El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, informó que la delegación estadounidense no alcanzó un acuerdo con Irán en Islamabad para poner fin a la guerra en Medio Oriente y el régimen persa sostuvo que dicha resolución de las negociaciones fue producto de las “exigencias irrazonables” de Estados Unidos.
“La delegación iraní negoció de forma continua e intensa durante 21 horas para proteger los intereses nacionales del pueblo iraní; a pesar de las diversas iniciativas de la delegación iraní, las exigencias irrazonables de la parte estadounidense impidieron el avance de las negociaciones. Por lo tanto, las negociaciones concluyeron”, informó la cadena estatal IRIB en Telegram.
Horas antes, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní sostuvo que las continuidad de las conversaciones para el domingo dependían de Estados Unidos. El vocero sostuvo que las demandas de Washington eran “excesivas” e “ilegales” para la delegación iraní.
“El éxito de este proceso diplomático depende de la seriedad y la buena fe de la parte contraria, de que se abstenga de hacer exigencias excesivas y peticiones ilegales, y de que acepte los derechos e intereses legítimos de Irán”, escribió Esmaeil Baqaei en X.
El portavoz también detalló cuáles fueron los puntos principales de los encuentros: “En las últimas 24 horas se han mantenido conversaciones sobre diversos aspectos de los principales temas de las negociaciones, entre ellos el estrecho de Ormuz, la cuestión nuclear, las reparaciones de guerra, el levantamiento de las sanciones y el fin definitivo de la guerra contra Irán y en la región”.
Antes de dar por concluida la ronda de negociaciones, el portavoz aseguró que Irán está “decidido a utilizar todos los medios, incluida la diplomacia, para asegurar los intereses nacionales y salvaguardar los intereses del país”.
El comunicado del vocero iraní se difundió apenas una hora antes de que el vicepresidente JD Vance anunciara la conclusión, sin acuerdo, de las conversaciones en Islamabad, subrayando que Washington presentó su “oferta final” tras un proceso de contactos intensos y múltiples reuniones entre ambas delegaciones.
Indicó que se van de Islamabad con una “propuesta muy simple”, que es la de “un método de entendimiento”, la que tildó de su “mejor y última oferta. Veremos si los iraníes la aceptan”, sin mencionar nada sobre la actual tregua de dos semanas.
Vance señaló que, pese a la duración de las negociaciones, no se lograron avances decisivos y defendió que Estados Unidos mantuvo posiciones claras durante todo el proceso, especialmente en relación a las líneas rojas sobre el programa nuclear iraní. A su vez, insistió en la necesidad de un compromiso “firme” y “a largo plazo” por parte de Teherán para renunciar al desarrollo de armas nucleares, al señalar que esa garantía aún no se produjo.
“El principal objetivo es buscar que no alcancen un arma nuclear”, sostuvo el vicepresidente norteamericano, al tiempo que aseveró que las instalaciones de enriquecimiento del régimen persa “fueron destruidas”, pero aclaró: “La pregunta es: ¿vemos un compromiso de no desarrollar un arma nuclea por un largo término?”, agregó.
El vicepresidente sostuvo que la administración estadounidense actuó con flexibilidad y de “buena fe”, aunque reconoció que la delegación iraní no aceptó las condiciones planteadas por Washington.
Previo a la conferencia de prensa de Vance, el presidente estadounidense Donald Trump afirmó que le resultaba “igual” si Estados Unidos e Irán alcanzaban un acuerdo de paz. “Si llegamos o no a un acuerdo, me da igual. La razón es porque hemos ganado”, declaró ante periodistas. “Estamos en negociaciones muy profundas con Irán. Ganamos de cualquier manera. Los hemos derrotado militarmente”, agregó.
Según la agencia de noticias iraní Fars, vinculada a la Guardia Revolucionaria Islámica, la posibilidad de alcanzar un acuerdo dependió de que Estados Unidos modificara sus pedidos. El estrecho de Ormuz figuró entre los temas polémicos de las reuniones. La agencia señaló que los expertos de ambas delegaciones estuvieron trabajando para encontrar puntos en común y que el mediador pakistaní estuvo “tratando de resolver las diferencias y acercar las opiniones”.
(Con información de AFP)












