
A poco más de un mes de atravesar uno de los episodios más sensibles y angustiantes de su vida, Daniela Ballester decidió abrir la puerta de su intimidad y relatar el accidente cerebrovascular hemorrágico que sufrió. La periodista se despojó de sus temores y explicó el instante en que sintió de cerca la muerte.
El relato de Daniela Ballester sobre el accidente cerebrovascular detalla cómo, hallándose sola en su casa, se vio sorprendida por los síntomas y el miedo. “Cuando pasé por el ACV por suerte estaba con el teléfono en la mano y podía hablar porque estaba sola, cuando quise caminar no pude”, afirmó la comunicadora en diálogo con Catalina Dlugi para La Once Diez. Su cuerpo dejó de obedecerle y la incertidumbre por su supervivencia se hizo protagonista de la situación.
Ballester hizo hincapié en la dimensión emocional que marcó el después del episodio. “Sentí por primera vez la sensación de que podía morirme, ahora estoy más feliz que nunca”, expresó al describir el fuerte impacto existencial que le provocó el accidente cerebrovascular.
La vivencia resaltó para Ballester la fragilidad de la vida y la obligó a repensar el sentido de cada día. Su relato, lejos de limitarse al dolor, remarca la importancia de encontrar una nueva plenitud después de atravesar circunstancias extremas.

El haber afrontado la posibilidad de la muerte llevó a la periodista a valorar con mayor intensidad cada experiencia y a transformar el miedo en una percepción renovada y más lúcida de su realidad cotidiana.
El 22 de marzo, la periodista relató en una entrevista con Natalia Paratore los efectos físicos y emocionales tras atravesar una situación crítica. Durante la conversación, describió el proceso vivido y los cambios que experimentó a raíz de una hemorragia subaracnoidea. Explicó que el diagnóstico la tomó por sorpresa y detalló el proceso de recuperación: “Hoy me veo sin secuelas y continúo siendo la misma persona, aunque reconozco que hubo un cambio permanente. Estoy agradecida de poder comunicarlo”.
En la entrevista, Ballester ofreció detalles sobre el episodio. Relató que días previos al evento había comentado un intenso dolor de cabeza a sus compañeros. Al día siguiente, perdió el conocimiento en su casa y experimentó una sensación de calor y dolor de cabeza de alta intensidad. Describió la imposibilidad de moverse y la urgencia de la situación: “Supe que debía actuar rápido. Logré llamar a la ambulancia desde el piso, sin poder incorporarme”.

La periodista destacó la importancia de identificar síntomas inusuales y solicitar ayuda médica de inmediato. Señaló que la rapidez en la reacción resultó clave para evitar complicaciones mayores: “Ese dolor no era similar a una migraña común y comprendí que requería asistencia urgente”.
Ballester, que se había convertido en una de las caras más visibles de C5N, es reconocida por su profesionalismo y su compromiso con la información. Su testimonio sirvió para alertar sobre la importancia de prestar atención a las señales del cuerpo y no subestimar síntomas que pueden parecer menores, pero en realidad pueden esconder problemas graves. “Hoy estoy acá, agradecida de poder contar mi historia y de estar rodeada de afectos”, concluyó.
El 24 de marzo, Ballester regresó a la pantalla de C5N. “¡Hola a todos! Gracias por el aguante. Qué lindo es estar acá. Estoy muy contenta y agradecida por el cariño”, dijo apenas volvió al aire, visiblemente movilizada por el recibimiento. A su alrededor hubo aplausos, abrazos, flores y miradas cargadas de afecto. Ella eligió hablar desde un lugar sincero, sin dramatizar pero sin esquivar la dimensión de lo que vivió. “Atravesé un proceso difícil, pero no quiero victimizarme”, aclaró, antes de explicar que, a pesar de la dureza del episodio, se siente afortunada por la manera en que pudo salir adelante.
A medida que fue reconstruyendo lo vivido, Daniela puso en palabras el miedo que la acompañó durante esas horas. “Sabía que me estaba pasando algo muy grave porque no podía ni moverme, un dolor de cabeza como el que nunca te puedas imaginar. No sabía en qué terminaba, entonces tuve mucho miedo”, señaló. Incluso, al ser consultada sobre si llegó a pensar en la muerte, fue contundente: “Sí, claro. En ese momento no sabía si me moría”. La frase, tan descarnada como honesta, expuso el nivel de incertidumbre con el que atravesó el episodio.













