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Abril arrancó mejor: fuertes compras del BCRA, inflación en baja y expectativa de “derrame” de la gran liquidación de la cosecha

Al 8 de abril, el tipo de cambio del sol frente al dólar registró un leve descenso. Foto: Tyba

Luego del pico alcanzado tras la victoria legislativa, el Gobierno fue perdiendo respaldo. La suba de la inflación, caída de ventas en el mercado local, aumento de la morosidad y un aumento del desempleo claramente jugaron en contra. Pero a eso se le sumaron varios escándalos que degradan el combate a la casta que pregona desde antes de la campaña presidencial Javier Milei. El Presidente optó por defender a Manuel Adorni a pesar del fuerte rechazo generado por sus conductas y la falta de respuestas adecuadas.

Marzo resultó un mes complicado para la Casa Rosada, también en lo económico. La guerra en el Golfo Pérsico pegó de rebote con una suba de 20% en la nafta. El índice de inflación, que se divulgará el martes estaría en torno al 3% (como en la ciudad de Buenos Aires), pero algunos reportes como el de Balanz y el de FMyA creen que podría estirarse incluso al 3,2%. Los salarios pierden poder adquisitivo y eso se siente en una merma de consumo.

La consultora Empiria, del ex ministro Hernán Lacunza, midió que el “ingreso disponible” cayó por quinto mes consecutivo. Esto significa que queda menos plata del sueldo para comprar lo básico.

Los salarios pierden poder adquisitivo y eso se siente en una merma de consumo

Otra historia

Abril es otra historia y la gran expectativa oficial es que aparezcan señales más claras de reactivación en la calle. Por ahora los sectores que traccionan los indicadores de actividad generan poco empleo: el campo principalmente, pero también la energía (ahora favorecida por la suba del petróleo) y la minería. El despegue en estos rubros es tan importante que alcanza para impulsar el PBI, aún cuando casi el 50% de la economía atraviesa una situación entre difícil o directamente crítica.

El mes arrancó con compras récord del Banco Central. En apenas seis jornadas hábiles ya compró más de US$ 1.000 M en tan solo seis jornadas, mientras que las reservas brutas subieron USD 1.700 millones. A medida que ingresen los dólares de la cosecha esta intervención podría incluso acelerarse.

En su viaje a Washington a mediados de esta semana para participar de la reunión de Primavera del FMI, Luis “Toto” Caputo buscará destrabar un desembolso del FMI por USD 1.000 millones, que se utilizaría para cancelar el vencimiento de Bopreales el 31 de mayo. Se trata del bono emitido por este gobierno para pagar la deuda con importadores que dejaron Alberto Fernández y Sergio Massa.

En los próximos días, Caputo buscará asegurar un desembolso de USD 1.000 millones del FMI

El descenso de la inflación desde abril (se calcula un 2,4%) sería clave para que los salarios empiecen a recuperar terreno perdido. De acuerdo a un relevamiento efectuado por el economista Fernando Marull las paritarias se están cerrando a un promedio de 3%. “Esto implicaría que los salarios le ganarían a la inflación por primera vez en siete meses”, agregó.

El Gobierno está jugado a conseguir un derrumbe de la inflación en los próximos meses. El dólar planchado debería ayudar para conseguir ese objetivo. Además, la tranquilidad cambiaria también es una invitación para que se ponga en marcha de una vez el plan de remonetización e la economía. Para eso, los pesos que emite el Central para comprar dólares no deberían ser reabsorbidos como hizo el Tesoro a lo largo del primer trimestre.

Los salarios podrían ganarle a la inflación por primera vez en siete meses

Fernando Marull

Otro foco de reactivación viene por el lado de la cosecha gruesa, que ya empezó a levantarse. Significa no solo un gran ingreso de dólares que ayuda a fortalecer el balance del Central. También implica más movimiento de camiones, carga de combustible y venta de neumáticos, entre otras cuestiones, que mueven la actividad.

La gran incógnita es hasta qué punto esta disponibilidad de divisas para el sector agropecuario se sentirá en las grandes ciudades. En otras palabras, hasta dónde llegará el derrame a los bolsillos. Ya hay muchas ciudades del interior que están viviendo una realidad muy diferente a la del Conurbano bonaerense, golpeado por los ingresos magros de las familias y el cierre de fábricas. Se trata de las que están en zonas cercanas a la zona agrícola núcleo o de Vaca Muerta.

