SISTEMA +R

SISTEMA DE NOTICIAS

“Acá matamos por dos cosas”: el crudo relato de una figura del fútbol italiano de su paso por la cárcel

Fabrizio Miccoli repasó su paso por la cárcel en Italia (@fabrizio_miccoli)

Fabrizio Miccoli, ex futbolista de la selección italiana y figura en equipos como Palermo y Juventus, repasó su experiencia en prisión a raíz de una condena por extorsión agravada por método mafioso. El ex delantero, de 47 años, relató el impacto que tuvo el encierro en su vida y cómo ese episodio marcó un antes y un después en su carrera y en su historia personal, según declaraciones a La Gazzetta dello Sport y Corriere della Sera.

La sentencia a tres años y seis meses de prisión llegó en 2021, tras ser considerado culpable de intermediar en el cobro de una deuda recurriendo a Mauro Lauricella, hijo de un reconocido jefe mafioso de Palermo. El caso incluyó la difusión de una conversación en la que Miccoli dirigió un insulto a la memoria del juez Giovanni Falcone, asesinado en 1992, hecho que agravó el repudio público. “Fue terrible”, sintetizó el ex jugador sobre su llegada a la cárcel de Rovigo.

Fabrizio Miccoli supo defender los colores de la selección italiana de fútbol (Grosby)

“Cuando me entregué en la prisión de Rovigo, mis amigos de toda la vida, Giovanni y Pierpaolo, y mi abogada, Savoia, me acompañaron. Salí del coche y ese último tramo a pie, hacia la puerta, con la mochila al hombro, fue terrible. Luego, el papeleo, el registro…”, comenzó su relato en La Gazzetta dello Sport.

Miccoli pasó siete meses tras las rejas, un periodo que describió como fundamental para su transformación personal. Al ser consultado sobre qué recordaba de su estadía en la presión, en diálogo con Corriere dello Sport manifestó: “Las puertas cerradas con llave, la falta de aire, las noches llorando. Pero también el recuerdo de mi esposa viniendo a recogerme cuando salí.”

Luego pasó a la cárcel de Vicenza, que según explicó La Gazzetta dello Sport es una institución reservada para “peces górdos del crimen organizado”. “Me recibieron muy bien, sin involucrarme jamás en sus asuntos. Cuando surgían problemas, me mantenían al margen. Me decían: ‘¿Qué haces aquí?’”, explicó.

Fabrizio Miccoli dirige una escuela de fútbol para mujeres, la ASD Fabrizio Miccoli Femminile (@fabrizio_miccoli)

El ex delantero recordó que en los partidos de fútbol jugados en el penal, decidió ocupar el puesto de arquero por respeto a los internos. “Me dijeron en broma ‘acá nos matamos por dos cosas, el fútbol y las cartas’. Lo entendí. Así que me quedé entre los palos, y las pocas veces que jugué de delantero, nunca actué como una sensación; me movía con el freno de mano puesto. Jugábamos una hora a la semana; era una época despreocupada, y tenía que seguir así“, explicó. .

La condena de Miccoli no solo representó un golpe judicial, sino también un quiebre emocional y de reputación. Reconoció que la frase ofensiva sobre Giovanni Falcone lo persigue hasta hoy. “Me avergüenzo de esas palabras. No sé cómo salieron de mi boca, fue un momento de confusión y cansancio después de una noche en la discoteca. No busco excusas, solo puedo pedir perdón”, expresó. Tras cumplir la pena, buscó a Maria Falcone, hermana del juez, para disculparse personalmente. “Me recibió, me comprendió y me perdonó. Fue un alivio enorme”, relató.

La etapa en prisión implicó también una revisión profunda de sus afectos y prioridades. En conversación con Corriere della Sera, Miccoli remarcó el papel de su familia en el proceso de reconstrucción. “Le debo muchísimo a las mujeres de mi familia, a mi esposa Flaviana y a mi hija Swami. Fueron la fuerza impulsora de mi renacimiento. Sin ellas, nunca lo habría logrado. Abrí una escuela de fútbol y, durante dos años, tuve este equipo, llamado ASD Fabrizio Miccoli femenino, pero nunca creí realmente en él; quedamos segundas dos veces. Entonces decidí que tenía que ganar, y aquí estamos. En mayo, nos enfrentaremos a un grupo difícil para clasificarnos para la Serie C”.

Fabrizio Miccoli supo convertirse en ídolo en el Palermo de Italia (Grosby)

El ex futbolista también compartió anécdotas de su pasado profesional, como el trato distante que recibió en su paso por la Juventus y el vínculo especial que tuvo con la ciudad de Palermo, donde se lo llegó a comparar con Diego Maradona por su calidad técnica y su liderazgo en el campo. “Me sentía tan bien en Palermo que creía que estaba por encima de todo. Debería haber sido más cuidadoso. Mi esposa me lo advirtió muchas veces”, reconoció.

La admiración por Maradona atraviesa la vida de Miccoli desde la infancia. Presenció un partido de Lecce contra Napoli y quedó impactado al ver jugar al astro argentino. “Fue como ver a Jesucristo. Decidí que quería ser como él”, recordó en la entrevista. Su fanatismo llegó al punto de tatuarse el rostro de Che Guevara en homenaje a su ídolo futbolístico, aunque aclaró que la política le interesa poco.

Tras recuperar la libertad, Miccoli se instaló en Lecce, donde dirige una escuela de fútbol para mujeres, la ASD Fabrizio Miccoli Femminile. Bajo su conducción, el equipo ganó la Copa de Puglia y el campeonato regional, y disputa los playoffs para ascender a la Serie C. “Las chicas me dan energía y orgullo como nunca antes. Si conseguimos el ascenso será histórico para San Donato”, expresó.

El ex Juventus Fabrizio Miccoli cumplió una condena por extorsión agravada por método mafioso (Grosby)

Además de su actividad deportiva, el ex delantero gestiona un bed & breakfast en Gallipoli y desarrolla un proyecto hotelero en el centro de Lecce. Afirma que su vida actual está centrada en la familia y en el trabajo cotidiano, lejos del entorno de excesos y malas decisiones que lo condujeron a la cárcel. “Hoy tengo pocos amigos y aprovecho el tiempo al lado de los míos. He cambiado, soy otra persona”, enfatizó.

La historia de Fabrizio Miccoli quedó plasmada en el libro “Gloria y pecado de un campeón”, escrito por Lorenzo Avola y Carolina Orlandi, que se presentará en la Fundación Falcone de Palermo.