El regreso de Eduardo Coudet al Estadio Presidente Perón fue el centro de atención en la fecha 14 del Torneo Apertura, donde Racing organizó un homenaje para su exentrenador y para el mediocampista Aníbal Moreno, ambos hoy parte de River. En la previa del clásico, la tribuna local se unió para recibirlos con muestras de respeto y gratitud, en contraste con el recibimiento a otros exjugadores de la institución.
El entrenador de River, ovacionado por la hinchada de Racing, volvió al Cilindro tras seis años de ausencia. Coudet fue distinguido con una placa conmemorativa y sonrió ante las cámaras, rodeado de aplausos. El reconocimiento destacó su trayectoria triunfadora por el club de Avellaneda, donde, entre 2018 y 2020, dirigió 77 partidos y alcanzó la Superliga 2018-2019 y el Trofeo de Campeones 2019.
Además, la previa del partido brindó una postal emotiva luego del cálido abrazo entre el Chacho Coudet y Gustavo Costas, dos entrenadores que supieron llevar al conjunto de Avellaneda a la conquista de títulos en distintos momentos. El gesto, cargado de respeto y afecto, recorrió las redes sociales con comentarios positivos.
Durante el recibimiento, Aníbal Moreno también fue homenajeado y vivió un momento especial. El mediocampista, que llegó a Racing en 2021 desde Newell’s, jugó 125 partidos y fue clave en la obtención del Trofeo de Campeones y la Supercopa Internacional, ambos en 2022. El mediocampista partió rumbo a Palmeiras a finales de 2023 y su despedida dejó huella perdurable entre la hinchada.
La situación fue muy diferente para Maximiliano Salas y Marcos Acuña. Ambos con paso por Racing, recibieron silbidos y cánticos de desaprobación de parte de la hinchada local. La relación entre los futbolistas y el público se quebró en los últimos años, en el caso del delantero, el distanciamiento surgió tras su polémica salida y por haber marcado el gol que eliminó a Racing en los cuartos de final de la Copa Argentina con la camiseta del Millonario. Por otro lado, el lateral, que en realidad surgió de Ferro Carril Oeste, fue blanco de críticas por haber regresado a Avellaneda cuando surgió la chance de volver al país.
Incluso cuando el plantel de River apareció para hacer la entrada en calor, el hit “el que no salta, es un traidor” acompañó la salida de Salas y Acuña al terreno de juego. La tensión se mantuvo durante toda la noche, a diferencia del recibimiento a Juan Fernando Quintero y nuevamente a Moreno, quienes recibieron aplausos y muestras de afecto por parte del público de la Academia.
El reencuentro de Racing con su público en el Cilindro no solo estuvo marcado por el homenaje a viejos conocidos, sino también por el regreso tras el último clásico de Avellaneda, donde la derrota aún resonaba en el ambiente.
La hinchada tenía los ojos puestos en Maravilla Martínez, protagonista de una jugada decisiva en el clásico anterior. En aquel duelo, el delantero no logró ejecutar de manera efectiva un penal, lo que permitió que Independiente celebrara la victoria en el duelo barrial. La respuesta desde las tribunas fue de apoyo, cuando la voz del estadio mencionó al futbolista, los aplausos se hicieron oír a modo de respaldo.














