La Libertad Avanza tendrá su bautismo de fuego siendo la primera minoría en la Cámara de Diputados y enfrentando una oposición que promete convertir el recinto en un terreno de guerra política. Esta tarde el oficialismo buscará darle sanción a la modificación de la ley de glaciares pero lo que en principio podría haber sido una sesión relajada con un triunfo casi asegurado -nada es seguro en el Congreso hasta que se vota- se convirtió en un escenario complejo por la continuidad en el cargo y la escasez de explicaciones del Jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Ayer a última hora hubo una reunión de bloque de LLA para bajar línea a sus 95 miembros. La idea es no entrar en el ida y vuelta que van a proponer los bloques de la oposición y mucho menos “ir al barro de golpe por golpe”, explicó un diputado libertario. Pero, en este proceso de profesionalización de sus diputados, los libertarios ya establecieron una estrategia si tienen que ir a la pelea. “Se establecieron voceros para hablar si hay que contraatacar”, dijo un diputado que supo ser amarillo y que ahora es violeta. Los diputados que tomarán la palabra para responder serán las espadas que tiene LLA en la Cámara Baja, el diputado Nicolás Mayoraz, y su par la secretaria parlamentaria y una de las más experimentadas del bloque, la ex PRO Silvina Giudici. Si la intención es continuar en la pelea, se sumarán al ring el sanjuanino José Peluc y el presidente del bloque Gabriel Bornoroni.
La oposición avanzará en dos temas que están por fuera del temario. Por un lado el caso Adorni y por el otro los créditos del Banco Nación. En este último punto, el bloque libertario tiene a varios de sus miembros en la discusión: Mariano Campero ($322 millones), Santiago Santurio ($340 millones), Lorena Villaverde ($225 millones) y Alejandro Bongiovanni ($255 millones). A este grupo se le suma el caso de Sharif Menem, el sobrino de 25 años de Lule y Martín Menem que trabaja como secretario privado del presidente de la Cámara Baja y obtuvo un crédito del Banco Nación por 357 millones de pesos.
En este contexto se espera que buena parte del inicio de la sesión programada para las 15 horas transite entre cuestiones de privilegio y discursos que apunten a los funcionarios nacionales y a los legisladores libertarios. Aparecerá seguramente el intento de emplazamiento a las comisiones que deben tratar la interpelación del Jefe de Gabinete y hay conversaciones entre bloques de la oposición para intentar una comisión que investigue el otorgamiento de los créditos hipotecarios a través de la banca pública nacional a diferentes funcionarios políticos.
Si el oficialismo logra sortear estas escaramuzas que se desarrollarán en el recinto, es probable que se encamine a sancionar la modificación de la Ley de Glaciares, una iniciativa impulsada por el Ejecutivo nacional con miras a los proyectos que podrían ingresar a través del Régimen de Incentivos de Grandes Inversiones (RIGI).
Ayer, en el plenario de comisión, el oficialismo presentó a dos gobernadores, varios ministros de minería y funcionarios nacionales de la Secretaría de Minería. Esto generó la mayoría de las quejas de la oposición, que manifestó su desacuerdo porque las presidencias de las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Recursos Naturales transformaron el plenario en un evento vinculado a la minería y, además, criticaron que el proyecto no haya sido girado a la comisión específica del área, como solicitaron distintos bloques.
Hoy por la tarde, cuando llegue el momento de votar, el bloque libertario seguramente sentirá alivio. Al analizar el conteo de votos que manejan los jefes del bloque, los números aparecen holgados. Sin aceptar cambios a la norma, que ya cuenta con media sanción del Senado, el oficialismo asegura tener entre 130 y 134 respaldos que provienen de los propios, de los aliados históricos y hasta de algunos peronistas de provincias mineras.














