
Ecuador incorporará a sus operaciones de seguridad marítima un megabuque de guerra, el primero multipropósito del país, que se encuentra en viaje hacia la nación andina tras partir de Corea del Sur y realizar una escala en Estados Unidos, informó el sábado el Ministerio de Defensa Nacional.
El buque, actualmente en San Diego, Estados Unidos, se prepara para su arribo a territorio ecuatoriano como uno de los últimos puntos estratégicos de su trayecto.
Una vez que salga de San Diego, se sumará a las Fuerzas Armadas para reforzar de forma inmediata la capacidad de respuesta de la Armada de Ecuador frente a amenazas marítimas, actividades ilícitas y emergencias nacionales.
Denominado BAE Jambelí, el megabuque ha sido diseñado para cumplir múltiples misiones estratégicas, según detalló el Ministerio. Su equipamiento permitirá ejecutar vigilancia y control marítimo, apoyar operaciones contra estructuras criminales y rutas ilícitas, transportar personal, carga y equipos estratégicos, y participar en misiones de ayuda humanitaria.
También podrá intervenir en tareas de búsqueda y rescate, operar con helicópteros medianos y brindar soporte logístico a otras unidades durante operaciones prolongadas en el mar. Su autonomía, alcance y versatilidad representan “un verdadero salto operativo para el país”, indicó el comunicado oficial.

La nueva unidad contará con “una dotación altamente especializada” y “estará lista para incorporarse de inmediato a operaciones de protección y seguridad marítima”, así como al apoyo logístico a otras instituciones del Estado.
Entre sus capacidades figuran el transporte de al menos tres lanchas interceptoras y la posibilidad de permanecer hasta 40 días en navegación continua sin regresar a puerto. Su tamaño y autonomía permiten almacenar combustible, agua y alimentos suficientes, además de brindar soporte logístico a otras unidades durante operaciones prolongadas.
“Este logro tiene un mensaje claro y directo para las mafias y el crimen organizado: el Ecuador se fortalece, se equipa y no dará un solo paso atrás en la defensa de las familias ecuatorianas”, afirmó el Ministerio de Defensa en una publicación en X.
Ecuador se encuentra desde 2024 bajo un estado de “conflicto armado interno” decretado por el presidente Daniel Noboa para intensificar la lucha contra los grupos criminales catalogados como “terroristas”. El país cerró 2025 con un récord de homicidios: hasta el 19 de diciembre se contabilizaban 8.847 asesinatos, cifra que las autoridades atribuyen a la disputa territorial entre bandas de crimen organizado vinculadas principalmente al narcotráfico.

Ubicado entre Colombia y Perú, los dos mayores productores de cocaína del mundo, y con varios puertos en sus costas y una economía dolarizada, Ecuador se transformó en un punto clave para el tráfico de drogas dirigido principalmente a Europa y Norteamérica.
Por primera vez en la historia, el portaaviones estadounidense USS Nimitz participó en los ejercicios navales Southern Seas 2026, que comenzaron el pasado martes en aguas internacionales del Pacífico, frente a la costa ecuatoriana. La maniobra, liderada por la Armada de Estados Unidos, reúne a fuerzas navales de varios países de la región con el objetivo de mejorar la interoperabilidad y fortalecer la lucha contra el narcotráfico en una de las rutas marítimas más transitadas del mundo.
La presencia del USS Nimitz marca un hito en este tipo de ejercicios en América Latina. Se trata de uno de los portaaviones nucleares más grandes y avanzados de la flota estadounidense, con capacidad para operar decenas de aeronaves de combate y sistemas de vigilancia de largo alcance. Su despliegue en el entorno ecuatoriano representa un incremento significativo en la escala operativa de las maniobras y refleja el interés estratégico de Estados Unidos en el Pacífico oriental.

Durante las maniobras, las fuerzas participantes ejecutan simulaciones de operaciones conjuntas, que incluyen la detección, seguimiento e interceptación de embarcaciones sospechosas. Estas prácticas buscan mejorar la coordinación entre distintas armadas, compartir protocolos de actuación y optimizar el uso de tecnología en escenarios de combate al crimen organizado transnacional.
Para Ecuador, la participación en Southern Seas 2026 se da en un contexto de creciente presión interna por la expansión del crimen organizado. El país enfrenta un aumento sostenido de la violencia vinculada al narcotráfico, lo que ha llevado al gobierno a reforzar alianzas internacionales y priorizar la seguridad como eje central de su política pública.
(Con información de EFE)













