En la previa del encuentro de cuartos de final de la Champions League entre el Atlético de Madrid y el Barcelona, Diego Pablo Simeone protagonizó uno de los momentos más emotivos de la temporada europea al dedicar un extenso discurso a Antoine Griezmann, quien se despedirá del equipo a final de temporada para continuar su carrera en la Major League Soccer de Estados Unidos. El técnico argentino, visiblemente conmovido, expresó ante la prensa su gratitud por la trayectoria del delantero francés en el club madrileño y eligió la ocasión para dirigirse no solo a su jugador, sino a la afición rojiblanca.
“Perdón, quería, desde el lado del entrenador y del hincha del Atlético que soy, agradecerte tu trabajo, tu humildad, eres una persona admirable en una sociedad en la que los chicos necesitan gente como tú, gracias por lo que nos diste, nos das y nos darás”, manifestó Simeone en la sala de prensa del Spotify Camp Nou, en una intervención cuya calidez sorprendió tanto a los medios presentes como al propio futbolista que se encontraba a su lado.
El técnico subrayó además el compromiso y la profesionalidad con la que, a lo largo de los años, el atacante francés se ha comportado tanto en el terreno de juego como en el vestuario. “Gracias por tu compromiso, sabiendo diferenciar esa amistad entre el entrenador y el amigo. Te considero un jugador y después un amigo, quedan ocho partidos de Liga, uno de Copa y, si Dios quiere, vamos a jugar cinco partidos más en Champions. Te quiero mucho, pero sabes que soy tu entrenador, y que si no corres vas para afuera”, añadió el entrenador.

La despedida fue aún más significativa porque Griezmann compartió la comparecencia con su entrenador. El delantero, uno de los futbolistas más relevantes de la era moderna del club, agradeció la oportunidad de haber trabajado bajo las órdenes de Simeone. “Para abrir mi corazón necesito estar con los niños y mi mujer, y el Cholo con su familia. Gracias a él he llegado a un nivel que jamás me había imaginado. En lo personal, lo admiro, lo amo… Es un honor, un orgullo jugar para él”, declaró Griezmann.
Durante la conferencia, Simeone fue consultado respecto a si el internacional francés había sido el mejor futbolista que ha dirigido en su carrera. El entrenador argentino respondió con un guiño: “Soy un agradecido. Era un extremo que solo corría por la banda. Empezamos a hablar de que podía jugar por dentro… Tiene una condición física brutal. Considero que es uno de los mejores futbolistas que he entrenado”. Más adelante, el técnico amplió: “Llegó joven, tirado a la banda y solo corriendo por el lateral. Pasó unos meses difíciles hasta entender dónde estaba y empezamos a hablar de que podía jugar más por dentro. Tenía una capacidad mental increíble, una condición física brutal. Muchas veces ha marcado la mayor cantidad de goles del equipo y, año tras año, nos ha permitido competir siempre”.
Preguntado sobre el momento en que supo de la partida de Griezmann y el contenido de sus conversaciones privadas, Simeone se mostró reservado: “Hay charlas íntimas que no se cuentan. Hemos charlado bastante, siempre le he dado mi parecer como entrenador y persona que lo quiere. No soy su papá o amigo, soy un entrenador que siempre he buscado ayudarlo porque él ha correspondido este cariño de la misma manera”.
El impacto de las palabras del técnico fue inmediato. La sala de prensa reconoció la sinceridad del mensaje, que se produjo en el contexto de una temporada de grandes retos para el club madrileño. La despedida marca el final de una de las etapas más exitosas del Atlético de Madrid en los últimos años, con Griezmann como protagonista en las principales gestas deportivas de la entidad.













