
Las reglas del comercio indican que cuando el precio es más alto de lo que los compradores están dispuestos a pagar por un producto, la venta se dificulta. Sin embargo, otra biblioteca también dice que cuando hay menor cantidad de productos que los que se demandan, los precios suben y generan una rentabilidad mayor porque el total de stock se vende igual, pero deja mayor margen.
En los últimos cinco años, en Argentina, pasó con los autos 0 km algo que combina algo de ambas situaciones. Hoy, con nuevas reglas de comercio, como la apertura de las importaciones, la reducción de los plazos de pago al exterior, y la eliminación de los impuestos PAIS y al lujo que pesaban sobre el precio de un automóvil, se está produciendo el tercer axioma del comercio: cuándo hay más competencia, bajan los precios.
Claro que estas ideas son genéricas y pueden aplicarse de mejor modo en algunos países y de manera algo más compleja en otros, como Argentina. Porque aunque se hayan tomado todas las medidas mencionadas, todavía hay un “costo argentino” muy atado a la presión fiscal que sigue generando precios altos en muchos modelos.

Con la eliminación definitiva del impuesto interno a los automóviles, que implicó una baja de precios de entre el 12 y el 18% en los vehículos que estaban alcanzados por la escala 2, la única que seguía vigente desde febrero de 2025, no solo bajaron los autos de lujo y los SUV premium del mercado, sino que también empezaron a bajar los precios de los modelos que estaban muy cerca del límite para mantener competitividad.
La baja de las camionetas
Lo que pocos esperaban era que aun sin verse afectados por el impuesto al lujo, las pick-up también empezaran a corregir precios, especialmente las más caras, porque con precios que estaban entre los 80 y los 100 millones de pesos, ahora tienen mucha más competencia que antes con vehículos de mayor confort. El reordenamiento de precios no fue solo en las versiones más equipadas de las camionetas medianas, sino también en las más grandes, las full size, que primero con Ford y ahora con Chevrolet, están acomodando sus precios a la nueva realidad del mercado.
Este lunes, General Motors confirmó que las dos versiones de Chevrolet Silverado bajan su precio en abril, incluso después de haber comunicado la lista de precios para este mes una semana atrás. Con efecto inmediato, las dos versiones de la pick-up full size que viene importada de México (dato no menor ante la interrupción del acuerdo comercial entre ambos países), bajaron un 12% y un 18% respectivamente entre la Silverado TrailBoss y la High Country.

En diciembre del año pasado Ford ya había anunciado una baja de USD 10.000 en toda la gama de F-150, explicando que esa rebaja obedecía al acuerdo de comercio entre Argentina y Estados Unidos, que admite un cupo de 10.000 unidades totales por año a distribuir entre todas las marcas.
Ese número tenía que ver con el hecho de saber que probablemente no se puedan importar tantas unidades como la marca quisiera, y se buscó un monto intermedio entre el precio que podrían tener al eliminar el arancel de importación para algunas unidades y mantenerlo en otras.
Los precios de las pick-up full size en abril
- Chevrolet Silverado TrailBoss: $102.305.900
- Chevrolet Silverado High Country: $107.067.900
- Ford F150 Lariat Hibrida: $111.600.000
- Ford F150 Temor: $114.390.000
- Ford F150 Raptor: $146.475.000
- RAM 1500 Laramie / Night Edition 3.0: USD 101.800 / $142.520.000
- RAM 2500 Laramie / Night Edition 6.7 TD: USD 110.000 / $154.000.000
Todavía no se tocaron los precios de RAM, que mantiene también la publicación de sus valores en dólares contra Ford y Chevrolet que decidieron pesificar el precio de F-150 y Silverado.













