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Desafío para los inquilinos: los alquileres aumentaron más del doble que la inflación en los últimos dos años

Según el estudio, los alquileres del Gran Buenos Aires se incrementaron 423% desde diciembre de 2023 hasta hoy

El proceso de desinflación que atraviesa el país, convive con una marcada disparidad en la evolución de los precios relativos. Según el último reporte del Centro RA de la Facultad de Económicas de la UBA, la inflación acumulada durante la gestión de Javier Milei alcanzó el 209% en la región del Gran Buenos Aires (GBA). Sin embargo, este promedio general no refleja la situación de sectores específicos que superaron ampliamente ese valor, particularmente el de los alquileres y los servicios públicos.

El informe destaca que el rubro “Vivienda, servicios vinculados y otros combustibles” registró el mayor incremento de toda la economía, con una suba acumulada cercana al 400 por ciento. Esta cifra representa una brecha de 191 puntos porcentuales por encima del índice general de precios. Dentro de este grupo, el ítem de alquileres de vivienda mostró un aumento del 423 por ciento.

El impacto de los servicios y la vivienda

La dinámica de precios detallada por la universidad nacional muestra que la estabilización macroeconómica actual se produce sobre una base de reajustes previos que afectaron de manera directa el costo de vida fijo de los hogares. El estudio señala que detrás de los valores agregados existe una “dinámica mucho más heterogénea” donde no todos los rubros evolucionaron de la misma forma.

En el análisis desagregado de la categoría vivienda, los alquileres no fueron el único factor de presión. El gas natural registró el incremento más alto de todos los servicios relevados, con una suba del 766 por ciento. A este le siguieron la energía eléctrica con un 370% y el servicio de agua con un 366 por ciento. De acuerdo con el documento, esta situación implica que las familias enfrentan hoy costos que son casi cuatro veces superiores en términos nominales para ítems básicos de residencia y energía en comparación con el inicio de la gestión.

Las facturas de gas treparon 766% en los últimos 26 meses, según la UBA (Imagen Ilustrativa Infobae)

El informe del Centro RA sostiene que esta disparidad genera ganadores y perdedores dentro del esquema inflacionario: “La inflación del 209% es un promedio que oculta ganadores y perdedores: mientras el gas subió 766% y los alquileres un 423%, el azúcar prácticamente no se movió”.

Fuerte disparidad de precios

La brecha entre el rubro vivienda y el resto de los sectores es significativa. Mientras “Vivienda y servicios” se ubicó en el 400%, otros sectores de peso en la canasta básica quedaron por debajo del promedio general. Las comunicaciones subieron un 321%, la educación un 279% y el transporte un 255 por ciento.

En el extremo opuesto, los sectores vinculados al consumo masivo de bienes mostraron las variaciones más bajas del periodo analizado. En detalle, los alimentos y bebidas no alcohólicas aumentaron 182%, el rubro de equipamiento y mantenimiento del hogar trepó 128% y el de prendas de vestir y calzado, un 106 por ciento.

Esta configuración de precios implica que el costo de mantener una propiedad y pagar los servicios creció casi cuatro veces más rápido que el costo de la vestimenta y el calzado. El informe subraya que “los servicios públicos y la vivienda absorbieron el mayor golpe, en un país donde el salario tardó meses en recuperar terreno”.

Dispersión dentro del consumo masivo

A pesar de que el rubro de alimentos se mantuvo por debajo del nivel general con un 182%, la UBA advierte sobre una fuerte dispersión interna entre los productos que componen la canasta. De un total de 59 productos relevados por el Centro RA, 32 registraron aumentos superiores al promedio de su propio rubro.

El producto con mayor alza acumulada fue el polvo para flan, con un 424,7%, superando incluso el incremento de los alquileres. Le siguieron el limón (342,4%), el café molido (308,2%) y la lechuga (292,9%). En contraste, productos esenciales como el azúcar (0,5%), el arroz (11,7%) y los fideos para guiso (58,7%) mostraron variaciones mínimas en el mismo periodo.

Los cortes de carne subieron hasta 230% en la era Milei. (Reuters)

Respecto a la carne vacuna, los cortes de consumo popular también se ubicaron por encima del promedio del rubro alimentos, aunque cerca del nivel general de inflación: la paleta aumentó un 230,7%, el cuadril un 228% y la nalga un 225,7 por ciento.

El peso de los gastos fijos

El estudio de la UBA concluye que, aunque la inflación mensual muestra una tendencia descendente —con un registro del 2,6% en febrero—, el peso de los gastos fijos continúa siendo el principal desafío para las economías domésticas. La diferencia acumulada entre el 209% de inflación general y el 423% en alquileres marca una distorsión en la asignación de ingresos de los trabajadores.

“Detrás de cada porcentaje hay una decisión cotidiana: apagar la calefacción un poco antes, resignar el corte de carne, mudarse a un barrio más lejos”, describe el documento sobre el impacto social de estas cifras. El análisis final de la universidad destaca que, si bien la macroeconomía busca señales de estabilización, el esfuerzo requerido por las familias argentinas sigue siendo elevado debido a que “los números se desaceleran; el esfuerzo, no”.