
La estabilización del tipo de cambio y un complejo proceso de desinflación se encuadran dentro de los objetivos financieros que se propuso el Gobierno, aunque un índice de riesgo país, que no termina de establecerse dentro de las bajas cifras de la región, representa un obstáculo para la normalización definitiva de la economía.
La necesidad de divisas para honrar las obligaciones con el exterior afecta un stock de reservas todavía escaso, aún con un intenso ritmo de compras que efectúa el Banco Central en el mercado de cambios.
Para inyectar divisas en la economía e -indirectamente- incrementar las reservas, el Gobierno impulsó la Ley de Inocencia Fiscal, reglamentada en febrero y que busca que los argentinos saquen sus dólares “del colchón” y los ingresen al sistema financiero. Se estima que unos USD 220.000 millones en efectivo se encuentran en manos privadas y por fuera del registro bancario.
Además el Tesoro emitió dos bonos en dólares con ley local, el AO27 y el AO28, para obtener financiamiento de corto plazo, con la mira puesta en los próximos tres vencimientos semestrales de Bonares y Globales, en julio de 2026, y enero y julio de 2027, para dar una firme señal que lleve calma a los acreedores e inducir la baja del índice de riesgo país, dado que estos títulos hard dollar tienen implícito un índice de riesgo país en un rango de 200 a 350 puntos básicos, más acorde al de los países vecinos.
Estos números son importantes: si el riesgo país de Argentina consigue romper el piso de los 400 puntos básicos, el Tesoro podría financiarse con mayores volúmenes en los mercados internacionales y liberaría las divisas que ingresan a la economía por superávit comercial e inversión extranjera -ante el avance de proyectos que adhieren al RIGI- para apuntalar el crecimiento de la actividad.
Los nuevos títulos hard dollar tienen implícito un índice de riesgo país en un rango de 200 a 350 puntos básicos
Desde que Javier Milei ganó las elecciones presidenciales en noviembre de 2023 el indicador de JP Morgan se redujo rápidamente, desde 2.400 puntos básicos a menos de 600 unidades, con un piso en los 481 pb el 28 de enero de este año.
¿De qué depende comprimir la prima de riesgo?
Más allá de un delicado escenario financiero internacional, que presiona a la suba de las tasas de interés, en el plano local dos indicadores se imponen al momento de analizar por qué el riesgo país de Argentina sigue alto e impide la emisión de bonos en el exterior:
- el nivel de reservas
- el exigente calendario de vencimientos de deuda.
La aceleración de la liquidación del agro seguramente permitirá incrementar las compras en el mercado cambiario (PPI)
El índice de riesgo país mide la brecha de tasas de rendimiento de los bonos del Tesoro de los Estados Unidos respecto de sus pares emergentes. Con tasas de retorno en un rango de 4% a 5% anual en EE.UU., un nivel de 500 puntos básicos para Argentina implica que un nuevo bono soberano deberá pagar una tasa de interés del 10% anual en dólares en Wall Street, con una carga de vencimientos difícil de cubrir para la Argentina.
Balanz Capital subrayó que “el entorno de aversión al riesgo (risk-off) ha presionado a los bonos argentinos, pese a la profundización del proceso de acumulación de reservas por parte del Banco Central. Entendemos que el BCRA dispone de una ventana de oportunidad mientras dura el periodo de liquidación de la cosecha para comprar dólares en 2026″.
“Los bonos soberanos en dólares todavía cotizan entre 200 y 250 puntos básicos por encima del promedio de los países con calificación B-, y las noticias sobre posibles mejoras crediticias, junto con un potencial financiamiento bilateral, podrían actuar como catalizadores positivos”, puntualizaron desde Balanz.
Un informe de MegaQM advirtió que “el que tiene un programa financiero más exigente para 2027 es el Sector Público. Entre el Tesoro y el BCRA tienen vencimientos por casi USD 35.000 millones el año próximo y aún en escenarios donde logra un buen ‘rolleo’ (refinanciación) con Organismos Internacionales, la necesidad de caja sigue siendo de casi USD 25.000 millones. El BCRA explica casi la mitad por sus vencimientos de Bopreales y líneas de REPO (préstamos de bancos garantizados con bonos)”.
El Tesoro tiene un calendario desafiante de vencimientos hacia 2027 y precisa acumular dólares ante limitadas fuentes de financiamiento
MegaQM añadió: “En un contexto externo más complejo, estas cifras se plantean como desafiantes. Se necesita conseguir niveles de rolleo o captación muy altos, o la necesidad de compra de divisas del BCRA y el impacto monetario de esa operación con el Tesoro pueden ser muy fuertes para las reservas y para el mundo pesos y las tasas de interés. El mercado externo luce más complejo en la medida que se avanza hacia el año electoral”.
Los analistas de Portfolio Personal Inversiones (PPI) anticipan: “Una aceleración de la liquidación del agro seguramente le permita al BCRA incrementar las compras en el mercado cambiario. Abril será un mes determinante, ya que permitirá estimar una magnitud del ritmo de compras oficiales mientras dure la cosecha gruesa”.
Agregaron desde PPI: “Sumado a esto, es un mes de en el que el Tesoro enfrenta vencimientos por apenas USD 316 millones, por lo que las compras se traducirán en acumulación de reservas netas, ceteris paribus (de mantenerse constante) el precio del oro. Con reservas netas en la zona negativa de USD 2.500 millones, no sería descabellado pensar que el BCRA se acerque a una posición de reservas cercana neutra hacia el final del mes. Mientras tanto, los mismos flujos de oferta deberían mantener el dólar oficial relativamente estable».
Reservas netas negativas y su impacto
Las compras del BCRA en el mercado se aproximan a los USD 5.000 millones en lo que va de 2026, un desempeño excepcional solo superado por la absorción oficial de divisas en 2024.
Desde que asumió el Gobierno libertario, las reservas internacionales brutas más que se duplicaron, desde la zona de los USD 21.000 millones a más de USD 45.000 millones.

A pesar de este saldo a favor, la posición de reservas netas -descontados créditos y depósitos privados- sigue negativa en las arcas del Central. Este número, percibido como reflejo de solvencia del Gobierno, es uno de los motivos que impide una reducción más rápida del riesgo país.
La Consultora 1816 precisó que las “reservas netas a valor de mercado al 27 de marzo eran negativas en USD 2.724 millones, habiendo caído USD 2.326 millones en lo que va de 2026. En este cálculo toma las reservas brutas menos todos los pasivos en dólares del BCRA inferiores a un año de duración remanente, salvo los depósitos en moneda extranjera del Tesoro en el Central. La caída en 2026 significa que los pagos de deuda (y/o la contabilización de nuevos pasivos con vencimiento remanente de 12 meses) más que compensaron las compras del BCRA y la suba de reservas por el oro”.
La consultora también calculó que al 27 de marzo “las reservas netas bajo la metodología FMI eran negativas en USD 13.841 millones, habiendo subido USD 569 millones en lo que va de 2026 (por que el FMI no toma como pasivo corto al último REPO) y descendido USD 4.656 mm desde el acuerdo con el Fondo en abril” de 2025.
“Aquí se hacen tres ajustes respecto a la valuación a precios de mercado: se toman activos y pasivos a los precios del 31 de enero de 2025, se descuentan los desembolsos netos del FMI y se toman como pasivos solo aquellos con vencimiento original menor a un año (independientemente del vencimiento remanente; por eso, por ejemplo, el REPO firmado a 372 días nunca se restará de las reservas netas hasta su efectivo vencimiento)”, argumentó la consultora.