Alivio de tasas

La fuerte baja de las tasas en pesos sobre todo para plazos cortos también es un alivio para las empresas que precisan descontar cheques para capital de trabajo. Esto implica que la situación de liquidez es adecuada y ya quedó atrás el súbito aumento que se produjo en la previa a las elecciones legislativas.

En aquel momento el Central subió los encajes a niveles récord, restringiendo al máximo la cantidad de dinero. Aquel apretón monetario provocó una fuerte suba de tasas y los bancos restringieron el otorgamiento de crédito.

Los niveles de atraso para el pago de los créditos ya venían aumentando en ese momento y alcanzaron un pico a principios de 2026. “La morosidad bancaria superó el 10% por primera vez en quince años y para entidades financieras no bancarias supera el 30%”, de acuerdo a un trabajo difundido por la consultora Empiria, a partir de los balances divulgados por las entidades en la web del Central.

En este caso, también se espera que haya tocado niveles máximos y que empiece a retroceder a partir de un mejor manejo de cartera por parte de las entidades, tasas un poco más accesibles y una recuperación gradual de los ingresos. La cuota de los préstamos ya representa el 25% de los ingresos familiares, según el mismo informe.

La negociación entre EEUU e Irán brindan alguna esperanza de fin de la guerra. En la fota, el vice de Trump, J.D.Vance, y Shehbaz Sharif, premier de Paquistán, donde tienen lugar el diálogo bilateral
Jacquelyn Martin/Pool vía REUTERS

La perspectiva del fin de la guerra en el Golfo Pérsico es otra variable que debería jugar a favor de una reactivación. Lo más relevante es que aumentaría el apetito por activos de mercados emergentes y Argentina podría aprovecharlo. Crecen las chances en este escenario de una reducción del riesgo país, que podría volver sin tanto esfuerzo a la zona de los 500 puntos básicos.

Para el Gobierno las tasas siguen siendo altas para colocar deuda en el mercado internacional. Pero una mayor tranquilidad financiera permitirá que provincias como Mendoza finalmente acudan a financiarse, lo que representa otra fuente de acceso de dólares. Y lo mismo sucedería con emisiones corporativas.

Javier Milei precisa detener el deterioro de su imagen y tiene la oportunidad de lograrlo en estos meses. Según el monitor mensual de humor social que elabora la consultora Dalessio/Beresztein, las opiniones negativas sobre la gestión del gobierno subieron a un record de 57%, mientras que las positivas cayeron a 41%, la más baja desde que arrancó el gobierno libertario. Aún así se trata de niveles relativamente altos de apoyo pensando en las elecciones del año que viene.

Por eso, el principal desafío es frenar el deterioro y en lo posible impulsar una recuperación no solo en la imagen del gobierno sino además en las expectativas económicas.

Reactivación vs “riesgo kuka”

Kicillof, entre los gobernadores Quintela (la Rioja) y Melella (Tierra del Fuego). El PJ ensaya pasos de unidad con la vista en 2027

La necesidad de reactivar el consumo y de bajar el riesgo país que tiene el Gobierno choca, sin embargo, con otro escollo: ya se empezó a hablar de las elecciones presidenciales. Aunque falta casi un año y medio, el propio Caputo aseguró que serán “un paseo” para el oficialismo. Y al mismo tiempo Axel Kicillof realizó un llamado a la “unidad nacional” del peronismo.

“Me aterra lo que puede pasar en las elecciones del año que viene”, aseguró un administrador de cartera de Wall Street que pasó esta semana por Buenos Aires. La perspectiva de un regreso del kirchnerismo o de una versión no aggiornada del peronismo sigue espantando a los mercados, como quedó demostrado tras la victoria de los intendentes peronistas en septiembre pasado.

Por eso, el Gobierno se maneja con cautela extrema y ni quiere hablar de un eventual levantamiento del cepo cambiario. La batalla política del año próximo también se librará en el mercado cambiario, con el peligro de ponerle nuevamente un freno a la posible reactivación.