobreza se redujo en 11,4 millones y la indigencia en 5,5 millones.
El ministro de Economía, Luis Caputo, señaló que la baja en los indicadores se explica por el crecimiento económico, el proceso de desinflación y el refuerzo de los programas sociales sin intermediarios. Durante el inicio de la gestión de Milei, luego de la devaluación del peso, la pobreza había subido a 52,9% y la indigencia a 18,1%. Tras la implementación del nuevo programa económico y la desaceleración de la inflación, los indicadores descendieron a 38,1% y 8,2% para terminar 2024.
El Poder Ejecutivo buscaba consolidar la tendencia descendente en ambos indicadores, aunque el contexto presentaba desafíos por la aceleración de la inflación en los últimos meses de 2025, especialmente en el rubro Alimentos y bebidas, que incide de manera directa en la CBT y la CBA.














