El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, anunció este domingo desde Islambad que la delegación estadounidense no alcanzó un acuerdo con el régimen de Irán tras 21 horas de negociaciones, por lo que se vuelve a Washington junto al resto del equipo negociador norteamericano.
“Ellos han elegido no aceptar nuestros términos”, afirmó durante una conferencia de prensa desde la capital pakistaní.
“Regresamos a Estados Unidos sin haber logrado alcanzar un acuerdo (…) Nos vamos de aquí con una propuesta muy simple, un enfoque que constituye nuestra oferta final y mejor. Veremos si los iraníes la aceptan”, declaró Vance, tras lamentar la ausencia de un “compromiso firme” iraní de renunciar a las armas nucleares.
“El principal objetivo es buscar que no alcancen un arma nuclear”, sostuvo el vicepresidente norteamericano, al tiempo que aseveró que las instalaciones de enriquecimiento del régimen persa “fueron destruidas”, pero aclaró: “La pregunta es: ¿vemos un compromiso de no desarrollar un arma nuclea por un largo termino?”, agregó.
En su discurso, Vance también enalteció la labor del primer ministro de Pakistán para facilitar un acuerdo de paz entre las partes.
Antes de la conferencia, el presidente estadounidense Donald Trump sostuvo que le daba “igual” si Estados Unidos e Irán alcanzaban un entendimiento hacia la paz: “Si llegamos o no a un acuerdo, me da igual. La razón es porque hemos ganado“.
”Estamos en negociaciones muy profundas con Irán. Ganamos de cualquier manera. Los hemos derrotado militarmente”, sostuvo el mandatario frente a periodistas.
Por su parte, el régimen iraní, previo a la conferencia de Vance, había advertido que el éxito de las conversaciones de paz dependía de que Washington evitara “excesivas demandas” y “peticiones ilegales”.
“El éxito de este proceso diplomático depende de la seriedad y la buena fe de la parte contraria, de abstenerse de excesivas demandas y peticiones ilegales, y de la aceptación de los derechos e intereses legítimos de Irán”, escribió Esmaeil Baqaei, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní en X.
Las negociaciones entre Washington y Teherán, con mediación de Pakistán, quedaron marcadas por la extensión inusual de las sesiones, que superaron las quince horas durante la jornada del sábado.
Las conversaciones se desarrollaron en Islamabad bajo medidas de seguridad extremas. El escenario fue un hotel exclusivo, sede de estas discusiones que representaron un cambio histórico: fue la primera vez desde 1979 que ambos países mantuvieron un intercambio directo de alto nivel, dejando de lado la intermediación habitual de terceros.
Las recientes amenazas militares del régimen iraní, junto a la escalada de los precios energéticos, colocaron a la región en estado de alerta. Las diferencias en materia de seguridad y economía han impedido que las partes alcancen avances sustanciales tras largas horas de debate.
Por parte de Estados Unidos, JD Vance estuvo acompañado de Steve Witkoff y Jared Kushner. Irán, en tanto, participó con una delegación liderada por el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, y el canciller Abbas Araghchi. La presencia de figuras políticas de primer nivel reflejó la gravedad del momento y la apuesta de ambos gobiernos por evitar un deterioro aún mayor.
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